-Os lo he dicho. No tiene ningún sentido empezar cantando con “Alabá”, en todo caso sería “Alabín”. Se pierde absolutamente todo el sentido rítmico. - Juan Honesto, que había nacido en el norte de Estalia, estaba verdaderamente molesto. - Mucho me temo que, si esta situación continuara, me veré obligado a pedir un nuevo pleno extraordinario para reconsiderar la última votación.
Un murmullo de asombro recorrió la multitud. ¡Un pleno extraordinario!, ¡y solo llevaban un día de viaje! Verdaderamente eran tiempos excepcionales.
-Permíteme, Juan, que te diga que no he visto una propuesta más violenta desde la votación para la creación del Comité de Reglamentación de Cánticos de Los Vengadores hace diez años. ¡Inaudito! - Era Bella Corderosa, que había liderado la iniciativa por cantar “Alabá, Alabín” en lugar de “Alabín, Alabá”, arguyendo que el orden alfabético hacía más lógico cantarlo así. -¡No podemos caer en estas tretas cada vez que hay algo que nos disgusta a alguno! ¡Habíamos llegado a un consenso!
-¡Un consenso falso!, ¡un consenso basado en la captura de la votación por pocos actores bien organizados!, ¡sabéis que es básico! - Juan estaba verdaderamente desatado. Ni siquiera había probado el pequeño piscolabis que habían preparado los cocineros. Las salchichas, la coliflor, las dos hogazas de pan, la manzana y el trozo de cecina seguían en el plato.
Mientras el debate aumentaba de volumen, y más voces se unían al coro, otros halflings sonreían y se reunían en torno al caldero para compartir el segundo almuerzo. Un reconstituyente cocido estaliano para soportar los rigores de aquel duro día de viaje siguiendo al equipo. Los Vengadores del Consenso se habían situado, estratégicamente, lo más lejos que podían de sus hooligans, aquellos Parlamentarios Desaforados que no paraban de gritar. Y, por si fuera poca precaución, habían dejado a Ramafuerte durmiendo justo en la entrada de sus tiendas. Nadie se acercaría a pedir un autógrafo.
-¡TE HE DICHO QUE ES ALABÍN! ¡ALABÍN, ALABÁ, ALABÍN BOM-BÁ, VENGADORES, VENGADORES Y NADIE MÁS!, ¡ES CLAMOR POPULAR QUE ESTIMULA AL EQUIPO DE NUESTRA CIUDAD! - Algunos halflings se rieron, pero otros se acercaron al estruendo, ansiosos de participar del debate. - ¿QUÉ ALABÁ NI QUÉ SILLA?
El primer partido se antojaba interesante.