Comentarios Islas de Hierro

Usa este tema para cualquier comentario acerca de tu partida.

Puedes comenzar con tu propuesta para PoVs y tokens y así lo discutimos.

¿La primera duda sería si los personajes conocidos del hierro son los que debo elegir como povs o son parte de la trama sobre la que no tengo control?

No me importaría que mis povs sean don nadies y tal. Que se hagan un nombre o no en función de lo que consigan.

¿Como lo ves? ¿Que encaja más con el planteamiento de la partida?

En cualquier otra facción te preguntaría que te has fumado pero aquí… Bueno hay hueco para que un don nadie se haga con él control de las islas.

Le dejo a nemo decir más, que se sabe la ambientación. Pero a mi no me parece mal.

Las Islas son especiales y puedes coger de PoV a quien quieras, uno de los descritos o uno propio. De hecho, sería raro que cogieras a dos de los descritos a la vez pues comienzan como rivales.
Creo que sería idóneo que cogieras a uno de los 3 caudillos como PoV y crearas uno propio de esa facción, pero a tu gusto.

Perfecto, haré eso.

POV:

Korl Greyjoy, exiliado y pretendiente al Trono de Sal:

Delgado, elegante, rostro marcado por viejas quemaduras. Frío, calculador, maquiavélico. Aparentemente civilizado, pero profundamente cruel. Último superviviente de una rama menor de los Greyjoy. Exiliado por un motín hace años, ha reaparecido en las Islas con armas compradas en Lys y una pequeña flota mercenaria. Se presenta como heredero legítimo del linaje Greyjoy y pretende restablecer la autoridad de un único Trono de Sal, pero con reformas que atraigan a mercaderes, contrabandistas y piratas independientes. Aspira a unir por la fuerza o la intriga lo que los demás solo saben dividir.

Dunstan Drumm, de los Drumm de Viejo Wyk,

Su abuelo huyó de los enemigos de su casa escondido y guiado por hombres de confianza de la familia que lo escondieron en Lys contando con solo una docena de años. Suficientes para que hiciera arraigo el odio en su corazón. De ese odio mamaron sus hijos y sus nietos. Todos ellos se buscaron la vida de cara al mar, con las armas. Algunos aún lo hacen. Pero Dunstan, el más joven, entendió que si quería reclamar el hogar ancestral, debía conseguir fuerza y amigos. Alto y larguirucho, de espalda encorvada por lo muchos años pasados trabajando en lugares con techos demasiado bajos para su estatura y ojos pequeños merced a observar el color del acero en la fragua. La providencia no le dió una musculatura poderosa, ni capacidad pulmonar de atleta, pero si le dio un agudo intelecto y unas manos hábiles. Fue aprendiz de herrero, después de relojero, más tarde entro al servicio de un navío de guerra como mecánico. Sus conocimientos y habilidades para reparar cosas mecánicas que ya no se mueven, son su fuerza. Y cuando encontró a Korl, encontró al amigo que necesitaba. Su dirección, la misma.

TOKEN:

Un hombre, un destino.

Korl Greyjoy piensa que todo lo que pase entre su situación actual y la que debería ser, es un mero trámite. No hay cosas buenas o cosas malas. Solo las que se hacen más pronto o más tarde. Su capacidad de imbuir a sus hombres de esa visión de gloria y prosperidad solo es superada por su propia visión personal de gloria y prosperidad.

Antes se movía. ¿Porqué ya no?

Su pasión, recuperar, reparar cosas que debían moverse y ya no lo hacen. Herrero, relojero, mecánico. Cuando ve algo mecánico se pregunta como se mueve, cuando algo mecánico, quieto, se pregunta porque. Reparar, copiar ingenios, mejorarlos, su pasión, su obsesión, su fuerza.

Angulas:

En Essos, Korl conocío a muchos hombres. A algunos los puso de su lado, a otros los mandó al fondo del mar. A peter la Anguila, le ofrecio las dos cosas. Rescataba perlas para su amo nadando entre tiburones. Korl mató a su amo, a la familia de este y le animó a subir a su barco. Peter entreno a otros y ahora Korl cuenta con un grupo slecto de saboteadores de barcos.

Ya no quedan Reyes de Sal:

Aunque los reyes de sal aún se recuerdan, ya nadie queda vivo que conociera a alguien que coexistiera con alguno. Aún así, Greyjoy es un nombre que aún perdura en los ecos de la historia de días mejores en las Islas del Hierro. Greyjoy y fuerza, Greyjoy y libertad, Greyjoy y unidad. Aún se asocian esas parejas de palabras entre las gentes de mar en las islas del hierro.

Mi tierra es el mar:

Korl lleva toda su vida en el mar, dicen que nació embarcado, cuando nació chillando como todo hijo de vecino, quedó calmado cuando su padre lo sumergio en el mar para lavarlo. Tierra adentro, se le nota inquieto, pero embarcado o en una playa, con la brisa marina humedeciendo su cabello, su presencia, su energía, su capacidad de enaltecer los ánimos y convencer de las locuras más disparatadas es como una marea alta en luna llena y con viento, demoledora.

