PoV
Elmo Tully
Nieto de Grover Tully y heredero de Aguasdulces. Elmo esta más inclinado a apoyar a los Negros pues cree que Rhaenyra tiene razón, pero no piensa tomar partido fácilmente, la enfermedad de su abuelo lo ata ya que este apoya a Aegon. Es un aclamado caballero que ha tenido celebres participaciones en diversos torneos y como comandante es respetado y se le cree capaz. Además dado que hace tiempo que regenta el poder de Aguasdulces se ha ganado el aprecio de la mayoría de señores de los ríos pues es un hombre pragmático y decidido en el día a día. Quizás su mayor debilidad sea su falta de experiencia en asuntos de gran importancia y su nulo conocimiento del funcionamiento de la corte, es un hombre de provincias podría decirse. Está casado con Lady Jeyne Vance, hija del señor de Atranta. Tiene además de Kermit y Óscar (10) dos hijas con ella, Julia(7) y Abby(6) y dos gemelos Bert(3) y Ernie(3).
Tokens
Ser Elmo Tully
Heredero de Aguasdulces, regente por fuerza mayor por la enfermedad de su abuelo, él gobierna las tierras de los ríos. Ha sabido hacer amigos entre sus vasallos y afianzar sólidos lazos de lealtad con ellos. Es un general y caballero notable pero le falta ambición política. Suele tomar las decisiones más pragmáticas y beneficiosas para los suyos.
La compañia de Elmo
Se trata de un grupo de seis caballeros, ser Rowlf Mallister, ser Floyd Darry, ser Waldorf Bracken, ser Statler Lothston, Sam el águila (un arquero de las montañas de la luna) y ser Floyd Cox. Son espadas juramentadas de Elmo y le sirven como escolta y ayuda en todo momento.
Palabra del conquistador
Aegon I nombró a la casa Tully señores supremos del Tridente y las tierras de los ríos durante su conquista. Tal nombramiento y el juramento de fidelidad a la casa Targaryen siguen muy presentes entre los vasallos del Tridente que siguen a los Tully con lealtad y fidelidad.
Ejércitos
Ninguno
Objetivo
Que todos los nobles del Tridente acudan a Aguasdulces predispuestos a debatir y seguir a Elmo en lo referente a la lucha entre verdes y negros. Se trata de que prevalezca en el conclave la fidelidad a los Tully sobre la que puedan tener sobre algún pretendiente. Ambos son Targaryen y ambos tienen motivos para querer el trono.
Misión
Envío a mis caballeros a recorrer los castillos para convocar a los señores a Aguasdulces. Se les informa del motivo de tal llamamiento (la muerte del rey y la ascensión al trono de Aegon II) para hablar libremente en Aguasdulces del asunto y llegar a una decisión unánime. Deben acudir de inmediato
Localización
Desde Aguasdulces hasta Poza de la Doncella
Un pequeño grupo necesita un día para ir desde Aguasdulces hasta Poza de la Doncella
- 5 hexágonos de caminos, a marcha normal en 15 horas
- 4 hexágonos de llanuras, a marcha normal en 16 horas
Roleo
El día había empezado como tantos otros en Aguasdulces. Elmo Tully había desayunado junto a su esposa e hijos en el salón familiar. Allí había escuchado los avances de los niños en su educación y a su esposa mostrando y alabando el último bordado de Julia, su hija mayor. La vida en Aguasdulces era tranquila casi todo el tiempo y Elmo era feliz así. Por desgracia la felicidad y la calma nunca duran demasiado.
Nada más terminar el desayuno, con sus hijos y esposa despidiéndose de él para dedicarse a sus tareas Elmo se dirigió a su despacho, donde trataba los asuntos del día. Llegó allí y el maestre Corwen apareció por la otra esquina del pasillo a paso ligero, algo extraño en un anciano de casi ocho décadas, con un pequeño pergamino lacrado en la mano. Ser Elmo abrió la puerta haciendo un gesto para que el viejo maestre entrase y le ofreció asiento mientras este le entregaba el mensaje. El lacre era el real, un mensaje de Desembarco del Rey. Elmo lo leyó en voz baja y cuando acabó se lo devolvió al maestre.
– Si Viserys Targaryen ha muerto y Otto Hightower se ha atrevido a coronar a su nieto a las bravas, habrá guerra. Maldito sea. Haz que llamen a Jonos y a los muchachos por favor Corwen. A ver si entre todos sacamos algo en claro – le pidió al maestre antes de sacar de un aparador una botella de vino fuerte dorniense y ponerse una copa, la situación bien lo merecía.
