La defensa de Altojardín

PoV

Aelinor Redwyne

Presidenta de la República del Dominio: Mujer elegante, cabello blanco recogido, traje sobrio, mirada firme. Intelectual, diplomática, tenaz, comprometida con la república.
Antigua senadora durante los últimos años del dominio tyrelliano, lideró la facción moderada que instauró la república tras la caída de Altojardín. Lucha por mantener la unidad del Dominio frente a las tensiones regionales, mientras defiende las reformas agrarias, la educación pública y la neutralidad frente a las potencias ponientis.

Ya hablaron antes de irse de Altojardín, Garlan tiene libertad de mando.

Tokens

Ser Garlan “el Verde” Oakheart:

comandante del Ejército Republicano: De complexión fuerte, rostro curtido, armadura sin adornos y mirada melancólica. Leal, pragmático, cansado del conflicto civil.
Veterano de las guerras de unificación tras la caída de los Tyrell, se convirtió en el general en jefe del ejército leal a la república. Ha tenido que combatir tanto a los seguidores de Tarly como a los grupos revolucionarios. Cree en la república, pero considera que su supervivencia dependerá de acuerdos políticos y no solo de la fuerza. Tiene contactos discretos con el Valle y los Ríos.

Dirige desde su puesto de mando y cuando toque desde el frente confiando en lo que queda de su cadena de mando.

Tokens

Orgullosa tradición militar (agotado):

el ejército del Dominio está anticuado pero aún cuenta con oficiales expertos y orgullosos, puede sorprender a sus enemigos. Incluye también una pequeña fuerza aérea además de artillería y grandes números de regimientos de fusileros disciplinados.

Representa lo que queda de la cadena de mando, las viscitudes del ejército y la guerra de liberación nacional a la que ahora se enfrentan, el orgullo y la valentía de los hombres de la República Federal.

Ejércitos

  • Guarnición de las Marcas 941 artillerías 37K infanterías 5 caballeros 57 centinelas , en Holyhall
  • Guarnición de Altojardín Veterano +1 200 artillerías 9K infanterías 1 caballero 9 centinelas , en Altojardín , grupo rojo
  • Primer Ejército del Dominio Veterano +1 3K artillerías 117K infanterías , en Altojardín , grupo rojo
  • Milicianos de Altojardín 1K artillerías 40K infanterías , en Altojardín , grupo rojo
    Total: :military_medal:: 67.13 𖦏: 87.19 :heart:︎: 279000 :military_helmet:: 243816 :man_running:‍: Lenta #: 4.9

Objetivo

Salvar a Garlan y una parte del ejército retirándome junto al Mander dirección norte y causar el máximo número de bajas al enemigo.

Misión

Despliegue (Ver mapa): Toda la artillería, centinelas y dos divisiones (20k) sosteniendo la Colina pero aparentaremos que está allí todo el ejército para atraer al enemigo y que hemos montado una posición defensiva muy potente para desgastarlos, desplegamos todas las banderas. La cima y el caballero que nos queda están cargados de dinamita para dar una sorpresa al enemigo en el momento final.

El ejército de Guarnición de las Marcas ataca con todo la retaguardia frankista, intentando aprovechar su superioridad de caballeros. Si llegamos al cuartel general de coña, pero la idea es poner presión a los atacantes.

Los milicianos se apostan en los puentes con órdenes de resistir el avance del enemigo, priorizamos los puentes al norte y permitimos la retirada si el enemigo asalta con fuerza pero esta debe ser escalonada de sur a norte para que las tropas no queden copadas, los milicianos se retirarán (fingidamente o en serio) hacia el punto clave que no será la colina que es el señuelo sino el punto donde está apostado el primer ejército al completo junto al río, sin banderas y oculto en la orilla cerca del puente más al norte (puente de Baelor o de la República). Marcado en el mapa.

Misión con tres elementos clave:

Fase 1 La defensa de los Puentes: En primera fase si los fascistas avanzan aguantaremos los puentes bombardeando al enemigo desde nuestra Colina, también también intentaremos entorpecer con artillería el avance de los occidentales, de deben estar agotados por su marcha rápida. El primer ejército quemará los campos y las fábricas para entorpecer la visión de la artillería enemiga y generar caos y confusión. Los milicianos se retirarán de manera escalonada hacia donde se encuentra el primer ejército escondido esperando que los persigan.

Fase 2 La Colina Fantasma: Intentamos que el enemigo se centre en atacar la Colina, donde supuestamente estamos todos, pero no, allí habrá una resistencia firme y cuando el enemigo llegue arriba volamos todo lo volable y huimos. Ante el bombardeo todos dispersos y escondiditos en las trincheras.