POV:

Korl Greyjoy, exiliado y pretendiente al Trono de Sal:

Delgado, elegante, rostro marcado por viejas quemaduras. Frío, calculador, maquiavélico. Aparentemente civilizado, pero profundamente cruel. Último superviviente de una rama menor de los Greyjoy. Exiliado por un motín hace años, ha reaparecido en las Islas con armas compradas en Lys y una pequeña flota mercenaria. Se presenta como heredero legítimo del linaje Greyjoy y pretende restablecer la autoridad de un único Trono de Sal, pero con reformas que atraigan a mercaderes, contrabandistas y piratas independientes. Aspira a unir por la fuerza o la intriga lo que los demás solo saben dividir.

Dunstan Drumm, de los Drumm de Viejo Wyk

Su abuelo huyó de los enemigos de su casa escondido y guiado por hombres de confianza de la familia que lo escondieron en Lys contando con solo una docena de años. Suficientes para que hiciera arraigo el odio en su corazón. De ese odio mamaron sus hijos y sus nietos. Todos ellos se buscaron la vida de cara al mar, con las armas. Algunos aún lo hacen. Pero Dunstan, el más joven, entendió que si quería reclamar el hogar ancestral, debía conseguir fuerza y amigos. Alto y larguirucho, de espalda encorvada por lo muchos años pasados trabajando en lugares con techos demasiado bajos para su estatura y ojos pequeños merced a observar el color del acero en la fragua. La providencia no le dió una musculatura poderosa, ni capacidad pulmonar de atleta, pero si le dio un agudo intelecto y unas manos hábiles. Fue aprendiz de herrero, después de relojero, más tarde entro al servicio de un navío de guerra como mecánico. Sus conocimientos y habilidades para reparar cosas mecánicas que ya no se mueven, son su fuerza. Y cuando encontró a Korl, encontró al amigo que necesitaba. Su dirección, la misma.

Korl Greyjoy

Delgado, elegante, rostro marcado por viejas quemaduras. Frío, calculador, maquiavélico. Aparentemente civilizado, pero profundamente cruel. Una vida en el mar y entregado al expolio, la rapiña y a acumular poder y experiencia que lo preparasen para el momento en que pudiera abrazar su destino. Si debe luchar personalmente, se muestra como un enemigo razonablemente digno, hace mucho que aprendió “a bailar”. Pero es en la planificación, en la administración de la fuerza y en la rapidez tomando decisiones ante el peligro, donde radica su fuerza auténtica.

Antes se movía. ¿Por qué ya no?

La pasión de Dunstan siempre ha sido la de recuperar, reparar cosas que debían moverse y ya no lo hacen. Herrero, relojero, mecánico. Cuando ve algo mecánico se pregunta cómo se mueve, cuando algo mecánico, quieto, se pregunta por qué. Reparar, copiar ingenios, mejorarlos, su pasión, su obsesión, su fuerza. El conocimiento, el entendimiento de los misterios de la mecánica y de la vida incluso, siempre le llamaron la atención.

Angulas:

En Essos, Korl conoció a muchos hombres. A algunos los puso de su lado, a otros los mandó al fondo del mar. A Peter la Anguila, le ofreció las dos cosas. Rescataba perlas para su amo nadando entre tiburones. Korl mató a su amo, a la familia de este y le animó a subir a su barco. Peter entreno a otros y ahora Korl cuenta con un grupo selecto de saboteadores de barcos.

Un hombre, un destino.

Korl Greyjoy piensa que todo lo que pase entre su situación actual y la que debería ser, es un mero trámite. No hay cosas buenas o cosas malas. Solo las que se hacen más pronto o más tarde. Su capacidad de imbuir a sus hombres de esa visión de gloria y prosperidad solo es superada por su propia visión personal de gloria y prosperidad.

Ya no quedan Reyes de Sal:

Aunque los reyes de sal aún se recuerdan, ya nadie queda vivo que conociera a alguien que coexistiera con alguno. Aun así, Greyjoy es un nombre que aún perdura en los ecos de la historia de días mejores en las Islas del Hierro. Greyjoy y fuerza, Greyjoy y libertad, Greyjoy y unidad. Aún se asocian esas parejas de palabras entre las gentes de mar en las islas del hierro.

Mi tierra es el mar:

Korl lleva toda su vida en el mar, dicen que nació embarcado, cuando nació chillando como todo hijo de vecino, quedó calmado cuando su padre lo sumergió en el mar para lavarlo. Tierra adentro, se le nota inquieto, pero embarcado o en una playa, con la brisa marina humedeciendo su cabello, su presencia, su energía, su capacidad de enaltecer los ánimos y convencer de las locuras más disparatadas es como una marea alta en luna llena y con viento, demoledora.

Nos expulsaron, pero no nos fuimos del todo.

