PoV
Lady Jeyne Arryn
Lady Jayne es la Señora del Nido de Águilas y la Protectora del Valle, cuenta a sus espaldas con 35 vueltas al sol y gobierna desde la temprana edad de 3 años. Lady Jeyne es una mujer luchadora, de fuertes convicciones y que se ha hecho respetar en un mundo de hombres en el que la fuerza de los caballeros es la que domina. No es una mujer que destaque por su belleza pero nunca le han faltado pretendientes a los que por fortuna o desdicha no ha conseguido materializar en un matrimonio consistente en el que siempre ha primado que la fuerza de la figura de la mujer reencarnada en ella debía ser lo más importante en esa relación.
Poco ducta en arte del combate siempre se ha destacado más por ser una mujer bien rodeada de buenos soldados y asesores, primando en su devenir la diplomacia. Ahora mismo el Valle vive un momento de gloria en la que pocos son los disidentes que rehúsan de ser gobernados por una mujer, pero como en todo siempre hay luces y sombras, tanto en el Valle como en su propia casa. Tanto es así que su primo Ser Arnold Arryn vive encerrado en las Celdas del Cielo por dudar de su legitimidad al trono del Valle.
La muerte de su padre y sus hermano frente a los Grajos de Piedra ha hecho que cree una enemistad mortal a los clanes de salvajes que habitan en las Montañas de la Luna.
Su anhelo en los últimos años ha sido el de encontrar un esposo que respete su jerarquía con el Valle y con el que conseguir engendrar un heredero que aleje al Valle de una posible guerra civil a su muerte.
Lady Jeyne envía un cuervo al Nido para dar instrucciones a Auren.
Tokens
Auren 'Tres Manos'
El joven Auren tiene la cada picada por la viruela pero no por ello deja de tener un cierto atractivo bajo su manto de pelo rubio y sus profundos ojos aguamarina. A sus 24 años es un experto ladrón, de ahí su apodo de tres manos, y escapista, durante muchos años las guardias de las ciudades del Valle han intentado capturarlo y mantenerlo en sus celdas pero en multitud de ocasiones fue inútil, su habilidad para el hurto sigiloso, el cambiazo y el subterfugio es impresionante, estando al nivel de los Hombres sin Rostro. Tras muchos años, y atrapado en las Celdas del Cielo, Lady Jeyne le ofreció estar a su servicio, no es algo usual, pero poco a poco Auren a demostrado su valía, obteniendo información y pruebas muy valiosas para obtener ciertos tratados a favor de la Señora del Nido de Águilas.
Haciéndose pasar por un comerciante afectado por el bloqueo de Soto Gris, Auren intentará infiltrarse en el Castillo de Piedras de las Runas
Objetivo
Conseguir información de Piedras de las Runas, hombres en el castillo, si están levantados en armas, si algún señor se encuentra allí…
Misión
Lady Jeyne dará la orden a Auren de que aprovechando sus dotes de subterfugio y escapismo intente infiltrarse en el castillo de Piedras de las Runas de los Royce. La señora del Valle quiere información sobre la situación del castillo, saber los hombres que lo defienden, o quien está al mando, y quién podría tener a la espalda si atacase Puerto Gaviota.
Localización
Desde Puertas de la Sangre hasta Piedra de las Runas
Un pequeño grupo necesita un día y medio para ir desde Puertas de la Sangre hasta Piedra de las Runas
- 6 hexágonos de llanuras, a marcha normal en 24 horas
- 1 hexágono de muy difícil (montañas), a marcha normal en 9 horas
Roleo
Cuando el maestre le hizo llegar el mensaje Auren lo leyó con detenimiento, aunque en sus años apenas había sido un ratero de poca monta ahora gracias a sus señora era un hombre de provecho que incluso había aprendido a leer así que desde hacía tiempo ya no necesitaba que el viejo maestre le leyese las notas, cartas o instrucciones que Lady Jeyne le hacía llegar cuando lo requería.
Había cumplido con presteza la tarea de traer a las Puertas de la Sangre sanos y salvos a la joven pareja de Rapsodia y Arcolargo, aunque dudaba que sólo aquel hecho fuese a solucionar ningún conflicto él había cumplido con su parte. Ahora le requerían para algo más peligroso, pero aquello lejos de echarlo para atrás hizo latir su corazón con júbilo, pues la adrenalina siempre era lo que había movido al joven Auren, y sin dudarlo comió, durmió y preparó su viaje, pues una nueva y dura aventura le esperaba para complacer a su señora.
