Mision 08. Alianza con Lys

PoV
Aegon

Token
Aegon (Príncipe de Poniente y uno de los últimos Targaryen)
Jon Connington (Es el máximo responsable de la facción y suele estar dirigiendo todos estos asuntos)
La Compañía Dorada (De por si su marcialidad, fama y experiencia, impresiona y favorece el buen trato de los políticos, que no olvidan Qohor)
Oberyn Martell (cedido por mc_leck)
Caudales reales (muestra de que pueden pagar la recuperación de la ciudad en caso de perder tropas en la guerra)

Misión
Reunirse con los magisteres y conseguir su apoyo total

Roleo
Era la primera vez para Aegon que iba a ser anunciado como tal. El muchacho estaba nervioso pero lo disimulaba bien. Su tio Oberyn estaba a su lado, lo había conocido hacía solo un par de días pero habían congeniado como si llevasen toda la vida juntos. Jon le había regalado además una armadura completa totalmente nueva. Era sencilla, negra como la de su padre y sin grandes florituras más alla del relieve de un dragón tricéfalo en el pecho. Su escolta estaba compuesta por una veintena de caballeros de la compañía, todos ellos jurados a su causa, y ser Rolly, su fiel espada juramentada que iba justo a su espalda.

Jon apareció en el vestíbulo para avisarles de que los magísteres estaban reunidos. Habían puesto como condición que solo estuvieran los magísteres, sin siervos ni escribas, solo sus guardias por motivos obvios. Los ojos de Poniente llegaban lejos y si podían evitar que un agente Lannister viera a Aegon, mejor que mejor. La comitiva de la compañía entró en el gran salón del palacio, una sala en forma de media luna con estrados en toda su curvatura. Los magísteres vieron como la compañía entraba en formación, con Aegon en el centro descubriendo bajo su capa su armadura y adelantándose al resto de sus hombres para ponerse al frente, con Jon Connington y su tío a sus flancos. El magister que presidía la corte se inclinó hacia delante en su asiento, tratando de ver los caracteristicos rasgos Targaryen en el muchacho. Su cabello había empezado a mostrar en la raíz el rubio natural pues llevaba un par de semanas sin teñírselo para esa ocasión y sus ojos violáceos eran la seña de identidad de su familia. Hubo un pequeño murmullo en la sala pues todos estaban haciendo exactamente lo mismo que el que parecía mandar y Aegon aguardó pacientemente mientras los miraba uno a uno, recorriendo el estrado de lado a lado.

Excelencias, os presento a Aegon VI, legitimo rey de Poniente, hijo de Rhaegar Targaryen y la princesa Elia Martell. Nos acompaña también el honorable príncipe Oberyn Martell, hermano de la princesa y del gran príncipe Doran, señor de Dorne – anunció Jon tras dar un paso al frente para que su voz fuese escuchada por los presentes. De nuevo volvió el murmullo y la comitiva aguardó, tensa y en silencio. Era un momento crucial, el anuncio al fin de la existencia de Aegon, de su causa y sus intenciones.

Es un honor tener a un Targaryen en nuestros salones, hacía mucho que creíamos prácticamente extinta a vuestra familia – dijo el que presidía el gobierno poniéndose de pie y pidiendo silencio a sus iguales. – Vuestro camarada, el caballero que conocimos como Griff y que ahora sabemos es ser Jon Connington nos habló de vos. Hemos decidido obviar el engaño pues entendemos el motivo de ocultar vuestra presencia al Trono de Hierro, pero hemos de saber que intenciones tenéis, que es lo que buscáis de nuestra ciudad y sobretodo, que puede reportarnos arriesgarnos por vuestra causa príncipe Aegon – expuso el hombre. Si hasta entonces alguna mirada de aquella sala no la había sentido clavada en su ser, Aegon en ese momento supo que ya estaba también fijándose en su persona.

Aegon los miró de nuevo durante un instante, centrándose al final en el que le había hablado – Agradezco vuestra hospitalidad ilustres magísteres de Lys, os aseguro que no lo olvidaré. Si he venido hoy a esta cámara es para ofreceros una oportunidad. Si apoyáis mi causa con vuestros ejércitos y vuestra poderosa flota, atacaremos Poniente juntos y recuperaremos el trono que me pertenece por derecho y que ahora una reala de sabandijas y oportunistas intentar ocupar. Los Siete Reinos son ahora débiles, luchando entre ellos en guerras intestinas y es la oportunidad que llevo toda mi vida esperando. Son muchos los partidarios que aguardan con esperanza el día en que el pendón Targaryen vuelva a alzarse en Poniente y se unirán a nosotros, estoy seguro de ello. No os pido que os unáis a una causa perdida, os pido que os arriesgueis pues tenemos grandes probabilidades de triunfar. A cambio cuando la guerra en Poniente acabe, el Trono de Hierro compensará a Lys por cada hombre, caballo o barco perdido en la guerra. Los impuestos cobrados a vuestros mercaderes y los aranceles a vuestros bienes serán anulados. Y no solo eso, sino que la flota real y los ejércitos de Poniente acudirán a la llamada de la gran ciudad insular cada vez que la necesitéis. Os juro por mi honor que jamás, hasta el fin de los días, los Siete Reinos negaran el auxilio o apoyo a Lys. Esa es mi oferta ilustres magísteres, ahora os dejamos para que delibereis. Ha sido un honor – dijo Aegon volviendo a mirarlos antes de hacer una leve inclinación de cabeza y dirigir a su gente fuera de allí tal y como Jon le había enseñado que debía hacer.

Objetivo
Que Lys se comprometa a apoyar a Aegon VI con tropas y flotas

Ruta + Tiempos de movimiento
No hay

Los magisteres te escuchan y se ven predispuestos a aceptar el acuerdo. El alcance lo definiremos en un futuro (tengo que hablar con Nemo), pero podríamos decir que acabas de garantizarte los barcos como, para mínimo, trasladarte a Poniente.

Iremos hablando en el futuro según vaya acercándose el momento.

Igualmente, es bueno anticipar que al haberte descubierto, puede darse el caso de que alguno de los magisteres decida informar al trono de hierro

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