Objetivos
1 - Retomar su importancia pasada en el mapa de Poniente.
2 - Anexionar Las Marcas a las Tierras de la Tormenta.
3 - Ayudar a la Fe a expandir su influencia.
Diplomacia
Occidente - Aliado
Comunicación alianza
COMUNICACIÓN OFICIAL AL GOBIERNO DE LA TORMENTA
A la atención del Consejo del Reino de la Tormenta
y de su Primer Ministro, Lord Edric Baratheon:
El Gobierno de Occidente, en nombre del Canciller Klaus Lannister, expresa su profunda preocupación ante la ambigüedad y silencio diplomático mantenidos por la Corona de la Tormenta respecto a la reciente constitución de la llamada Comunidad Económica del Carbón y del Acero (CECA).
Este proyecto, disfrazado de alianza económica, no es sino un instrumento de dominación política al servicio de intereses ajenos al equilibrio tradicional de Poniente. La CECA pretende anular la soberanía de los reinos independientes, subordinar sus industrias a un ente supranacional y reducir la libertad económica de las naciones a la condición de vasallaje comercial.
Occidente recuerda a la Tormenta que su posición geopolítica privilegiada, su acceso marítimo estratégico al Mar del Ocaso y su herencia militar de siglos no pueden sostenerse bajo el yugo de una tecnocracia centralizada en Harrenhal, dirigida por burócratas sin mandato popular ni legitimidad histórica.
En este sentido, el Canciller Klaus Lannister exhorta a los dirigentes de la Tormenta a definir sin ambages su postura, y a considerar la única alternativa real para preservar su independencia y su influencia:
la adhesión al EJE, unión de potencias libres que, bajo el principio de soberanía nacional, se oponen a la hegemonía económica y moral de la CECA.
Esta alianza, basada en la cooperación militar, industrial y científica, ofrece a la Tormenta una vía para mantener su poder naval, fortalecer su producción metalúrgica y consolidar su papel como baluarte del orden tradicional frente al avance del comunismo boltonchevique y las falsas promesas de los tecnócratas del Valle.
Bastión de Tormentas, a la atención del Excelentísimo Canciller Klaus Lannister y el Gobierno de Occidente.
Excelentísimo Canciller,
Hemos recibido con atención y gratitud su comunicación. El Reino de la Tormenta comparte la inquietud que Vuestra Excelencia expresa ante la deriva que amenazaría la soberanía, la paz social y las raíces espirituales de Poniente. En tiempos en que las palabras se convierten en hechos y los proyectos técnicos pueden transformar la vida de los pueblos, nada debe hacerse en detrimento de la libertad de los pueblos ni de la fe que sostiene nuestras gentes.
Creemos, como usted ha señalado, que la defensa de la soberanía y la salvaguarda de nuestras tradiciones religiosas y sociales son elementos indisociables para la estabilidad del continente. La Tormenta entiende la historia y la responsabilidad de los pueblos que han mantenido la fe, el trabajo y la ley frente a las tempestades ideológicas. Por ello, recibimos su llamado no como una imposición, sino como una propuesta de colaboración entre naciones que comparten principios.
Por nuestra parte, declaro lo siguiente:
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El Reino de la Tormenta reafirma su compromiso con la soberanía de las naciones y con la protección de las instituciones que garantizan la convivencia: la familia, el trabajo y la Fe. No aceptaremos fórmulas que supongan la subordinación política o económica de los pueblos libres a estructuras que menoscaben esos principios.
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Compartimos la convicción de que la estabilidad se construye sobre el respeto a las comunidades y sobre la defensa de lo que nos hace comunes. Por eso, estamos dispuestos a articular mecanismos de cooperación con Occidente en materia de seguridad, inteligencia y protección de corredores logísticos, siempre bajo reglas claras y el respeto recíproco a la soberanía.
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La Tormenta actuará con firmeza contra quienes intenten destruir el tejido social y las creencias que sostienen a nuestras gentes. Tales acciones se implementarán por vías legítimas y coordinadas: intercambios de información, sanciones económicas dirigidas a actores que violen normas internacionales, control conjunto de rutas de abastecimiento de mercenarios y, si fuere necesario, medidas defensivas concertadas que garanticen la paz en nuestras costas y fronteras.
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Si bien comprendemos la urgencia que guía su proposición, también insistimos en la prudencia y el respeto a los marcos internacionales: cualquier colaboración que emprendamos deberá ser proporcional, transparente entre aliados y orientada a la restauración del orden, no a la imposición de hegemonías ajenas.
Finalmente, ofrecemos desde ya el envío de un diplomático y un oficial de enlace para explorar de inmediato los instrumentos prácticos de cooperación —canales de inteligencia, medidas de protección de rutas marítimas y ferroviarias, y mecanismos de apoyo técnico— que permitan sostener unidos, en Poniente, el respeto a la soberanía, la fe y la paz.
Que la Tormenta y Occidente, si así lo desean, sean dos muros unidos contra la tempestad del desorden.
Con respeto y voluntad de cooperación,
Edric Baratheon
Rey de la Tormenta
La Tormenta firma una tregua con el Valle
Colina Cuerno - Aliado
Apoyo a Frank Tarly tras la toma de Altojardín
Bastión de Tormentas.
