Facción: Imperio Dual de los Ríos
Objetivo: Entiendo que no deberíamos tener problemas para dejar la ciudad. Pero si consideras que estoy haciendo dos objetivos en uno, el primero es dejar la ciudad.
Luego ya posteriormente en el viaje abordaríamos el objetivo de aprovechar las horas en tren para que Daren nos cuente todo aquello que sabe.
Espionaje (Lenta, Normal +0) : si se tiene éxito se obtiene información concreta y especializada de los círculos cercanos a un señor (documentos, tratados, cuervos, estrategias …)
Arriesgada Efecto simple
Dificultad: +0
Tokens: +5
Factores: +0,
Miscelánea: +0
Roleo: +1
Tirada: +6
Total: +12
Éxito menor, una consecuencia menor (
)
Consecuencias:
La duración de la misión se incrementa en 1 paso
Resultado: Realmente nadie está tratando de evitar que se marche de Desembarco así que la misión se reduce a sacarle info a Daren. Descubre que el maestre estaba investigando cómo dotar de mayor autonomía a los mechas para que pudieran realizar acciones en modo automático si el piloto quedaba inconsciente o estaba herido y no podía manejar bien el mecha. Tesla lo llamó: Inteligencia Artificial. Decía que un mecha no era un autómata pero sí que podrían tener programación que le permitiera realizar tareas sencillas.
Daren dice que varios agentes de otras naciones habían tratado de convencer a Tesla de trabajar para ellos pero nunca nadie se atrevió a amenazarle. Y, sin embargo, había ocasiones en las que en el laboratorio se sentían observados.
Roleo:
Daren Vyss apenas probó la cena durante la cena con la delegación de los Ríos mientras esperaban que los agentes de Inteligencia corroboraran que podían dejar la ciudad sin peligro. Observaba cada gesto, cada mirada. Estaba convencido de que alguien lo seguía desde hacía días; incluso había soñado con su propia muerte en Aguasdulces. Cuando Inmanuel Ewilight comenzó a hablarle de compuertas, flujos y presiones hidráulicas, Daren lo escuchó con recelo. Pero el tono preciso, la calma metódica del ingeniero, le resultaron extrañamente tranquilizadores. Al tercer encuentro, Vyss ya tomaba notas junto a él. Por primera vez en semanas, olvidó el miedo. “El agua no traiciona”, murmuró Ewilight. Daren asintió. Quizá los hombres tampoco.