Vale vamos a empezar a dar órdenes. A tener en cuenta, estamos a jueves 17 de octubre. Como resulta que están construyendo armas de asedio, el asalto no es inmediato, como pronto será el viernes. Así que, como mis órdenes estaban dadas en caso de asalto inminente, sirven para que se empiecen a organizar.
Valleoscuro es una ciudad.
PoV
Daemon Targaryen
La vida de Daemon Targaryen ha estado muy lejos de satisfacer sus propias expectativas.
Osado, ambicioso y peligroso, vagabundeó por el Consejo Privado como Consejero de la Moneda y Consejero de los Edictos hasta encontrar su lugar como Comandante de la Guardia de la Ciudad. Allí armó y pertrechó a los soldados, dotándoles de capas doradas y valiéndose de una brutalidad desmedida para mantener la seguridad de la capital.
Daemon es un hombre complejo, carente de cualquier atisbo de escrúpulos y dispuesto a hacer lo necesario para alcanzar sus objetivos. Por ello, no son pocos los que piensan en Maegor “el Cruel” al pensar en el Príncipe Canalla. Sin embargo, Daemon Targaryen es mucho más que eso.
¿Por qué la querencia de obtener la Corona? Es una muy buena pregunta y para la que no hay una respuesta sencilla.
Igualmente, esa aspiración poco a poco se ha ido alejando de él (exilio mediante) como acercando (matrimonios) hasta el lugar que nos ocupa, a un paso de convertirse en rey consorte. ¿Suficiente para él? Quizás, pues cree posible cogobernar junto a Rhaenyra, quien siempre necesitará una espada firme a su lado… aunque los pasados anhelos puede que no hayan llegado a desaparecer.
Daemon Targaryen, el Rey Consorte, se encuentra en persona en Valleoscuro para organizar la defensa de la ciudad.
Tokens
Daemon Targaryen, el Príncipe Canalla y señor de Lecho de Pulgas
Daemon Targaryen no es el príncipe al uso. Desde su juventud, el rostro de Daemon era conocido entre ladrones, jugadores y prostitutas.
Carente de cualquier tipo de escrúpulos, nunca ha tenido reparos en deshacerse de aquellos que se interponen en su camino, lo que le ha granjeado una oscura reputación y un aura que recuerda a Maegor “el Cruel”.
Es un token tipo personaje, será Daemon quien en persona organice la defensa.
Daemon Targaryen y el arte de la guerra
Los intereses del príncipe Canalla nunca han estado ligados al gobierno. Desde joven destacó en el ámbito marcial, razón por la que su abuelo Jaehaerys I le hizo entrega de la espada Hermana Oscura, la cual siempre le acompaña (incluso cuando el protocolo exige lo contrario). Más allá de torneos o su posición como Comandante de la Guardia de la Ciudad, donde Daemon se labró su renombre en la guerra fue en la campaña en los Peldaños de Piedra (que duró tres años) donde junto a Corlys Velaryon se hizo con el control de las aguas costeras e islotes que separan Poniente del Reino de las Tres Hijas.
Unido a ello de forma indistinguible se encuentra la experiencia a lomos de su dragón Caraxes, siendo el único jinete de dragón vivo que ha conducido a su dragón a un conflicto bélico real.
Es un token tipo equipo. Los conocimientos militares de Daemon, su experiencia y su renombre son útiles tanto para conseguir que los hombres lo obedezcan como para causar pavor en sus enemigos.
Daemon Targaryen, el Rey de los Peldaños de Piedra
La campaña en los Peldaños de Piedra granjeó amistades y enemistades al príncipe Targaryen. Si bien el Reino de las Tres Hijas y Dorne lo consideraron un enemigo declarado, Daemon se ganó el aprecio de los Velaryon y de otras ciudades libres, como Pentos, donde viviría su segundo exilio.
Sin embargo, además de renombre, experiencia bélica y amistades en Essos (y nuevos odios en una figura que levanta pasiones), el Targaryen también ganó una pequeña fortuna que le permite mantener vivas sus propias aspiraciones.
Es un token tipo equipo. Lo utilizo en base al renombre de Daemon, para inspirar moral en los defensores y dudas en los enemigos.
