Misión XLVI: El fuego purifica

PoV

Lady Mysaria

Mysaria es una mujer notablemente pálida, venida de Lys y que fue amante de Daemon cuando este estaba casado con Rhea Royce. Cuando quedó encinta y el príncipe le hizo entrega de un huevo de dragón, Viserys mandó a su hermano de vuelta a Piedra de Runas mientras Lady Miseria volvía a Lys, perdiendo el bebé por el camino.

Años después, la mujer regresó a Desembarco del Rey donde ha sabido moverse para convertirse en una verdadera influencia entre prostitutas y en los bajos fondos, preparada para aprovechar las oportunidades que el inminente conflicto puede presentarle.

Mysaria utiliza a sus agentes para dar instrucciones claras al resto de participantes de la misión.

Tokens

Lady Miseria, el Gusano Blanco

Antigua bailarina lysena que fue amante y concubina del príncipe Daemon llegando a llevar en su vientre la semilla real. Tras años en su tierra natal, regresó a Desembarco del Rey donde se ha hecho un nombre en los bajos fondos y prostíbulos, capaz de encontrar a la persona adecuada para cada trabajo y enterarse de los secretos mejor guardados.

Lady Mysaria emplea a sus agentes para encontrar aquellas personas más descontentas con la situación actual, que tengan un carácter más impulsivo y capaces de conseguir a gentes que les sigan.

De maleantes y demás calaña

Lecho de Pulgas es un lugar donde se puede encontrar lo peor sin escarbar demasiado. Sin embargo, si uno está dispuesto a buscar con ahínco, la desesperación abre horizontes inimaginables en cuanto a la degradación de la moral se refiere. Asesinos, espías y en general personas inmorales dispuestos a cualquier cosa por el pago adecuado conforman este grupo que no duda en cumplir las órdenes si el pago es adecuado.

Pate organiza a los suyos para ayudar a conformar la turba, y colabora con los capas doradas para proporcionar las distracciones necesarias para el día D.

Estas capas nos las dio Daemon, y no cambian; son doradas por los dos lados

Pese a haber pasado más de dos décadas del momento en que Daemon ocupó la Capitanía de la Guardia de la Ciudad, su recuerdo sigue muy presente entre los jóvenes reclutas a los que inspiró y que a día de hoy ocupan puestos de mayor responsabilidad dentro de los defensores de la ciudad. Hombres leales a su comandante y que no dudarán en mostrar lealtad al que fuera su Comandante llegado el momento.

Los capas doradas colaboran en la propagación del rumor que conforma la turba y después colaboran con pasividad a que esta pueda cumplir con mis intereses.

Ejércitos

La turba que pueda formarse (?)

Objetivo

Crear una turba que asalte el almacén de los alimentos guardados por los Baratheon para sembrar descontento en la ciudad.

Misión

El plan consta de dos fases. Si consideras que el tiempo de la misión debe ser superior al de la receta que pueda ser aplicable por la preparación, puede resultar lógico.

  1. Lo primero es organizar una turba de descontentos. Para ello, los agentes de Mysaria deben localizar a aquellas personas que puedan conseguir seguidores, y que sean lo suficientemente impulsivas para perder los nervios ante la situación que se relata.
  2. Una vez los hayamos encontrado, los vagos y maleantes les dirán que han visto cómo la Corona guarda alimentos. Para exacerbar el odio a los poderosos, diremos que son órdenes del Consejo para mantener los precios artificialmente altos pese a los suministros que envía Rhaenyra. Y para mostrar pruebas, como realmente intuimos la ruta por la que llegan los alimentos, se la mostraremos.
  3. Los Guardias de la Ciudad vigilarán esa ruta de forma sumamente evidente, que no quepan dudas de que algo sucede.
  4. De forma intencionada, en alguna taberna en la que esté alguno de los hombres que hemos buscado en el punto 1, dejarán caer que están hasta arriba de trabajo porque el Consejo les ha ordenado vigilar unos transportes que se dirigen a un almacén. Dirán que no se les ha dicho el contenido.