Cuando los Greyjoy dejaron las islas para sobrevivir, algunos como los antepasados de Korl salieron del alcance de los asesinos y perduraron, incluso prosperaron. Otros murieron luchando o asesinados tras sufrir cautiverio. Pero los tentáculos del Kraken eran largos y estaban profundamente hundidos. Cuando los Greyjoy se recompusieron, comenzaron a tejer una red de informantes entre sus deudores y entre los enemigos comunes. Durante años los financiaron y apoyaron en la distancia. Hoy devuelven el favor con información sobre los personajes con los que aquel destinado a retomar el control del hierro pueda interactuar, bien para someterlos diplomáticamente o aniquilarlos entre horribles sufrimientos.

Tengo oro en mis bodegas y amigos en todo el mundo.

Una vida en el mar, varias generaciones construyendo fortuna con la que recuperar el hogar ancestral. Escondites piratas, exclavistas adinerados, mercaderes de relajada moral. A todos ha hecho favores y a todos ha cobrado precio de amigo. Cuando su tesore mengue aún le quedarán amigos a los que pedir favores. Amigos que saben de su valía de que invertir en él, no es el peor neogicio que podrían hacer.

Tienes:
1 yacimiento petrolífero en Gran Wyk, pero sin explotar, sabes que está ahi pero no tienes la infraestructura
1 mina de materiales en Pyke
1 mina de materiales en Gran Wyk

1 industria ligera en Harlaw
1 astilleros en Pyke (pero solo pueden hacer destructores, los barcos más pequeños)

Todo aparecerá en el mapa (cuando esté terminado)

Y si pones las cosas donde se te pide y no donde te da la gana?

La descripcion de POV y tokens al post de casa.

Buenas tardes Hammer, he leído las normas. Como muchas veces me he saltado cosas probablemente. Ya siento no haber prestado la atención suficiente, lo siento. No obstante, cuando he leido “uno de dudas y preguntas, otro de información sobre la casa y otro de diplomacia”. He pensado que llamarlo “POVS, TOKENS y Facción en general” podía servir. No me he dado cuenta de que ya tenía un post en el foro que decía “CASA”. O igual te refieres a que he usado de borrador o lugar de almacenaje de mis ideas el post de preguntas. De todos modos, procurare ser más cuidadoso y atento.

Guardate el látigo, no hace falta que te fustigues!

Descripción al port de casa (que tiene una respuesta con hueco a rellenar)

El de posición y diplomacia están bien.

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Menos mal, porque estoy agotado, no tengo fuerzas para fustigarme suficientemente fuerte.

1 me gusta

Tus submarinos tienen los siguientes números:

Submarinos, unidad secreta
FUERZA: 1000
FUERZA INDIRECTA: 0
HP: 250
HOMBRES: 150
VELOCIDAD: NORMAL

Son indetectables, por el momento

¿Es posible que en la tabla de acorazado te haya bailado una columna? Tiene HP 1 y fuerza indirecta 1000, me ha chocado a la vista si lo comparo con los otros tipos de navíos.

Para que los barcos hagan daño en el mar, aunque tengan fuerza necesitan estar tripulados como en partidas anteriores ¿Verdad? He intentado encontrarlo y no he dado con ello. Lo pregunto sobre todo porque mis tropas están en Harlaw, Pyke y Gran Wyk, pero los submarinos están en Isla solitaria. Entonces tendría que llevar tropas allí para moverlos.

Me ha bailado, si, gracias por notarlo.

No, en esta las tripulaciones vienen con los barcos. Son marinos mucho más profesionales, poner a gente sin entrenamiento a pilotar estos barcos no sirve de nada.

Si quisieras sacar esas tropas pa pelear en tierra, piensa que un acorazado tiene fuerza 4 en el mar, y sus 1000 soldados tendrían fuerza 0.2, vamos que no te renta, xD

Entendido, no tenía en mente desembarcarlos per se, pero tomo nota de la advertencia. En tierra tienen menos dientes que una gallina, por decirlo de una manera metafórica.

Es cuestión de tamaños. Para tener FUE 4 en tierra necesitas 20000 tropas, la marina juega a una escala completamente distinta.

En el post de diplomacia no puedo abrir artículos nuevos ni editar el primero.

He olvidado poner etiqueta de abierta a mis dos misiones, tampoco puedo editar eso.

No puedo escribir en mi post de Diplomacia, pero para que tengáis idea del asunto.

Estamos hablando de una ruta comercial entre el norte y el dominio. Cobraré al norte por lo que baje suyo y lo que les suba a ellos. Al Dominio le cobraré por lo que le baje y por lo que suba al norte. No les diré que les cobro a los dos.

El plan es poner el transporte y la escolta. Es lo que hemos hablado en principio. No hay nada cerrado aún. Quiero introducir en el asunto a los rios. Así mi convoy llevará las 4 banderas y puede que sea menos tentador de atacar.

Occidente me ha encargado destruir Varamar y que le entregue un puerto franco en las islas. A cambio pondrá oro para que recupere mi señorío en ellas. No tengo intención de darle nada ni de seguir órdenes suyas. Les propuse trabajar para ellos y me ha confundido con su sirviente. Que les den.