Caraxes, el Anfíptero de Sangre
Caraxes fue el dragón del príncipe Aemon Targaryen primero y de Daemon Targaryen después. Es una bestia enorme (de la mitad del tamaño de Vhagar), roja y delgada y se trata de un dragón terrorífico, entrenado para la batalla de más de 75 años de edad.
Caraxes y Daemon hacen una dupla mortífera al ser la pareja viva más experimentada a la hora de volar en situaciones de peligro y la única con experiencia real de combate sobre un dragón.
Lucerys y Arrax (token de Petyr)
Lucerys Velaryon/Arrax (Diplomacia - Dragón): El heredero de los Velaryon, quien será el futuro Señor de las Mareas aún es joven, pero es un Targaryen y el quien dirigirá la casa valyria.
Lucerys le servirá de apoyo y cobertura a Daemon, sin poner en peligro su vida o
Ejércitos
Dragones:
- Caraxes (Alzado) , en en Rocadragón [Numeroso +1, Dragón, Veterano +4] FUE: 84.0
- Arrax (Alzado) , en en Rocadragón [Numeroso –3, Dragón] FUE: 20.0
Defendiendo la ciudad:
- 1 de Punta Aguda (Alzado) , en Valleoscuro grupo ROJO [Numeroso +1, Leva, Hda +2, Arqueros +1, Moral –1, Marinos, ] FUE: 10.26
- 1 de Isla Zarpa (Alzado) , en Valleoscuro grupo ROJO [Numeroso +1, Leva, Hda +2, Arqueros +1, Moral –1, Marinos, ] FUE: 10.26
- 1 de Piedratormenta (Alzado) , en Valleoscuro grupo ROJO [Numeroso +1, Leva, Hda +2, Arqueros +1, Moral –1, Marinos, ] FUE: 10.26
- 1 de Vallepardo (Alzado) , en Valleoscuro grupo ROJO [Numeroso –1, Leva, Hda +2, Arqueros +1, Moral –1, ] FUE: 6.84
- 1 de Valleoscuro (Alzado) , en Valleoscuro grupo ROJO [Leva, Hda +2, Arqueros +1, Moral –1, Marinos, ] FUE: 8.55
- 2 de Valleoscuro (Alzado) , en Valleoscuro grupo ROJO [Leva, Hda +1, Caballeros +1, Arqueros +1, Moral –1, Exploradores, ] FUE: 8.78
Flotas
- 1 de comerciantes del Mar Angosto (Alzado) , en Valleoscuro grupo ROJO [Mercenarios, Lanceros +10, Veterano –2, Marinos, ] FUE: 8.0
- 2 de comerciantes del Mar Angosto (Alzado) , en Valleoscuro grupo ROJO [Mercenarios, Lanceros +10, Veterano –2, Marinos, ] FUE: 8.0
- 3 de comerciantes del Mar Angosto (Alzado) , en Valleoscuro grupo ROJO [Mercenarios, Lanceros +10, Veterano –2, Marinos, ] FUE: 8.0
- 4 de comerciantes del Mar Angosto (Alzado) , en Valleoscuro grupo ROJO [Mercenarios, Lanceros +10, Veterano –2, Marinos, ] FUE: 8.0
- 5 de comerciantes del Mar Angosto (Alzado) , en Valleoscuro grupo ROJO [Mercenarios, Lanceros +10, Veterano –2, Marinos, ] FUE: 8.0
Objetivo
Evitar que Valleoscuro caiga en manos enemigas.
PRIMERO Y MÁS IMPORTANTE: SI AEMOND Y COMPAÑÍA NO VIENEN PORQUE SE DIRIGEN A ROCADRAGÓN, LOS SEGUIMOS.
Para ello preparamos las defensas. Dado que la batalla no es inminente, el objetivo de esta misión es hostigar a los dragones enemigos en su intento de quema de la flota para que no les salga gratis. No queremos suicidarnos pero tampoco ponérselo fácil. Que tengan miedo y sepan que realmente su vida está en peligro.