Suponiendo que consigamos que todo ello conforme una turba que acuda al almacén, entramos en la segunda parte del plan.

  1. Los agentes de Mysaria tendrán a la turba vigilada en todo momento para poder mantener informados a los vagos y maleantes y los capas doradas.
  2. Cuando la turba se dirija al almacén, para no ayudar a los Baratheon y que esta pueda tener posibilidades, los vagos y maleantes causarán varios incendios a lo largo de la ciudad, de forma que la Guardia de la Ciudad se dedique a sofocar los incendios, dándoles la excusa para no tener que participar en la represión de la turba.
  3. Mientras los Guardias de la Ciudad apagan incendios, los vagos y maleantes, informados en todo momento por los agentes de Mysaria, una vez el almacén haya ardido o se haya visto su contenido, proclamarán que los alimentos de la reina Rhaneyra son acaparados por el Consejo.
  4. Después de eso, llegarán más vagos y maleantes diciendo que la Guardia de la Ciudad y hombres de Hightower se dirigen a la zona y que hay que disolverse.
  5. Cuando se empiecen a disolver, los agentes de Mysaria informarán de esa situación a mis hombres de la Guarida de la Ciudad para que ya puedan dirigirse a hacer acto de presencia.

Localización

Esta misión tiene lugar en Desembarco del Rey.

Roleo

La cervatilla había demostrado ser más inteligente de lo que Mysaria había creído. No hasta el punto de haberla subestimado, ya que el Gusano Blanco no sucumbía a esa clase de errores, pero sí como para creer que batirse con ella sería sencillo. La influencia de Lord Royce Caron, quien parecía seguir las órdenes de Cassandra era algo que no había tenido en cuenta. Y ese error no lo iba a volver a cometer.

Era cierto que conocía sus planes. Pero había perdido la oportunidad de ganar ventaja para el juego que se disponía a plantear. Por fortuna, la situación no tardó en cambiar cuando el ejército de Aegon y dos de los dragones que reposaban en la ciudad partieron. Y aquello abría una ventana al caos. Durante mucho tiempo había mantenido la llama de la ciudad contenida. Pero había llegado el momento de dejar que creciera.

Jugar con fuego era peligroso. La situación podría descontrolarse. Pero era un riesgo que estaba dispuesta a tomar. No en vano, las noticias de lo que había sucedido a la orilla de Grajal ya habían alcanzado la Capital. Si no hacía nada, el relato podría volverse… peligroso para sus intereses.

Por primera vez en mucho tiempo, Mysaria había decidido valerse de todos sus recursos. Un riesgo elevado, pero la situación merecía la pena. Si su plan tenía éxito, pronto tendría al alcance de su mano una jugada maestra.

Lady Mysaria había esperado llevar a cabo todo tres noches más tarde, pero esa misma madrugada se dio cuenta de que no había manera de esperar, habías más gente echando leña al fuego y ya no habia manera de contener a los ánimos en Desembarco si queríamantener un mínimo de control sobre la situación.

Todo estalló tal y como ella esperaba, cerca de los almacenes de Lady Cassandra en el Paseo del Río, pero no todos sus hombres estaban al tanto del plan, y cuando disturbios similares estallaron en el Lecho de Pulgas Mysaria comprendió que no tendría la oportunidad de controlar nada.

Había puesto su centro de mando en una pequeña taberna aledaña al Paseo del Río, cerca de una de las calles que iban hacia la calle del Acero, esperando estar lo bastante lejos de la turba, pero cuando escuchó los primeros cánticos contra Lord Otto y contra el corrupto consejo de Aegon II supo que las cosas crecian demasiado rápido. Solo su experiencia y saber hacer le permitió abandonar la taberna antes de que la turba la asaltara, pero aquello la dejó ciega y sorda, y lo que era aun peor, en peligro, pues tan solo un puñado de hombres la acompañaban.