A su Excelencia el Generalísimo Frank Tarly,
El Reino de la Tormenta observa con admiración y respeto la firme labor que Vuestra Excelencia y el Ejército Nacional del Dominio han emprendido para restaurar el orden, la fe y la unidad en su tierra. En tiempos convulsos, en que las doctrinas del caos y la irreligión amenazan con corromper los cimientos de nuestras sociedades, su ejemplo resplandece como un faro de disciplina y esperanza para todos los pueblos de Poniente.
La victoria de las armas nacionales en Altojardín no es sólo una victoria militar, sino una restauración moral: el regreso de la fe, la ley y la tradición frente a la anarquía. En nombre de los pueblos de la Tormenta y de los siete dioses que nos amparan, expreso nuestro reconocimiento a los hombres y mujeres del Dominio que, bajo su mando, han luchado por devolver la dignidad y la estabilidad a su patria.
El Reino de la Tormenta comparte con el Estado Nacional del Dominio una misma convicción: que la soberanía, la Fe y el orden deben prevalecer sobre la demagogia y la división. En este espíritu, deseo trasladarle nuestra plena disposición a cooperar con su Gobierno en todo lo que sirva al restablecimiento de la paz y de los valores tradicionales en nuestras tierras.
Si el Dominio necesita asistencia humanitaria, apoyo técnico o colaboración logística para garantizar el bienestar de la población civil o la seguridad de sus fronteras, la Tormenta está dispuesta a ofrecerla en nombre de la Fe y de la fraternidad entre los pueblos que aún creen en los Siete.
Que los Dioses bendigan su causa justa y sostengan su brazo en la defensa del orden y la verdad.
Por la Fe, el Reino y el Honor,
Edric Baratheon
Rey de la Tormenta
A S.M. Edric Baratheon, rey Tormenta,
Os mostráis como el monarca íntegro y pío que vuestro embajador me ha dado a entender en los despachos de Altojardín. Celebramos que simpaticéis con nuestra causa, pues sabemos además que vuestras palabras son sinceros; y ello nos reafirma en seguir en nuestra lucha con firme convicción y espíritu. Sabed que el Ejército Nacional no descansará hasta acabar con la anarquía federal en el sur y restaurar el orden bajo las tres entidades sobre los que se debe asentar cualquier sociedad civilizada: la Familia, el Municipio y el Sindicato, todas ellas recubiertas por un fervor patriótico y religioso.
Los que creemos en la palabra de Dios sabemos que los pueblos Fieles estamos destinados a hermanarnos en tiempos de tribulación. Sabed pues, mi estimado monarca, que el Dominio agradece vuestro sincero apoyo en estas horas difíciles, y sabed que podéis contar con un buen y fiel aliado en los tiempos turbulentos que aguardan al continente.
Su buen amigo,
Frank Tarly
JEFE DEL ESTADO DEL DOMINIO.
A los pueblos de Poniente
Bastión de Tormentas, a la vista de todos los pueblos y Señores de Poniente.
Por la presente, en nombre de la Corona de la Tormenta y con la autoridad que las antiguas leyes y el juramento de los Siete confieren a este trono, hago público y solemne pronunciamiento:
El Reino de la Tormenta reconoce como legítimo representante del pueblo del Dominio a Su Excelencia el Generalísimo Frank Tarly, en tanto que la fuerza que hoy sostiene el orden en las tierras del Sur y actúa para restaurar la paz, la seguridad y la continuidad de la vida tradicional ante la destrucción de los valores que promovía el anterior gobierno federal.
Reiteramos, con la mayor claridad, que la defensa de la soberanía, del trabajo honrado y de la Fe en Poniente son principios inviolables. La Tormenta proclama que la paz duradera sólo puede sostenerse cuando las comunidades se rigen por la ley, el decoro y la piedad; cuando los hombres respetan la propiedad y los templos; y cuando la violencia es reemplazada por la justicia.
En virtud de lo anterior, la Corona de la Tormenta manifiesta su disposición a cooperar con el Gobierno del Dominio en todo aquello que sirva a la restauración del orden: asistencia humanitaria, apoyo logístico y técnico, y coordinación para la protección de corredores de abastecimiento y poblaciones civiles. Dicha cooperación se realizará con respeto a la soberanía del Dominio y en coordinación con las autoridades legítimamente constituidas en su territorio.
Asimismo, y dirigido a toda potencia extranjera con pretensiones de intervención: declaramos que cualquier incursión armada extranjera en territorio del Dominio que no cuente con la solicitud expresa de su regente, Su Excelencia Frank Tarly, no será tolerada por la Corona de la Tormenta. Si tal circunstancia llegase a producirse y el Gobierno del Dominio solicitase formalmente auxilio o reivindicase nuestra protección, la Tormenta responderá en defensa de la soberanía y la integridad del Dominio con todas las fuerzas legítimas a su disposición y con los medios que correspondan a la gravedad del caso.
Este pronunciamiento no es llamado a la guerra por ambición, sino a la defensa de los principios que sostienen la convivencia entre los pueblos: la ley, la fe y la tierra. La Tormenta actúa en conciencia y con prudencia, y ofrece canales diplomáticos para evitar escaladas injustificadas; mas no rehuirá su deber cuando la paz y la religión de los nuestros estén en riesgo.
Que los Siete sean testigos de nuestra palabra. Que la Tormenta y la Fe sean testigos de lo que hoy pronunciamos.
Por la Corona y la Tormenta,
Edric Baratheon
Rey de la Tormenta