Misión XLVIII: Harrenhal

PoV

Daemon Targaryen

La vida de Daemon Targaryen ha estado muy lejos de satisfacer sus propias expectativas.

Osado, ambicioso y peligroso, vagabundeó por el Consejo Privado como Consejero de la Moneda y Consejero de los Edictos hasta encontrar su lugar como Comandante de la Guardia de la Ciudad. Allí armó y pertrechó a los soldados, dotándoles de capas doradas y valiéndose de una brutalidad desmedida para mantener la seguridad de la capital.

Daemon es un hombre complejo, carente de cualquier atisbo de escrúpulos y dispuesto a hacer lo necesario para alcanzar sus objetivos. Por ello, no son pocos los que piensan en Maegor “el Cruel” al pensar en el Príncipe Canalla. Sin embargo, Daemon Targaryen es mucho más que eso.

¿Por qué la querencia de obtener la Corona? Es una muy buena pregunta y para la que no hay una respuesta sencilla.

Igualmente, esa aspiración poco a poco se ha ido alejando de él (exilio mediante) como acercando (matrimonios) hasta el lugar que nos ocupa, a un paso de convertirse en rey consorte. ¿Suficiente para él? Quizás, pues cree posible cogobernar junto a Rhaenyra, quien siempre necesitará una espada firme a su lado… aunque los pasados anhelos puede que no hayan llegado a desaparecer.

Daemon viaja en primera persona a Harrenhal.

Tokens

Daemon Targaryen, el Príncipe Canalla y señor de Lecho de Pulgas

Daemon Targaryen no es el príncipe al uso. Desde su juventud, el rostro de Daemon era conocido entre ladrones, jugadores y prostitutas.

Carente de cualquier tipo de escrúpulos, nunca ha tenido reparos en deshacerse de aquellos que se interponen en su camino, lo que le ha granjeado una oscura reputación y un aura que recuerda a Maegor “el Cruel”.

Es un token tipo personaje, Daemon en persona va a Harrenhal.

Daemon Targaryen y el arte de la guerra

Los intereses del príncipe Canalla nunca han estado ligados al gobierno. Desde joven destacó en el ámbito marcial, razón por la que su abuelo Jaehaerys I le hizo entrega de la espada Hermana Oscura, la cual siempre le acompaña (incluso cuando el protocolo exige lo contrario). Más allá de torneos o su posición como Comandante de la Guardia de la Ciudad, donde Daemon se labró su renombre en la guerra fue en la campaña en los Peldaños de Piedra (que duró tres años) donde junto a Corlys Velaryon se hizo con el control de las aguas costeras e islotes que separan Poniente del Reino de las Tres Hijas.

Unido a ello de forma indistinguible se encuentra la experiencia a lomos de su dragón Caraxes, siendo el único jinete de dragón vivo que ha conducido a su dragón a un conflicto bélico real.

Es un token tipo equipo. Daemon es muy hábil volando.

Caraxes, el Anfíptero de Sangre

Caraxes fue el dragón del príncipe Aemon Targaryen primero y de Daemon Targaryen después. Es una bestia enorme (de la mitad del tamaño de Vhagar), roja y delgada y se trata de un dragón terrorífico, entrenado para la batalla de más de 75 años de edad.

Caraxes va a Harrenhal con Daemon.

Daenys Mares y Vermithor

Vermithor, la Furia de Bronce, fue el dragón del rey Jaeharys I. De color bronce y canela, es uno de los dragones vivos más poderosos; su llama es capaz de fundir el acero y la piedra. Con experiencia bélica real en las guerras dornienses, el dragón sólo había conocido a un jinete hasta que apareció Daenys Mares.

La hija de la princesa Gael, la más dulce e ingenua de los hijos del viejo rey, fue seducida por un bardo que la embarazó y abandonó. Fruto del romance nació una niña, que ahora en sus 30, con el pelo rubio casi blanco, atractiva sin deslumbrar, de cuerpo bonito pero con marcas de partos y golpes, ha reclamado lo que por derecho le corresponde.

Hija de la vieja sangre de Valyria, pero también hija del sufrimiento, dura de piel y más de espíritu. De mirada astuta, feroz, tenaz y cruel, ha visto el fondo del pozo, y de la mano de Daemon Targaryen ha alcanzado los cielos.

Daenys y Vermithor también vienen a Harrenhal.

Ejércitos

  • Caraxes (Alzado) , en Rocadragón [Numeroso +1, Dragón, Veterano +4] FUE: 84.0
  • Vermithor (Alzado) , en Rocadragón [Numeroso +1, Dragón, Veterano +4] FUE: 84.0

Objetivo

Viajamos a Harrenhal para evitar que Ser Elmo Tully muera.

