PoV
Daenor Targaryen
Órdenes de tomar el control del mar del Dominio
Tokens
Alcázar Burdeos
Rhaegel Fuegoscuro será el que comandará la flota en conjunto de Antigua y los EUE.
Ejércitos
- Flota de Poniente 4 acorazado 40 cruceros 160 destructors , en Antigua , grupo verde
Composición: battleship: 4, crusier: 40, destroyer: 160,
Total:: 57.60 𖦏: 57.60
: 288000
: 58000 🏃♂: Normal #: 1.
- Flota de Antigua 70 cruceros 280 destructors , en Antigua
Composición: crusier: 70, destroyer: 280,
Total:: 44.80 𖦏: 44.80
: 280000
: 94500 🏃♂: Normal #: 1.9
Objetivo
Tomar el control del mar del Dominio. Eliminar cualquier amenaza en la zona del Dominio.
Misión
Seguiremos la costa hasta las Escudos mientras tenemos contacto con la flota del Dominio en las Islas, para saber en todo momento donde están los Lannister. La intención es tomarlos por la retaguardia para que not engan forma de escape alguna.
Localización
Desde Antigua hasta Roble Viejo
Un ejército de tamaño 3.0 necesita una semana y medio para ir desde Antigua hasta Roble Viejo
- 10 hexágonos de costa, a marcha normal en 67 horas
- 4 hexágonos de mar abierto, a marcha normal en 40 horas
- Se espera que lleguen el jueves, 11 de diciembre de 2025
Roleo
La niebla matinal se elevaba sobre los canales de Antigua cuando los estandartes del Dominio y los de los Estados Unidos de Essos se desplegaron al viento como alas recién tensadas. En los muelles reforzados por ingenieros essosíes, la actividad era tan precisa que parecía coreografiada: marinos corriendo con sogas al hombro, artilleros revisando los cierres antimar, sacerdotes del Faro bendiciendo la proa de los grandes navíos, y escribas registrando cada barril que subía a bordo.
En el centro de aquel hervidero organizado, la figura de Rhaegel Fuegoscuro destacaba como un faro de acero y voluntad. Vestido con la armadura naval ligera de Nueva Valyria —escamas oscuras atravesadas por filamentos plateados que capturaban la luz del amanecer— observaba en silencio la línea de buques que aguardaba su orden. A su espalda, los almirantes del Dominio discutían en voz baja las posibles rutas hacia Roble Viejo, donde se congregaba la flota de los Lannister.
—El viento del oeste será traicionero —advirtió Lord Hightower—, pero nuestras velas lo conocen bien.
—Y nuestros motores lo temen menos aún —respondió Rhaegel sin apartar la vista del horizonte.
Una campana sonó desde la Torre del Este, larga y profunda. Los marineros detuvieron el paso por un segundo: el aviso ritual de que la ciudad encomendaba su destino a la flota que se marchaba.
Rhaegel descendió los escalones del muelle con paso firme. No había discursos esa mañana. Antigua había entrado en un tiempo donde los símbolos hablaban mejor que las palabras.
—A Roble Viejo —dijo Rhaegel.
—Y más allá, si lo exige el deber —respondió el capitán del Filo Carmesí.
