PoV
Criston Cole
Criston conoce el terreno en Desembarco y está presente en la ciudad
Tokens
Tentáculos en la Corte
En este caso la pongo por importante: A pesar de que nunca ha sido amigo de galanterías y exquisiteces propias de nobles menores y de aquellos que están más preocupados por la conspiración que por mejorar su destreza marcial, Aemond sabe que es importante tener un pie en la silla de su dragón y otro en el Trono. Ha colocado a varios de sus amigos en la Corte de Desembarco del Rey, diseminados a lo largo y ancho de varios puestos, para poder controlar mejor a su hermano y todo lo que ocurre en la capital de un reino que amenaza fracturarse.
- Ser Jeroem Rykker, lugarteniente en los Capas Doradas
- Maestre Lajac Nomar
- Ser Rickard Thorne, Capa Blanca
- Lelianna, la prostituta favorita de Aemond. Conocida en la Corte
- Cleo van Hare, uno de los principales comerciantes de la ciudad
Criston utiliza este token para evitar las pérfidas influencias de Daemon en la Guardia de la Ciudad y reforzar las defensas sin depender de traidores.
Espada del Pueblo
Criston quizás haya perdido reputación, pero sigue habiendo tenido mucha “calle” en Desembarco del Rey y puede usarla en su beneficio para una misión que requiere a leales
Ejércitos
Nadie, Criston Cole
Objetivo
Aprestar las defensas de Desembarco del Rey ante un ataque con dragones. Escorpiones, prácticas de arqueros…el enemigo probablemente sepa que solo Fuegosolar está en la ciudad (Y no es malo que intenten estamparse aquí tampoco)
Misión
Criston recurre a sus contactos con los Capas Doradas, con comerciantes, herreros y demás tropa para intentar aprestar las defensas ante un posible ataque, y una revuelta, al mismo tiempo. Es evidente que Daemon planea algo y que tiene hombres en la ciudad. Sabrán que solo hay un dragón y planearán un ataque en dos frentes. Los ejércitos ya están movilizados, es el momento de prepararse tanto para un golpe de dragón como una revuelta.
Localización
En Desembarco del Rey
Roleo
Arqueros, escorpiones, espadas, escudos. Sin tiempo para descansar, Criston se movía a toda velocidad por las murallas y barracones de la ciudad. Sabía, por sus informes, que había traidores entre los Capas Doradas. Sabía que era probable que hubiera una revuelta en algún momento. Su espada, y la de sus hermanos, estaba siempre afilada.
Pero quizás fuera lo mejor. Tentar a la puta y sus vasallos a atacar en aquel momento. Que golpearan con fuerza Desembarco mientras estallaba la revuelta. Una Desembarco mejor defendida y con los hombres en los que se podía confiar de verdad al mando.
Sonrió. Quizás visitara a Allicent luego.