Misión

Viaje a Harrenhal en el que Daemon enseña lo básico a Daenys de cómo se vuela en dragón con vistas a alcanzar la fortaleza maldita.

Viaje rápido sin perder el tiempo.

Partimos una hora después aproximadamente de la doma de Vermithor (sin saber qué pasa o deja de pasar en Desembarco del Rey).

Localización

Desde Rocadragón hasta Harrenhal
Un pequeño grupo necesita medio día para ir desde Rocadragón hasta Harrenhal

  • 9 hexágonos de llanuras, a marcha muy rápida en 18 horas

Roleo

Habían alzado el vuelo y dejado Rocadragón atrás. Daemon no sabía las implicaciones de sus actos. Realmente, nunca había pensado en las consecuencias de sus decisiones. Siempre se había movido por impulsos, dejándose guiar por su intuición. Y en aquel momento, pese a que estaba poniendo en riesgo todo aquello por lo que había luchado y lo que siempre había anhelado… le daba igual. No estaba pensando en sí mismo, sino en sus hijos, en su esposa y sí, en Daenys. Porque la decisión de Rhaenyra era imprudente para todos aquellos que le importaban. Perder a Vermithor justo después de obtenerlo era una temeridad, una imprudencia y una estupidez. Los Dragones les habían convertido en reyes, más cerca de los Dioses que de los hombres. Y sacrificar a Vermithor le horrorizaba. Porque sabía que en las inexpertas manos de Daenys, Aemond no tendría problemas para hundirlo en la inmensidad del mar; como había hecho con Rhaenys.

Y sin Vermithor, hacer frente a Vhagar se le complicaba incluso a él. Sí, podrían tomar Desembarco del Rey. Daemon llevaba trabajando en aquello a través de Mysaria desde hacía meses. Y sin embargo, de nada les serviría la ciudad si no contaban con hombres para defenderla ni súbditos que los siguieran. Los Ríos estaban en problemas. El Valle también lo estaba. Y el Norte bajaba a la velocidad de una tortuga. Pese a que podría existir la oportunidad de tomar la capital, no debían precipitarse.

Surcando los cielos, Daemon no pudo evitar mirar a Daenys, ajena a las tribulaciones del Targaryen. Una amplia sonrisa curvaba sus labios

Alcanzas Harrenhal, pero queda claro que has llegado tarde, en las afueras de la fortaleza enormes piras aún humean, miles han muerto en la campiña y en el castillo, en toda su enormidad, ondea el estandarte de Aegon II.

Imposible saber cuantos hombres se acantonan en el castillo, peor las murallas están bien defendidas con arqueros, catapultas y balistas en posición, y en el bosque de dioses pueden verse tiendas y humaredas de cientos de hogueras. Hay miles de hombres en el mismo.

Si quieres actuar contra Harrenhal adelante, si quieres reunirte con Tully está hacia el oeste, a un dia de marcha, apenas un par de horas de vuelo para ti.

Me gustaría conocer las condiciones atmosféricas.

Si llueve o no.

Y sobre todo, la luminosidad del día (?)

Me has hecho buscar un generador aleatorio de tiempo, xD, por supuesto, eso me ha llevado a un pozo de investigar y a empezar a crear una nueva tool, :face_exhaling:

Lluvia ligera, algo cubierto pero nada extremo.

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PoV

Daemon Targaryen

La vida de Daemon Targaryen ha estado muy lejos de satisfacer sus propias expectativas.

Osado, ambicioso y peligroso, vagabundeó por el Consejo Privado como Consejero de la Moneda y Consejero de los Edictos hasta encontrar su lugar como Comandante de la Guardia de la Ciudad. Allí armó y pertrechó a los soldados, dotándoles de capas doradas y valiéndose de una brutalidad desmedida para mantener la seguridad de la capital.

Daemon es un hombre complejo, carente de cualquier atisbo de escrúpulos y dispuesto a hacer lo necesario para alcanzar sus objetivos. Por ello, no son pocos los que piensan en Maegor “el Cruel” al pensar en el Príncipe Canalla. Sin embargo, Daemon Targaryen es mucho más que eso.

¿Por qué la querencia de obtener la Corona? Es una muy buena pregunta y para la que no hay una respuesta sencilla.

Igualmente, esa aspiración poco a poco se ha ido alejando de él (exilio mediante) como acercando (matrimonios) hasta el lugar que nos ocupa, a un paso de convertirse en rey consorte. ¿Suficiente para él? Quizás, pues cree posible cogobernar junto a Rhaenyra, quien siempre necesitará una espada firme a su lado… aunque los pasados anhelos puede que no hayan llegado a desaparecer.