Órdenes de batalla
Para ello aprovechamos el tiempo que vamos a ganar en el puerto para organizar la defensa contra los asaltantes.
En primer lugar, como hemos llegado antes de que ataquen, organizamos la defensa del puerto.
Lo más importante, se hubiese deseado que mujeres y niños pudieran haber abandonado la ciudad dirigiéndose a la seguridad de las aguas mediante barcos pesqueros y mercantes que se encuentren en el puerto del Valleoscuro. Sin embargo, los enemigos parecen tener la intención de no dejar a nadie con vida, dispuestos a cobrarse la venganza por el tesón y valor de los allí presentes. Por ello, se les indica que en ese momento no luchan por la legítima reina, sino por sus legítimas vidas. Todas los brazos son necesarios. Si en algún momento de la batalla se diera la posibilidad de evacuar a mujeres y niños por estos medios, se hará, pero no ahora.
Pero hasta que eso suceda, se les indica que su obligación es apagar los incendios que el fuego dragón pueda provocar. El puerto es un lugar húmedo y con agua cerca como para poder apagar los incendios con relativa facilidad.
Dispongo de CINCO (5) ejércitos de mercenarios con “Lanceros +10”, quienes desembarcarán de los barcos que van a ser quemados (se les traslada la información tan pronto Daemon se da cuenta de lo que pretenden los enemigos). Se les ordena dirigirse a las murallas donde deberán evitar que los enemigos tomen la ciudad. Ya han podido ver cuáles son las intenciones enemigas y cuál es la clemencia que pueden esperar.
Dispongo de SEIS (6) ejércitos con rasgo “arquero +1”, se ordena que todos los arqueros se sitúen cerca del puerto, protegidos por parapetos de piedra, ya sean las propias murallas o edificios. Sus órdenes son claras, disparar a los jinetes de dragón buscando alcanzarles. Son el blanco más fácil.
Su obligación es seguir siempre a los dragones. Una vez abandonen el puerto y se dediquen a hostigar a los defensores, cambiarán su ubicación para disparar, no desde la muralla, sino desde edificios cercanos que les permitan estar protegidos.
Dispongo de CINCO (5) ejércitos con “Hombres de Armas +2” y UN (1) ejército con “Hombres de armas +1”. Estos hombres de armas se situarán en las murallas para evitar que los enemigos puedan asaltar las murallas.
Dispongo de UN (1) ejército con “Caballeros +1”. Estos caballeros permanecerán en la reserva, y estarán preparados para o bien, subir a la muralla (sin los caballos) en caso de necesidad, o preparados para salir por una puerta lateral para sorprender a los asaltantes si la situación es desesperada.
Los ejércitos de leva restantes, en tanto en cuanto ahora mismo no hay asalto, se dedicarán a apagar los incendios que puedan sucederse en la ciudad.
En cuanto a los dragones, Daemon y Lucerys se dirigen al puerto para intimidar a los asaltantes. Si los verdes los atacan, ellos se replegarán para que los enemigos queden al alcance de las saetas de los arqueros, quienes los intentarán acribillar (a los jinetes, tal y como se ha explicado).
Si se acercan para intentar quemar los barcos, Daemon y Lucerys los hostigarán aprovechando que estarán ocupados como para poder defenderse. Es IMPORTANTE destacar que el objetivo de Lucerys es servir de cobertura a Daemon, no exponerse a riesgos elevados (no porque me importe el chiquillo, sino porque le importa a su madre).
INSISTO, es un 3 contra 2, tenemos la ciudad de nuestro lado con la defensa que esto implica, EVITAMOS tácticas suicidas. Sería bonito lanzarse contra Vhagar, pero no se dan las circunstancias.
Si tenemos la posibilidad de hablar con Aegon, se le traslada el siguiente mensaje:
Sobrino, si continúas en tu empeño puedo asegurarte una cosa. Mañana no verás la luz del sol. Es posible que de aquí el único que salga con vida sea tu hermano Aemond, quien sin duda estará encantado de quitarte de en medio. Sin nadie que se oponga en su camino, acabará con la vida de Helaena y de tus hijos, coronándose a sí mismo rey. Lo sé, lo veo en su mirada, porque no es tan diferente de lo que yo he sido. Márchate, regresa a Desembarco, y quizás consigas vencer.
