PoV
Lord Triston Sunderland
Señor de las Tres Hermanas
Tokens
Sir Alyn Sunderland
Lider Militar, uno de los mejores guerreros de las tres Hermanas. Con gran capacidad de mando y astucia militar.
Grandes Marinos
Token abstracto, naval. Modificador para todo aquello relacionado con lo naval, viajes, batallas navales etc.
Legado Pirata (Mejorado)
(Token Mejorado) Economía: Riquezas atesoradas tras décadas de piratearía. Para sobornos o lo que sea menester.
Ejércitos
No hay ejércitos implicados
Objetivo
Recoger a un PNJ ,“Gavilán”, en Puerto Gaviota y infiltrarlo en desembarco del rey.
Misión
Sir Alyn Sunderland como contrabandista ayudará al PNJ a infiltrarse en Desembarco del Rey. En caso de que “Gavilán” pueda ser capturado por los Negros ha de ser ejecutado inexorablemente, haciendo ver que ha sido cosa de los Negros.
Localización
Esta es la primera parte del viaje.
Desde Villahermana hasta Puerto Gaviota
Un pequeño grupo necesita un día para ir desde Villahermana hasta Puerto Gaviota
- 17 hexágonos de costa, a marcha rápida en 26 horas
y esta la segunda:
Desde Puerto Gaviota hasta Desembarco del Rey
Un pequeño grupo necesita un día para ir desde Puerto Gaviota hasta Desembarco del Rey
- 12 hexágonos de costa, a marcha normal en 24 horas
Roleo
El viento gélido azotaba el rostro de Alyn Sunderland mientras se mantenía rígido ante su hermano, Lord Triston, en el balcón de la Fortaleza Sunderland. Las olas rompían contra las rocas abajo, un eco sordo del torbellino que se agitaba en el corazón de Alyn. La noche era oscura, la única luz la tenue iluminación de las antorchas que flanqueaban el balcón, proyectando largas sombras que parecían danzar con la inquietud que sentía.
Lord Triston, su rostro endurecido por los años y la responsabilidad, se ajustó la capa de terciopelo negro. Sus ojos, normalmente cálidos y llenos de humor fraternal, ahora estaban fríos, calculadores.
“Alyn,” comenzó, su voz grave y firme, carente de la familiaridad que usualmente teñía sus conversaciones. “Necesitamos a alguien en Desembarco del Rey. Alguien que pueda moverse en las sombras, alguien con discreción.”
Alyn, a pesar de su estoicismo, sintió un escalofrío recorrer su espalda. Conocía a su hermano; esa falta de calidez en su voz significaba que la situación era grave.
“Se trata de recoger a un individuo en Puerto Gaviota,” continuó Triston, sin darle espacio para preguntas. “Su nombre en clave es ‘Gavilán’. Te daré una descripción detallada y un objeto que te servirá de contraseña.”
Triston le entregó un pequeño medallón de plata, frío y pesado en la mano de Alyn. Un gavilán con las alas extendidas estaba grabado en su superficie.
“Debes meterlo en Desembarco del Rey,” dijo Triston, su tono inflexible. “Y debes infiltrarlo como contrabandista. No habrá preguntas, Alyn. . Solo necesito que esté en Desembarco del Rey, trabajando para nosotros. Por cierto, si en algún momento ves peligrar la misión y puedan capturar a “Gavilán” deberás ejecutarlo sin dudar ni un segundo.”
La tensión era palpable. Alyn, acostumbrado a la camaradería con su hermano, se sentía incómodo ante esta frialdad profesional. Pero sabía que cuestionar a Triston era inútil.
“Entiendo, hermano,” respondió Alyn, su voz baja y grave. “Pero… ¿no hay más detalles? ¿Sobre su… personalidad? ¿Sus habilidades? Necesitaré saber con quién estoy tratando.”
Triston soltó un suspiro, un sonido áspero que contrastaba con su habitual compostura.
“No hay más detalles, Alyn. Así todo será más fácil. Confía en mi juicio. Este hombre es… esencial. Su presencia en Desembarco del Rey es vital para nuestros planes. Y su llegada debe ser discreta, sin dejar rastro. Si fallamos… las consecuencias serán devastadoras.” Su mirada se endureció, y por un instante, Alyn vio a su hermano, no como Lord Triston, sino como el hermano mayor que conocía, cargado de una responsabilidad aplastante. “Hazlo bien, Alyn. Sin preguntas. Sin errores. Su vida, y la nuestra, depende de ello.”
El silencio volvió a caer entre ellos, pesado y cargado de significado. Alyn asintió con la cabeza, el medallón frío en su mano un recordatorio constante de la peligrosa misión que le encomendaba su hermano. La familiaridad entre hermanos se había disipado, reemplazada por un vínculo profesional, frío y pragmático, sellado por el peso de un secreto que podría decidir el destino de ambos. Alyn se alejó, la imagen de su hermano, bañado por la luz de las antorchas, grabada en su memoria, un recordatorio del precio de la lealtad y el poder.