Daemon está presente en la misión.

Tokens

Daemon Targaryen, el Príncipe Canalla y señor de Lecho de Pulgas

Daemon Targaryen no es el príncipe al uso. Desde su juventud, el rostro de Daemon era conocido entre ladrones, jugadores y prostitutas.

Carente de cualquier tipo de escrúpulos, nunca ha tenido reparos en deshacerse de aquellos que se interponen en su camino, lo que le ha granjeado una oscura reputación y un aura que recuerda a Maegor “el Cruel”.

Es un token tipo personaje. Daemon Targaryen, en persona, protagoniza el ataque.

Daemon Targaryen y el arte de la guerra

Los intereses del príncipe Canalla nunca han estado ligados al gobierno. Desde joven destacó en el ámbito marcial, razón por la que su abuelo Jaehaerys I le hizo entrega de la espada Hermana Oscura, la cual siempre le acompaña (incluso cuando el protocolo exige lo contrario). Más allá de torneos o su posición como Comandante de la Guardia de la Ciudad, donde Daemon se labró su renombre en la guerra fue en la campaña en los Peldaños de Piedra (que duró tres años) donde junto a Corlys Velaryon se hizo con el control de las aguas costeras e islotes que separan Poniente del Reino de las Tres Hijas.

Unido a ello de forma indistinguible se encuentra la experiencia a lomos de su dragón Caraxes, siendo el único jinete de dragón vivo que ha conducido a su dragón a un conflicto bélico real.

Es un token tipo equipo. Representa la pericia de Daemon en combate.

Caraxes, el Anfíptero de Sangre

Caraxes fue el dragón del príncipe Aemon Targaryen primero y de Daemon Targaryen después. Es una bestia enorme (de la mitad del tamaño de Vhagar), roja y delgada y se trata de un dragón terrorífico, entrenado para la batalla de más de 75 años de edad.

Caraxes es un dragón con amplia experiencia bélica, con un lazo y muerte con Daemon.

Daenys Mares y Vermithor

Vermithor, la Furia de Bronce, fue el dragón del rey Jaeharys I. De color bronce y canela, es uno de los dragones vivos más poderosos; su llama es capaz de fundir el acero y la piedra. Con experiencia bélica real en las guerras dornienses, el dragón sólo había conocido a un jinete hasta que apareció Daenys Mares.

La hija de la princesa Gael, la más dulce e ingenua de los hijos del viejo rey, fue seducida por un bardo que la embarazó y abandonó. Fruto del romance nació una niña, que ahora en sus 30, con el pelo rubio casi blanco, atractiva sin deslumbrar, de cuerpo bonito pero con marcas de partos y golpes, ha reclamado lo que por derecho le corresponde.

Hija de la vieja sangre de Valyria, pero también hija del sufrimiento, dura de piel y más de espíritu. De mirada astuta, feroz, tenaz y cruel, ha visto el fondo del pozo, y de la mano de Daemon Targaryen ha alcanzado los cielos.

Vermithor es un dragón con amplia experiencia bélica que seguirá a Caraxes mientras Daenys le ordena que escupa fuego.

Ejércitos

  • Caraxes (Alzado) , en Rocadragón [Numeroso +1, Dragón, Veterano +4] FUE: 84.0
  • Vermithor (Alzado) , en Rocadragón [Numeroso +1, Dragón, Veterano +4] FUE: 84.0

Objetivo

Hacer historia. Bufón o leyenda.

El objetivo es atacar el bosque de Dioses con un plan muy cuidado que explico en el apartado correspondiente.

El escenario ideal es atacar a Fuegosolar. Si no fuera el caso, prender fuego a tantos soldados como sea posible (nos centramos en los soldados, nada de tiendas de campaña húmedas).

Es una mezcla de hostigar ejércitos y una encamisada (?)

Misión

Daenys y Daemon aterrizan en el el bosque al este de Harrenhal, que parezca que van a hacer noche allí y que ya al día siguiente se reunirán con el ejército de Tully.

Como está lloviendo de forma ligera y el cielo está cubierto, es de prever que al atardecer habrá poca luz. En ese momento, tras un rato en el que Vermithor y Caraxes habrán descansado, remontamos el vuelo alcanzando rápidamente elevadas alturas. Como el sol se pone por el oeste, es de prever que aún haya menos luz como para que los defensores nos vean. La idea es estar a una altura suficientemente lejana como para que los defensores no nos ataquen (si es que nos ven).

