Bienvenidos a la Isla de Nuffle
Desde el principio de los tiempos Nuffle entregó su juego sagrado a los habitantes del viejo mundo para que dirimieran sus rencillas de una manera más civilizada que las grandes guerras que los asolaban, las crónicas no hablan de cuando fue creada ni de cuando sus primeros pobladores llegaron a la isla, pero lo que está claro es que Nuffle, sentado en su trono el el árbitro final de todo lo que aquí sucede, y sólo hay registrada una manera de obtener audiencia con Nuffle, ganar el trofeo Blood Bowl
Generaciones de gentes han nacido y muerto en la isla, protegidos de las peores consecuencias de las guerras por la gran prohibición de Nuffle que castiga a aquellos que tratan de levantar ejércitos con el más absoluto de los castigos. En el viejo mundo reyes y caudillos dominan por el poder de las armas pero en la isla, donde el Blood Bowl lo domina todo, en vez de ejércitos los ricos y poderosos forman equipos, contratan a los mejores jugadores y luchan por los recursos de otra manera.
Las Federaciones
Tras siglos, 9 federaciones han surgido, unidos por formas similares de entender el juego, que mantienen cierto equilibrio de poder, pero dentro de ellas, docenas de equipos de todos los niveles, participan del gran juego
Old World Classics
En el sureste, en las fértiles llanuras bañadas por grandes ríos y atravesadas por antiguas rutas comerciales, los humanos han levantado sus ciudades, fortalezas y campos de entrenamiento. Entre ellos también se han asentado halflings, enanos y ogros, pueblos que, atraídos por las oportunidades de la región, han encontrado su lugar en la sociedad humana y a menudo complementan sus equipos tanto dentro como fuera del terreno de juego. Las extensas granjas halfling alimentan a media región, las forjas enanas producen algunas de las mejores armaduras y equipamientos deportivos de la isla, y los ogros, cuando logran mantenerse concentrados, son una presencia tan valiosa en el trabajo pesado como temible en competición.
Nuevo Reikland es la mayor ciudad de la región y en ella se asienta el Recreativo de Nuevo Reikland, que lleva compitiendo en la isla desde el establecimiento de la NAF. Sus colores, blanco y morado, son conocidos en todos los estadios y pocos clubes pueden presumir de una historia tan larga y prestigiosa.
Sylvanian Spotlight
En el suroeste, donde antaño se extendían fértiles campos y prósperas aldeas, la tierra ha sido corrompida por los oscuros poderes de los nigromantes. Lo que una vez fueron granjas, viñedos y caminos comerciales es ahora una región cubierta por perpetuas nieblas, cementerios interminables y bosques retorcidos donde los vivos rara vez se aventuran. Atraídos por las energías de la muerte que impregnan estas tierras, han acudido criaturas de toda condición: hombres lobo, vampiros, gules, espectros, zombis y esqueletos conviven bajo el dominio de poderosos señores de la no-muerte y sus embalsamados reyes funerarios vigilando bajo las calurosas arenas del desierto.
El más exitoso de sus equipos, los Night Riders, formado en su totalidad por vampiros, se nutre de otorgar el don de la noche a cualquier jugador que despunta en la liga, siendo tan odiados por el resto de las franquicias como amados por sus seguidores que no dudan en lanzarse al campo para saciar la sed de sangre de sus señores.
Badlands Brawl
En el oeste, las tribus de pieles verdes se agolpan unas contra otras en una interminable sucesión de campamentos fortificados, fortalezas improvisadas y estadios construidos a golpe de músculo. Poco ha cambiado para ellos desde su llegada a la isla, pues su manera de entender el Blood Bowl y la guerra son prácticamente la misma cosa. Las disputas territoriales, los desafíos por el liderazgo y las viejas rencillas entre clanes se resuelven ahora sobre el terreno de juego con la misma violencia y entusiasmo con los que otros pueblos libran sus batallas.
Los Mordekulos, liderados por el mítico blitzer Krug Kulo-Gordo han ganado el trofeo en las últimas tres temporadas y nunca han revelado qué ha traído su audiencia con Nuffle pues, a diferencia de otros, nada parece haber cambiado para ellos y año tras año vuelven a la competición dispuestos a derramar más sangre por la gloria de Nuffle (y marcar alguna que otra anotación)
World’s Edge Superleague
En el noreste, donde el invierno parece no terminar nunca y los vientos helados barren montañas y tundras por igual, Enanos, Ogros y Enanos del Caos se disputan el control de las tierras más duras de la isla. Aunque sus culturas son muy diferentes, estos pueblos comparten una misma visión del Blood Bowl: un juego de resistencia, fuerza bruta y disciplina, donde cada yarda se gana a base de golpes.
Nunca a ningún equipo le gusta enfrentarse a los miembros de la WES. Sus conjuntos son conocidos por su disciplina, dureza y capacidad para convertir cualquier partido en una larga batalla de desgaste. Incluso cuando no parten como favoritos, los equipos de la federación suelen obligar a sus rivales a pagar un alto precio por cada victoria, lo que les ha ganado una reputación temida en toda la isla. Sin embargo, esa fortaleza colectiva rara vez se traduce en el surgimiento de grandes figuras individuales y los jugadores más talentosos y ambiciosos suelen abandonar el norte en busca de mejores oportunidades en la OWC.