Evitando las calles principales la comitiva marchó hacia la Puerta del Rio, alli Karyl Mares podría restablecer las comunicaciones con sus informantes, pero parecía que toda la población de Desembarco había tomado las armas y cada segundo que pasaban en ellas corrían peligro.

El aire otoñal estaba cargado de humedad, pero el cielo permanecía despejado, con un sol pálido que apenas calentaba las calles de Desembarco del Rey. El suelo, todavía resbaladizo tras la lluvia de días pasados, dificultaba el avance de Mysaria y sus hombres. Las botas chapoteaban suavemente sobre charcos que se resistían a secarse, y cada paso resonaba más de lo que ella hubiera querido en las callejuelas casi desiertas por las que intentaban avanzar.

A la distancia, el rugido de la multitud enardecida se mezclaba con los ecos de herramientas y utensilios convertidos en armas. Los cánticos en contra de Lord Otto y el Consejo de Aegon II retumbaban como un tambor de guerra, creciendo en intensidad con cada calle que dejaban atrás.

El camino hasta la Puerta del Río será un infierno si no llegamos antes de que esa turba lo bloquee— murmuró Mysaria a uno de sus hombres, un joven de rostro severo que apenas podía contener el miedo en sus ojos.

Parece que han tomado el Paseo del Río, mi señora— respondió otro con un tono grave, señalando hacia el este, donde los gritos se escuchaban más cerca.

Entonces rodearemos. No puedo arriesgarme a que nos atrapen aquí. ¡Adelante, rápido!— ordenó, con una frialdad que ocultaba el torrente de pensamientos calculadores en su mente.

El viento soplaba con una brisa helada que se colaba por las calles estrechas, llevando consigo el olor de madera quemada y miedo. Finalmente, cuando vislumbraron la Puerta del Río en la distancia, una figura familiar emergió entre las sombras del arco de entrada: Karyl Mares, con su porte siempre confiado y un brillo travieso en los ojos.

Tengo un regalito para usted, mi señora— dijo, mostrando una sonrisa afilada y señalando con un gesto a Lady Cassandra Baratheon.

Mysaria no respondió de inmediato, pero sus ojos se clavaron en Karyl con intensidad. Su mente corría, intentando descifrar si aquel “regalito” era un salvavidas o una bomba más para el polvorín que era Desembarco esa mañana.

La turba ha crecido descontrolada, no sabes nada más, Mysaria está ciega hasta el martes 19, pídeme info entonces (no hace falta misión), y te responderé sobre generalidades que puedas oír.

Has capturado a Lady Cassandra Baratheon que trataba de salir de la ciudad por la Puerta del Río, está claro que ha tenido algo que ver con los disturbios, pero no sabes el qué (haz misión para interrogarla si quieres)

Ser Willis Fell de la guardia real murió capturando a Cassandra. Ser Ollyvar Bolling de la guardia real ha escapado con el príncipe Orys Targaryen (hijo de Cassandra y Aemond)

Para confirmar.

Entiendo que ahora mismo Mysaria está con sus propios agentes, que la han acompañado en todo momento, y se ha reunido con Karyl Mares.

Es decir, ahora mismo Mysaria tiene a su alcance el token de la Guardia de la Ciudad, al menos en la figura de Karyl Mares, pero hasta el martes que recupere el contacto con sus agentes tampoco puede contactar con el token de los Vagos y maleantes y demás calaña.

Me confirmas cuando puedas :saluting_face:

Correcto, sí, tarda unos días en restablecer las redes. Tampoco puede comunicarse con nadie fuera de la ciudad. Está sola con la guardia (algunos) y “escondida” en alguno de sus pisos francos tratando de reorganizarse.

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Para saber qué información le llega y sobre todo, saber si puedo ya comunicarme con el exterior y si ha recuperado el contacto con sus agentes para poder tratar con mis tokens.

@hammer_ortiz simplemente esta duda, confírmame cuando puedas si habiendo recuperado los ojos y oídos también he recuperado la forma de comunicarme con el exterior.

Si, todo normal, vuelve a ser un PoV tipico

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