Los compañeros de armas de Elmo Tully y el maestro de armas de Aguasdulces, amigo suyo y su cuñado no tardaron en llegar al despacho. Todos ellos entraban en el habitáculo sin demasiadas anchuras, pero cómodos.
– ¿Qué sucede Elmo? – dijo Floyd Cox con sus pobladas cejas canosas fruncidas, preocupado por lo extraño de la situación y rompiendo el silencio que se había impuesto entre los hombres.
– Viserys Targaryen ha muerto. Desembarco del Rey reclama nuestra lealtad para Aegon, hijo de Lady Alicent Hightower y por ende, para los verdes – explicó el regente de Aguasdulces entregando la carta a Sam, que la ojeo antes de pasársela al siguiente. – Y ya conocéis mi opinión. Si el rey Viserys no quería a Aegon en el trono, no sé hasta que punto debemos hacernos los sumisos y apoyarlo, por más que mi abuelo lo prefiera – explicó antes de apurar la copa que se había puesto unos momentos atrás.
–¡Pero todos nosotros juramos lealtad a Rhaenyra, es su heredera, el trono le pertenece por derecho! – dijo ser Mallister con su voz profunda y sus espesos bigotes meneándose mientras hablaba.
Waldorf Bracken y Statler Lothston negaron a ser Mallister - ¡no digas idioteces Rowlf! Aegon es un hombre, tiene más apoyos y Aguasdulces debe seguirlo – dijo uno de los dos, Elmo no supo cual pues ya empezaba a sumirse en cavilaciones. Entonces empezó entre los caballeros una airada discusión entre los partidarios de Rhaenyra y los de Aegon. Elmo se sentó en su silla mientras todos alzaban la voz y se posicionaban, todos salvo Floyd Darry, que permanecía en silencio mirando a Elmo.
– ¿Veis? Esto es lo que me preocupa. Creo que la causa de Rhaenyra es probablemente más justa, pero no ha hecho nada por ganar aliados y apoyos, quizás no fuese una buena reina, pero su hermano dicen que tampoco es mucho mejor. Es un varón, cuenta con los Hightower, los Lannister seguramente y a saber cuántos de los más poderosos hombres de Poniente si, pero Viserys quería que fuera su hija quien lo siguiese. Si no nos posicionamos, mal, pues mostraríamos indecisión y eso es igual a debilidad, pero si elegimos mal bando, a saber que puede suceder. ¿Sabéis algo de vuestros hogares? ¿Nos seguirán apoyemos a quien apoyemos o se rebelaran? No quiero una sangría en los ríos. – las cavilaciones de Elmo dichas en voz alta habían conseguido acallar a sus camaradas, pero ninguno sabía que responder. Hallar la respuesta adecuada para el Tridente era complicado, pero es que el error podía llevar a la total destrucción.
Floyd Darry entonces carraspeo, su aspecto desaliñado y sus ojeras permanentes le hacían parecer alguien distraído pero al contrario, Elmo creía que era el más inteligente y sabio de sus amigos. – Convoca un consejo. Haz venir a todos los señores de los ríos a Aguasdulces y que se pronuncien. Elmo, puedes convencerlos de que unidos, apoyemos a quien apoyemos, seremos más fuertes. La historia nos lo ha demostrado. Siempre nos han vencido por estar separados en docenas de pequeños reinos, pero ahora es distinto. Somos el nexo de unión de prácticamente todo el reino. Además así ganamos tiempo para descubrir algo más. ¿Simon te contó ayer algo más que sea de importancia? – dijo refiriéndose a la visita del buen castellano de la casa Strong.
– Nada relevante. Me entregó la carta de Larys en que me advertía de todo esto y me prometía lealtad por su parte pasase lo que pasase – dijo el heredero y regente de Aguasdulces mientras buscaba en los estantes, entre los mapas que tenía enrollados allí cuidadosamente. Encontró pronto el que buscaba, que detallaba con precisión la tierra de los ríos y lo extendió sobre la mesa. - ¿Os apetece viajar? Creo que tienes razón Floyd, debemos reunir a la nobleza. Por eso acudiréis a vuestros hogares y a los de vuestros vecinos para pedirles que acudan sin dilación a Aguasdulces. Partiréis antes del mediodía, en que tengamos repartidos los castillos. Waldorf, ¿mejor no acudes a Árbol de cuervos tú, te parece? – dijo bromeando. Conocía bien el odio entre los Bracken y los Blackwood y aunque Waldorf era probablemente el más neutral en el conflicto, no era buena idea enviarlo a ver a los Blackwood.