Halfling Thimble Cup
Durante muchos años, halflings y gnomos vivieron dispersos entre las tierras de la OWC, formando pequeñas comunidades rurales conocidas por su hospitalidad, sus festivales y, sobre todo, su extraordinaria cocina. Aunque rara vez eran tomados en serio por las grandes potencias deportivas de la isla, sus equipos gozaban de una enorme popularidad entre los aficionados, que admiraban su ingenio y su capacidad para enfrentarse a rivales varias veces más grandes que ellos.
Todo cambió hace apenas quince temporadas, cuando el legendario cocinero de Los Pies de Cerdo, Baldomero “Dos Platos” Tocineta, protagonizó una de las gestas más improbables de la historia de la competición. Contra todo pronóstico, llevó a su equipo hasta la conquista del trofeo, derrotando a oponentes mucho más poderosos en el camino. Tras obtener el derecho a una audiencia con Nuffle, Baldomero desapareció sin dejar rastro. Ni sus compañeros, ni los sacerdotes del dios, ni los más hábiles adivinos han logrado descubrir qué ocurrió realmente durante aquel encuentro.
Sin embargo, antes de desaparecer dejó instrucciones muy precisas sobre el destino de su inmensa fortuna. Todos los beneficios acumulados por sus restaurantes, patrocinios y años de competición fueron transferidos a una fundación creada en su nombre. Así nació la HTC, una federación joven en comparación con las demás, pero que rápidamente se convirtió en el orgullo de los pueblos pequeños.
Chaos Clash
Ninguna otra federación ha creado más campeones que la CHC. Casi una de cada cuatro temporadas registradas en las inmensas puertas de los Salones de Nuffle ha sido conquistada por uno de sus equipos, una hazaña que ninguna otra región ha logrado igualar. Durante siglos, los clubes de la CHC dominaron la competición gracias a una combinación de talento, disciplina y una tradición deportiva tan arraigada que muchos consideran a la federación como la auténtica cuna de los campeones.
Sin embargo, hace quince años ocurrió algo que nadie había previsto. En una final que aún hoy sigue siendo objeto de debate, Los Hijos del Último Blitz, considerados invencibles y favoritos absolutos para levantar el trofeo, cayeron inexplicablemente ante los halflings de Los Pies de Cerdo. Lo que debía ser una victoria rutinaria para los gigantes de la CHC acabó convirtiéndose en una de las mayores sorpresas de la historia moderna de la competición.
Desde aquella derrota, una sombra parece haberse posado sobre la federación. A pesar de seguir produciendo grandes jugadores y formando algunos de los equipos más competitivos de la isla, ningún club de la CHC ha logrado volver a alzarse con el campeonato, ¿será este el año en que la CHC recupere el trono que durante tanto tiempo consideró suyo por derecho?
Elven Kingdoms League
En el oeste, repartidos entre las islas esmeralda y los extensos bosques costeros, elfos silvanos, elfos oscuros y altos elfos compiten en algunas de las ligas más espectaculares de toda la isla. Sus equipos son famosos por un estilo de juego rápido, elegante y centrado en el balón, donde la precisión de los pases, la velocidad de movimiento y la coordinación táctica suelen pesar más que la fuerza bruta. Allí donde otros pueblos buscan imponer su dominio mediante la violencia, los elfos prefieren hacerlo a través de la habilidad, convirtiendo cada encuentro en una demostración de técnica y agilidad.
Algunas de las mayores estrellas de la historia, como Jeremiah Kool, el legendario destello de acero, cuyas hazañas aún son recordadas décadas después de su retirada, han surgido de esta liga pero la ligereza de sus armaduras marca a sus equipos que suelen desbandarse tras meteóricos ascensos cuando las lesiones empiezan a acumularse y la cántera no es capaz de cubrir el talento que se retira.
Lustrian Super League
Aislados en el suroeste, ocultos tras densas junglas, ríos caudalosos y antiguas ruinas cubiertas por la vegetación, lagartos, amazonas y slann practican una versión arcaica del juego que apenas ha cambiado desde tiempos inmemoriales. Sus tradiciones deportivas se remontan a épocas anteriores a la propia NAF, y muchas de sus tácticas, rituales y normas conservan elementos que el resto del mundo abandonó hace siglos.
Esta fidelidad a las costumbres ancestrales supone a menudo una desventaja cuando deben competir bajo las reglas estandarizadas de la NAF. Los equipos de la región suelen necesitar tiempo para adaptarse a interpretaciones modernas del reglamento, al arbitraje o incluso a ciertas estrategias empleadas por los pueblos del norte y del oeste. Sin embargo, lo que pierden en experiencia competitiva lo compensan con creces gracias a sus extraordinarias capacidades físicas y a una cultura que gira en torno al entrenamiento y la superación personal.
Underworld Challenge
En las profundidades de la isla, los Skaven proliferan en una inmensa red de túneles y ciudades subterráneas. Su estilo de juego es tan rápido, agresivo e impredecible como ellos mismos, convirtiéndolos en rivales temidos por toda la competición. Un dicho resuena en la isla, meintras 3 ratas sigan en el campo, áun queda partido.
Pero los hombres rata no son los únicos habitantes del subsuelo. Atraídos por la relativa seguridad que ofrecen las grandes ciudades subterráneas, numerosos goblins y snotling* han buscado refugio allí, huyendo de la brutalidad de los clanes orcos y de la eterna condición de carne de cañón a la que suelen estar sometidos entre los pieles verdes. Aunque pocos lugares pueden considerarse realmente seguros bajo el dominio skaven, muchos consideran que vivir entre las ratas es preferible a servir de entretenimiento para un jefe orco especialmente violento.











