Las casas acuden a la llamada del Concilio y los ejércitos que guardaban las fortalezas acuden a Occidente.
Sin embargo, esta vez advierten de que no es suficiente con defender el Colmillo Dorado, que habiendo ahora mismo diferentes enemigos (la Corona puede llegar por Cuevahonda y Aegon por Refugio Quebrado) que deben protegerse todas las entradas a Occidente.