PoV
Elmo Tully
Nieto de Grover Tully y heredero de Aguasdulces. Elmo esta más inclinado a apoyar a los Negros pues cree que Rhaenyra tiene razón, pero no piensa tomar partido fácilmente, la enfermedad de su abuelo lo ata ya que este apoya a Aegon. Es un aclamado caballero que ha tenido celebres participaciones en diversos torneos y como comandante es respetado y se le cree capaz. Además dado que hace tiempo que regenta el poder de Aguasdulces se ha ganado el aprecio de la mayoría de señores de los ríos pues es un hombre pragmático y decidido en el día a día. Quizás su mayor debilidad sea su falta de experiencia en asuntos de gran importancia y su nulo conocimiento del funcionamiento de la corte, es un hombre de provincias podría decirse. Está casado con Lady Jeyne Vance, hija del señor de Atranta. Tiene además de Kermit y Óscar (10) dos hijas con ella, Julia(7) y Abby(6) y dos gemelos Bert(3) y Ernie(3).
Está con ellos en Seto de Piedra
Tokens
Cazadores ribereños
Las tierras de los ríos son ricas en caza y la mayoría de los hombres saben usar un arco con soltura. Algunos de estos arqueros, famosos por ganar competencias o con renombre entre los cazadores del Tridente han acabado sirviendo a Aguasdulces por un motivo u otro. Ahora sirven como cuerpo especial de exploradores para la casa de la trucha, nadie conoce el Tridente como ellos.
Parten por las aldeas cercanas como heraldos de los Tully
Ejércitos
No hay implicados en esta misión
Objetivo
Conseguir nuevos siervos, suministros y enseres para el castillo
Misión
Se enviará a los exploradores de Elmo como emisarios junto con pequeños grupos de escolta a las aldeas del señorío de Seto de Piedra ofreciendo trabajo, comprando enseres y suministros como pago de impuestos.
Localización
Tierras aledañas a Seto de Piedra
Roleo
Vacía, totalmente vacía, así estaba Seto de Piedra. Malditos fuesen los Bracken por traidores y cobardes. Por lo menos habían dejado sillas y mesas. El trono eso sí lo habían hecho astillas antes de irse. Los comandantes se congregaban esperando órdenes y Elmo miraba a sus camaradas pensativo.
-Muchachos, necesitamos repoblar el castillo, llenar su despensa y rehacer lo deshecho por los Bracken si queremos que nos sea útil- dijo a sus montaraces mesándose la descuidada barba. Los días de marcha afectaban al aseo -escoged un puñado de hombres cada uno y acercaos a las aldeas del señorío. No os acerquéis a la frontera con Harrenhall, eso sí, ofreced trabajo y comprad suministros, enseres, todo lo necesario. Los que colaboren estarán libres del pago de impuestos esta vez- ordenó a sus hombres. Era la única manera de conseguir vituallas sin esquilmar a los que ya le seguían.