Casa Mallister de Varamar

PoV:

Lord James Mallister , Señor de Varamar.

El Señor de los Mallister es un hombre mayor y la edad no ha suavizado para nada su carácter, al contrario, lo ha acrecentado. James Mallister es violento, soez y rudo; también es un hombre con poca vista y que nunca planea lo que hace, se limita a hacerlo. Lleva refunfuñando que no debería ser vasallo de los Hoare desde que se enteró de que eran sus señores y su discurso de que deben matar hasta el último hombre de Hierro parece el lema de su casa antes que el de verdad.

Pero el caso es que no ha hecho nada para cambiar su situación porque es un bocazas y un hombre frustrado, muy pagado de sí mismo pero sin verdadero valor. Tiene muchas ínfulas y puede que un día se atreva a poner en práctica todo lo que dice, y cuando lo haga será a la manera de su ancestro Petyr Mallister.

Ser Petyr Mallister , su heredero.

El primogénito del Señor de Varamar es un hombre de mediana edad ambicioso y cruel. Sueña con ser rey del Tridente y no para de conjurar para que los demás señores de los Ríos se unan a la Casa Mallister para derrocar al rey Harren el Negro. De momento sus planes siempre están en su cabeza y no se ha atrevido a darles voz salvo en contadas ocasiones y siempre con gente igual de turbia que él. Es un poco más listo que su padre, algo fácil realmente, pero mientras que James es directo y hace las cosas de frente, Petyr es cobarde y trata de que otros hagan su trabajo. Él cree que eso lo hace más inteligente, pero lo único en lo que le convierte es un mísero.

Meggan Ríos

La joven que visita la alcoba de Lord Mallister tan a menudo como quiere es relativamente desconocida en los Ríos pero no lo es su padre: Harren Hoare.
Meggan no es que haga alarde de su descendencia, más bien al contrario, pero muchos podrían encontrar parecido entre ella y los Hoare. Eso sí, allí donde los reyes de las Islas y el Tridente son brutales y crueles, Meggan es discreta y astuta prefiriendo conseguir sus propósitos de forma menos evidente y sangrienta.
De momento ha conseguido colarse en Varamar y ganarse la confianza de Lord James y Ser Petyr, pues es amante de ambos. Hace lo que quiere con ellos y tan sólo debe de darles sexo a cambio; muchos dirían que es una prostituta pero por ahora no ha cogido ni una moneda de los Mallister. Eso sí, se ha vuelto intocable en Varamar y cualquiera que quiera seguir entero haría bien en no contrariarla.

Y, por supuesto, Meggan es ambiciosa y Varamar le parece poco.