[Misión 35] Polo de Desarrollo de Altojardín

PoV

Frank Tarly, el Caudillo

«Paso de buey, vista de halcón, diente de lobo y hacerse el bobo. La capacidad intelectual del Caudillo es bastante modesta, pero su habilidad para hacer prevalecer su punto de vista y de mantener cohesionado al Gobierno alrededor de su figura es indudable.»

— Rufus D. Peake, Ministro de Hacienda e Industria del Gobierno Nacional.

Frank Tarly nació como hijo primogénito del que habría sido antiguo señor de Colina Cuerno, de haber seguido los estamentos nobles vigentes. Eso no quiere decir que los Tarly hubieran perdido su poder, al igual que muchos otros aristócratas, supieron hacerse un hueco y adaptarse en el panorama político y social del nuevo régimen republicano. Su voz aflautada y su débil complexión no parecían presagiar que el joven fuera a seleccionar la carrera militar tal y como deseaba su padre, militar de carrera, pero no tuvo que forzar las cosas pues fue el mismo joven el que le solicitó el acceso a la Academia General Militar del Dominio. Allí se graduó sin grandes menciones y eligió como destino las Islas del Verano, en busca de aventura, ya que entonces eran un polvorín.

Allí se ganó sus galones combatiendo. Los nativos decían que había sido tocado por el Dios de la Fortuna, ya que pese a exponerse en primera línea con gran valentía al fuego enemigo nunca fue herido. Es allí, entre la oficialidad donde también forjó su carácter y su ideología conservadora, ante la decepción por la pasividad y falta de mano dura contra los nativos isleños por parte del Gobierno, y es allí donde consiguió ser ascendido a general, un logro impresionante dada su juventud. A nivel nacional, se hizo su gran nombre reprimiendo duramente la gran huelga sindicalista del Lago Rojo.

Es de talante prudente y no se arriesgará salvo que se vea acorralado. Su forma de hacer la guerra es pragmática y metódica, aplicando brillantemente los conceptos de los manuales de guerra más modernos, lo que por lo general le asegura la victoria en caso de que los hombres y los suministros sean iguales o superiores a los del enemigo. Esta prudencia también la aplica en las relaciones políticas, lo que llega a exasperar a muchos, que lo ven como hombre tibio o indeciso, cuando no directamente corto de entendederas. Sin embargo, el Caudillo es un maestro en el uso del tiempo y la demora, y sabe cuando hay que presionar para hacer valer sus postulados. Eso y su conocimiento del panorama político conservador lo hacen un hombre muy indicado para formar una coalición antigubernamental estable.

El Caudillo es un hombre ante todo pragmático y de ideas simples, pero inflexibles, «Un país de propietarios y no de proletarios», «Lo importante es que haya cierta paz y orden», «Lo que hay que hacer es favorecer a las clases medias», etcétera. Tiene la sabiduría de dejar a hombres más aventajados que él desarrollar esas ideas e implementarlas en el plano material. En lo personal, también es un hombre sencillo. Sus inquietudes intelectuales son nulas, le gustan las monterías, las carreras de caballos, el golf del Valle y pasar el tiempo con su mujer y sus dos hijas. Tarly y su familia son ciegamente creyentes en la Fe de los Siete y en sus enseñanzas: no faltan a ningún oficio religioso. Su desconfianza hacia los ateos es palpable y eso ha hecho que muchos le imiten por instinto de supervivencia en su respeto a la religión, aunque no crean en el fondo las palabras de los septones.

Es quién emite la orden y quién recibe los informes sobre el estado de la situación.

Tokens

Rufus D. Peake, Ministro de Hacienda e Industria [DAÑADO]

Rufus Peake es una personalidad singular. Dueño de la mayor fundición de las Marcas, es un gigante orondo, culto, petulante, arrogante, melindroso, meticuloso, con don de gentes y con un estilo empresarial agresivo y expeditivo. Lo que es indudable es su genio para la gestión industrial y para obtener financiación de manera casi milagrosa, de ahí el interés del pragmático Tarly por mantenerlo a su lado, aunque sean hombres muy distintos.

No está para muchas alegrías pero es ministro de lo que es, aunque sea nominalmente debe estar presente supervisando.

Gabriel Rowan y el Movimiento Socialnacionalista Sureño

El hijo del difunto general y dictador Marcus Rowan encabeza un partido político de corte autoritario profundamente antigubernamental. Frank Tarly lo ha acogido cálidamente en su territorio y ha nombrado a su partido como la única organización política legal de su régimen; organizado sobre el municipio, la familia y el sindicato. El Caudillo sabe de la importancia de tener bien controlada a la sociedad civil para mantener la paz y el orden y el Movimiento es la herramienta perfecta.

Representando el alto funcionariado socialnacionalista leal. Sobre ellos recae el grueso de la tarea.

Recursos estratégicos

No aplica.

Ejércitos

No aplica.

Objetivo

Preparar misión. Queremos eventualmente instalar una industria pesada en Altojardín. No tenemos ahora los recursos necesarios para hacerlo, pero sí podemos proyectarlo. Así ganamos tiempo.

Misión

Pues eso, hacemos un estudio detallado de lo que vamos a necesitar para implantar con éxito unas industrias pesadas funcionales en Altojardín.

También exploramos la creación de un marco legal y la provisión de un presupuesto que favorezca la instalación de estas industrias y la atracción de mano de obra barata y técnicos competentes para gestionarlas.

Localización

Altojardín.

Roleo

El ministro de Hacienda miraba con furia al sonriente y repeinado hombre que se había presentado junto con varios altos funcionarios socialnacionalistas, Dispuestos a servirle como bien dispusiera para mayor bien de la patria, pregonaba Gabriel Rowan. No sabía sin Francis Tarly se estaba riendo de él mandándoselo, o realmente creía que podía ayudarle. Con el Generalísimo nunca se sabía. Recordó con amargura una frase que ya no recordaba a quién había escuchado… ¿Quizá al viejo Marcus Rowan? ¿Tarly? Tarly usa a los hombres como si fueran naranjas, primero les exprime el jugo y después tira la pulpa.