Fase 3 La Batalla en el Marjal

A partir de aquí varias opciones, hay que tener la vista puesta en la posibilidad de retirarse al norte, siguiendo el Mander hasta el Puente de Sotodeoro, pero la idea es hacerlo al amparo de la noche. Antes de eso lo que queremos es atraer al enemigo a una sucia lucha a la bayoneta y empujarlo hacia el río provocando muchas bajas. Si el enemigo es conservador y nos bombardea solo y apenas presiona, tenemos margen de maniobra para superar por la retaguardia a los occidentales, inutilizar su artillería y llevarlos al combate cuerpo a cuerpo. Si avanzan sobre la colina lo mismo, intentamos empujarlos hacia el río atacándolos con el 1r ejército oculto y llevarlos al cuerpo a cuerpo, recordando que las milicias que huyen intentan atraer al enemigo a la trampa.

En resumen si Francis no viene vamos a por los occidentales literalmente a cuchillo y luego huimos al amparo de la noche, si viene pues luchamos en la orilla del río a la bayoneta (claro que disparamos, pero quiero decir que intentaremos forzar siempre el cuerpo a cuerpo.)

Si por lo que sea no podemos huir hacemos una última resistencia numantina hasta el final (y luego ya intentaré reagruparlos como guerrilleros contra occidente.)

Si solo puedo cumplir una cosa quiero al caballero kamikaze cargado de dinamita haciendo un destrozo.

Intentaremos contar con el apoyo del pueblo para que sabotee los disparos y la artillería del enemigo (otra misión) y entorpezca su logística.

Localización

Leyenda:

Cruz roja 1r ejército oculto con Garlan (aprox. 110 k.) y zona de combate

Línea roja: ataque si los occidentales van solos.

Línea azul: línea de retirada de los milicianos.

Línea negra: Hipotético ataque enemigo.

B: Bombardeo prioritario

M: Milicianos (hay en todos los puentes.)

F: Fuego para entorpecer la visibilidad.

Roleo

Garlan lo entendió cuando vio llegar a los milicianos casi harapientos cuando había perdido la esperanza y sólo pensaba en vender cara su vida al servicio de la patria. Nunca había sido socialista ni lo sería a ese paso pero en ese momento cambió algo en la mente del viejo guerrero.

El pueblo, el ejército era el pueblo y luchaba para salvarse a sí mismo. Los miró y miró a sus veteranos y a la guarnición de Altojardín y al caballero que les quedaba, erguido como una mole verde. Vio ante sí la que hace poco había pensado que sería la última batalla de su vida, pero la visión del pueblo acudiendo a su llamada lo había cambiado todo.

Vio a los hombres de Occidente, aquellos perros traidores, cargados de mechas y artillería con trescientos mil hombres bisoños y cansados lanzádose contra su posición. Vio a las fuerzas fascistas en su capital avanzando contra los puentes del Mander, que habían sostenido tras la caída de Altojardín, siempre a la vista de sus muros. Más allá de la ciudad la Guarnición de las Marcas, que se uniría al combate cuando oyera el estruendo de los cañones.

Lo sabía, iba a ser la batalla de su vida. En inferioridad de dos a uno, entre dos ejércitos que le superaban en cañones y tecnología, el sueño de cualquier general. Sabía que tendría que pasar a la historia de cualquier manera. Y entonces pensando en los mítines socialistas lo entendió, el pueblo, los campesinos, los obreros y los soldados serían los que le darían la victoria.

¿Qué victoria? Poder escapar de la trampa para seguir peleando y llevarse a tantos perros como pudiera al infierno. Pensó en los bebés héroes, en Rosario la dinamitera y pensó que el Dominio también tenía héroes y patriotas viejos, como él, que ya había pasado muchos veranos.

Supo que necesitaría la ayuda del pueblo y estableció el plan. La Montaña sería el señuelo y ellos se esconderían junto al río y entre el caos generado matarían a todos esos soldados recién salidos del regazo de sus madres, junto al viejo Mander.

“¡Soldados de la República! ¡Milicianos! Esta batalla no va a ser hermosa pero recordad que luchamos por la patria y por nuestras vidas. Defenderemos los puentes, atraeremos al enemigo a la colina pero no estaremos aquí, los llevaremos al río y les mostraremos quienes son los hombres del Dominio cuando luchan por sus casas contra el enemigo invasor. Calad las bayonetas y ocultaos en los marjales, allí los llevaremos cuando la batalla sea más cruda y los masacraremos contra el Mander. ¡Han venido a buscar una gloria fácil pero sólo tendrán Fuego, Sangre, Humo, Agua y Muerte!” Vio como los corazones de sus hombres se enardecían pues el viejo general les daba esperanzas como ellos a él.”