Mision 31: Patrullando

Las aguas al oeste de las Escudo quedaron cubiertas de restos: maderas astilladas, manchas de aceite, cuerpos que el mar aún no reclamaba del todo. Los hombres de Korl Greyjoy peinaron la zona con método frío, formando un abanico de cascos y focos. Algo no cuadraba. Los marinos de los USE habían tardado demasiado en huir hacia tierra firme; el pánico había sido lento, torpe. Eso les dio tiempo.

Encontraron los botes uno a uno.

Algunos fueron hundidos sin ceremonia. En otros, los hombres alzaron las manos antes de que se disparara un tiro. En uno de ellos, cubierto con una lona empapada, viajaba Rhaegel Fuegoscuro. El almirante, pálido, aún intentó sostener la dignidad del rango. Korl lo interrogó en silencio, caminando a su alrededor como un depredador cansado. No necesitó amenazas: Rhaegel habló de flotas, rutas, errores, de la soberbia que había condenado a los USE.

Fue encerrado vivo. Preso.

Pero la noche trajo otra marea. Capitanes con los ojos enrojecidos por la pérdida, hombres que habían visto hundirse a sus tripulaciones, tomaron una decisión que no pidieron permiso para ejecutar. Colgaron a Rhaegel del palo mayor, balanceándolo como un estandarte macabro.

Cuando Korl lo supo, ya era tarde.

No fue una victoria. Fue una ruptura. Y el mar, testigo antiguo, guardó memoria.


Lo dicho en el roleo: los hombres de los USE huyen de los barcos de guerra y logras capturar al Almirante, pero capitanes indisciplinados lo matan.
Cuentas con un bono para las misiones contra los USE en términos de guerra marítima gracias al interrogatorio pero tu reputación es dañada.

1 me gusta