Confiamos también es que tras la victoria, el cansancio y la hora, nadie espere un ataque como el que protagonizamos.

El objetivo es entrar en esa zona del bosque de dioses, descendiendo en picado desde elevadas alturas y evitando las flechas y armas de defensa en el último centenar de metros.

Es de prever que la lluvia y falta de luz dificulte la labor de los arqueros (sin obviar el hecho de que estarán disparando hacia arriba, hacia el interior (en proyección) del Bosque de Dioses, con lo que podrían darse entre ellos.

El ángulo de ataque de las balistas también es relevante, ya que dudo que estén preparadas para disparar de forma cuasivertical.

Que plantee esto que puede parecer una locura se debe a la basta extensión del Bosque de Dioses de Harrenhal (20 acres según la wiki que equivalen a unas 8 hectáreas (16 campos de fútbol para completar la transformación patria)).

Daemon y Caraxes serán los primeros en hacer el ataque, centrando la atención de los defensores y buscando esquivar los proyectiles. Cuando ya se estabilice aprovechando el último tramo (que por fuerza tendrá que hacer en círculos para no estamparse), comenzará a prender fuego a los defensores para sembrar el caos.

Daenys descenderá poco después y se centrará en los defensores de la muralla (insisto, sólo hablamos del Bosque de DIoses).

No debe ser mucho tiempo el que pasemos allí antes de emprender de nuevo el vuelo para dirigirnos al campamento Tully a pasar la noche.

Si la situación fuese óptima y Fuegosolar estuviera allí, lo atacaríamos para obligarle a remontar el vuelo y escapar (abandonando entonces el objetivo de atacar el Bosque de Dioses para centrarnos en la bestia).

A considerar también que si el día es oscuro, las hogueras del Bosque de Dioses deberían servirme para orientarme.

Localización

Esta misión tiene lugar en Harrenhal.

Roleo

Habían llegado tarde. Al parecer, el día anterior había tenido lugar una batalla. Y los Tully debían haber perdido. Por fortuna, no debía tratarse de una derrota sin paliativos, pues en la lejanía aún se podía divisar un campamento. Sin duda debía de tratarse de la hueste ribereña.

En lugar de dirigirse raudo al encuentro de sus aliados, Daemon y Daenys aterrizaron en el bosque oriental a Harrenhal. Allí descansaron las bestias mientras el Rey Consorte esbozaba un plan. Osado, temerario e imprudente. Lo lógico era reunirse con las tropas de los Ríos. Sin embargo, nada ganaban asediando la fortaleza. Atraer a más enemigos. Concretamente, a un segundo dragón. Desconocía si Aemond se encontraba en Harrenhal. Pero sí sabía algo. De haber un dragón, este podía encontrarse en el Bosque de Dioses.

Un ataque sorpresa e inesperado. Un riesgo. — La Fortuna favorece a los audaces — terció en voz alta para sorpresa de Daenys. Sin embargo, no explicó nada. Sino que se limitó a sonreír mientras dibujaba en el terreno blando con un palo.

Horas después, cuando los dragones habían descansado y el sol se ponía en el mar del Ocaso, Daemon y Daenys subieron a Caraxes y Vermithor y alzaron el vuelo.

Daemon sabía lo que hacía, el plan era complejo, volar al abrigo de las nubes y descender sobre Harrenhal sin ser detectados para golpear fuerte y rápido contra el bosque de dioses, con la esperanza de que los defensores quedaran lo suficientemente descolocados como para permitir encontrar a su presa.

Y así obraron, Daenys era una buena amazona pese a su inexperiencia, pero solo el buen saber de Daemon y los instintos de Vermithor permitieron que se mantuviera a la cola del rey. La primera pasada apenas encontró resistencia dejando surcos de fuego entre los arcianos de Harrenhal pero mientras viraban para hacer una segunda los cuernos sonaron y los hombres tomaron las murallas.

Caraxes viró para buscar a su presa, volando bajo, casi tocando a los arcianos mientras Vermithor le siguó a unos cientos de metros descargando su fuego sobre la muralla. Pero donde unos segundos antes no habia resistencia los arcos se tensaron y las flechas y virotes volaron rozando a ambos atacantes. Daemon apremió a su dragón, tratando de encontrar a Fuegosolar allá donde estuviese pero Daenys, aterrorizada, rompió el plan y retomó las alturas. Ya sin el apoyo de su compañera no tuvo más remedio que abandonar la fortaleza y unirse a ella.

Causas algunas bajas, cuantas? No muchas crees, para cuando te unes a Daenys la mayoría de los fuegos han sido controlados.
Alcanzáis el campamento de Tully poco después. Habla tu con Boros