IMPORTANTE: se hace saber a la población que Meleys y Bruma se unirán a la batalla tan pronto como sea posible.
Misión
Como no hay recetas, las órdenes están puestas después del objetivo en lugar de aquí en misión, que voy a utilizar para asignar los tokens a cada una de las labores.
Daemon Targaryen, el Rey de los Peldaños de Piedra
Se dedica a garantizar la obediencia de los mercenarios, ejércitos y ciudadanos de Valleoscuro. Recordándoles que luchan por sus vidas.
Factores positivos: igualdad numérica, refuerzos en forma de dragones que pueden llegar al no ser el ataque inminente y falta de piedad por parte de los verdes (que hacen menos amable la posibilidad de rendirse (recordar el -1 de Aemond en reputación)).
Daemon Targaryen, el Príncipe Canalla y señor de Lecho de Pulgas
Caraxes, el Anfíptero de Sangre
Lucerys y Arrax
Se dedican a hostigar a los dragones enemigos, SIN TÁCTICAS SUICIDAS.
Factores positivos: Daemon debería tener ventaja en cuanto a la experiencia bélica, tenemos cobertura por parte de los arqueros, la ciudad, y la presencia de agua.
Daemon Targaryen y el arte de la guerra
Se dedica a garantizar sus órdenes, en esta fase en concreto a los arqueros para que puedan servir de cobertura a Lucerys y Daemon en la defensa del puerto.
Localización
Esta misión tiene lugar en Valleoscuro.
Roleo
Ahí estaba: el objeto de deseo de los Verdes. La ciudad de Valleoscuro. Una pieza intrascendente en el juego que estaban librando. Una pieza que Daemon hubiera sacrificado sin remordimientos pero que se había convertido en un símbolo. Sus ejército se encontraba en la ciudad. Un ejército que había cumplido su objetivo. De haberse encontrado en sus respectivas fortalezas, Criston Cole podría haberlas ido rindiendo una a una y engrosando sus huestes. De aquella forma, los tenaces Darklyn tenían hombres para vender cara su vida; cosa que Daemon estaba seguro que harían. Y si morían, no podrían luchar contra él, sin contar además las vidas que se llevarían consigo.
Ese había sido el objetivo de reunir a sus leales súbditos en Valleoscuro. Pero las circunstancias habían sido diferentes. Primero Ser Robert Darklyn había humillado a Aemond. Después, Aegon se había marchado con el rabo entre las piernas. “A la tercera va la vencida” debían haber pensado los verdes, obviando otro dicho popular igualmente conocido: “no hay dos sin tres”.
Esa era la razón por la que Daemon había acudido al Valleoscuro. No para morir por sus leales vasallos, sino para asegurarse de que vendieran cara su vida. Lo tenían en contra. Tres dragones contra dos. De haber estado Rhaenyra o el recién domado Bruma, la situación hubiera sido bien distinta. Pero no, sus cartas eran peores, y aún así estaba dispuesto a jugarse la mano. Un farol quizás.
Así había alcanzado la ciudad costera, pocas horas antes de la llegada del ejército del que le había avisado Mysaria. Había organizado la defensa de forma precoz, creyendo que el ataque sería inminente. Pero no había sido así. Quizás por su presencia o a lo mejor por órdenes de la prudente, sensata y cobarde Mano, los soldados comenzaron a construir armas de asedio mientras los dragones se dirigían al mar. Por un momento creyó que se dirigían a Rocadragón, pero pronto entendió que buscaban quemar la flota. Los navíos que Lord Corlys había enviado para abastecer a su ejército y que en otras circunstancias hubieran servido para evacuar la ciudad. Sus órdenes fueron rápidas. Aquellos barcos no le servían de nada, pero sí sus hombres. Mercenarios que tendrían que defender aquella ciudad con su propia vida.
Con premura, se dirigió al puerto, ordenando a Lord Gunthor que organizase a los arqueros para defender el puerto. No le importaban las flotas, pero sí que no le saliera gratis aquella expedición al tuerto.