PoV
Ser Tyland Lannister
Criado para servir a su hermano, sin la arrogancia de este aunque su aspecto sea idéntico. Meticuloso, frío, calculador, cínico, pausado y parco en palabras. No habla si no está seguro de que lo que va a decir es mejor que guardar silencio. No es un guerrero aunque pueda luchar, pero como administrador, consejero o diplomático, es casi tan válido como Lord Jason cree ser.
Tokens
Ser Tyland Lannister
Nacido para ocupar puestos de responsabilidad. Entre bambalinas y sin llamar demasiado la atención, pero es certero de pensamiento y palabra, eficaz en la acción y pragmático.
La Dulce Gael (2/3)
Nombrado así por la novena hija de Jaehearys I y su hermana esposa Alysanne. Con casi 30 años de antigüedad. La Dulce Gael fue uno de los últimos barcos bautizados por el viejo Rey. Una galera hecha de roble blanco, diseñada para maniobrar con gracilidad a pesar de su robustez. Ni muy lenta ni muy rápida. Pero hermosa, casi frágil de apariencia. Tripulada por hombres selectos, marineros veteranos y guerreros escogidos de entre los voluntarios de la flota real. Lo mejor y más valiente de entre 2000 hombres valientes. Vestidos con uniformes negros de mangas rojas y armados con toda clase de hachas, mazas y espadas cortas, al gusto de cada uno. Este barco no intimidará a nadie posiblemente, pero si será visto como un botín mucho más fácil de lo que realmente es. Hombres como Joseph Dogget, Envaron Harkon, Otis “El Pajillero”, Leofric “Cabeza de res” Darke, Gothred ”El zambo” y otros gloriosos guerreros se asegurarán de que el precio por conquistar a la Dulce Gael sea mayor, mucho mayor que el que aquel maldito bardo pago por aquella otra dulce Gael.
Los deudores
Ser Tyland lleva años en Desembarco, estableciendo alianzas personales y haciendo amigos. Caballeros y hombres de armas sin fortuna que se cobijan bajo su sombra, juglares que buscan hacerse un nombre, comerciantes que desean estar a bien con el consejero de las naves, capas doradas con ánimo de medrar, artesanos que desean llegar hasta Lord Lannister, lavanderas y doncellas, damas menores que ven al viudo con buenos ojos. Ser Tyland conoce a mucha gente, le deben mucho favores. Ser Gareth Turnberry, mayordomo, mensajero, guardaespaldas, Gareth hace lo que Tyland necesita hecho. No es el único caballero al servicio de Tyland, no es el más listo, ni el mejor guerrero, pero si es el que mejor se adapta a las circunstancias que van surgiendo. El que más recursos pone sobre la mesa. Segundón, caballero errante en su juventud, guardia en barcos mercantes, conoce a Tyland mientras sirve con los capas rojas. Buscavidas y aventurero, anodino de rasgos, leal y pragmático. Candidato perfecto para ser mano derecha e izquierda de un consejero del rey. Tyland tiene los medios y marca el camino, sus deudores son las herramientas y Gareth las empuña. Hoy aprieta, mañana unta, pasado saja.
Consejero de las naves
Ser Tyland se sienta en el consejo privado del Rey y ese poder no es desperdiciado. Como consejero tienen mando directo sobre la flota real y su palabra abre muchas puertas en desembarco.
Ejércitos
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Objetivo
Embarcar los ejércitos verdes.
Llevarlos hasta Islabella.
Atacar la flota Greyjoy una vez empezada la batalla en tierra.
Misión
Las galeras saldrán detrás de los transportes, suficientemente cerca como para acudir al combate si fuéramos detectados, pero suficientemente detrás como para no ser vistos desde tierra. Se quiere buscar el combate en tierra. Por eso necesitamos que nos detecten como una fuerza de desembarco antes de una fuerza de guerra.
Localización
Desde LANNISPORT hasta ISLABELLA
Un ejército de tamaño 12 necesita un día y medio para ir desde LANNISPORT hasta ISLABELLA
- 1 hexágono de costa, a marcha normal, embarcando, en 12 horas
- 4 hexágonos de costa, a marcha normal en 19 horas
- 1 hexágono de costa, a marcha normal, desembarcando, en 8 horas
Roleo
Reunidos los señores de Occidente, sentados a la mesa y con vino en la mano. Lord Jason tomará la palabra.
-Queridos Vasallos. Mis amigos también. Los isleños atacaron Islabella y derrotaron mi armada. Son fuertes en el mar, lo han sido siempre. Pero yo, con vuestra ayuda, me dispongo a cambiar eso. Mis planes fueron otros, pero hemos tenido que cambiarlos. Creímos que podíamos vencerlos en el mar.
Pero aprendimos la lección. No se ataca a las ratas donde son fuertes, se sacan de su guarida y se llevan donde podemos darles lo suyo. Tenemos transportes abundantes, también galeras de guerra. Todos tenemos nuestro papel en esta maniobra. Mi hermano dirigirá la armada de guerra. Por detrás nuestro, pues debe darnos tiempo a desembarcar y avanzar por tierra sobre el enemigo. Nosotros seremos el señuelo, desplegaremos los estandartes una vez estemos en tierra, pero no haremos sonar los cuernos hasta que nos vean. Lord Estren, con sus exploradores se asegurará de que tarden en detectarnos.
Lord Reyne, he pensado que vos mandéis el ala izquierda, mi brazo del escudo. Lord Farman, estamos en a punto de recuperar vuestro hogar ancestral. Vuestro sitio es en el centro, el corazón de nuestra hueste. Vos Lord Marbrand seréis, mi mano de la espada, mandareis la derecha. Yo mismo mandaré la caballería, una vez el enemigo haya formado y venga a nosotros cabalgaré contra su retaguardia, sus arqueros y gente más inexperta.
Este es el plan para nosotros. Mi hermano por su lado, mandará la flota real y el resto de galeras. No espero que todos los isleños vengan a luchar a tierra. Pero imagino que felices por sus "éxitos" previos, estarán ansiosos de pelea, ebrios de victoria. Una vez comiencen los combates en tierra. Las galeras atacaran la costa, les daremos la señal con fuego, 3 hogueras que arderán en el mismo momento en que veamos al enemigo cargar contra nosotros.
Tendremos que tener duro, aguantar y ganar tiempo. La pelea en tierra será decisiva, claro. Pero en el mar destrozaremos su flota, no mandaremos tropas a tierra como para superar sus números. Necesitamos que vengan al ataque, para que dejen los barcos indefensos. De ese modo, su espíritu se quebrará al perder los barcos y nosotros los barreremos en tierra y mar.
Pensad lo que ocurrirá después. Nunca más un isleño quebrantará la paz de Occidente. Todas las mujeres de los siete reinos cantarán las alabanzas de los hombres de Occidente.
Ser Tyland tomó la palabra al terminar su hermano.
-Señores. Dos veces han quebrado nuestro ímpetu. Pero no habrá una tercera. Y cuando hayamos dado buena cuenta de esos malnacidos… Sus astilleros no construirán más barcos y sus hombres no violarán más mujeres. La deuda que esa gente ha contraído no solo con Occidente durante siglos de tropelías termina ya.
Por la historia. Por Occidente. Por Poniente. Hoy son el enemigo de todo lo bueno y bonito. Mañana no serán. Nosotros lo haremos posible.




