Va, genial, gracias. Te posteo a la noche, o al menos lo intento. Habra AVANCE.
Por lo pronto nos llevamos las muestras de gas a Altojardín. Que se vayan custodiadas por 50 hombres de confianza y las guarden bien, ya veremos qué hacer con eso.
Va, genial, gracias. Te posteo a la noche, o al menos lo intento. Habra AVANCE.
Por lo pronto nos llevamos las muestras de gas a Altojardín. Que se vayan custodiadas por 50 hombres de confianza y las guarden bien, ya veremos qué hacer con eso.
Hale, hay que seguir apretando. Pasar de fuerza de combate 100 a fuerza 94 me parece poco desgaste, veremos a ver estos locos como van.
No sé donde me pusiste en su día que estos locos eran unos 400k, ni idea, en todo caso es la estimación que manejo. Han sufrido 130k bajas estos días. Nosotros somos ahora mismo 300k, luego somos más, tenemos mejores tokens, más veteranía, más calidad y más cojones. A por ellos. Si los marqueños de Colina Cuerno no le ayudan, son nuestros.
«Paso de buey, vista de halcón, diente de lobo y hacerse el bobo. La capacidad intelectual del Caudillo es bastante modesta, pero su habilidad para hacer prevalecer su punto de vista y de mantener cohesionado al Gobierno alrededor de su figura es indudable.»
— Rufus D. Peake, Ministro de Hacienda e Industria del Gobierno Nacional.
Frank Tarly nació como hijo primogénito del que habría sido antiguo señor de Colina Cuerno, de haber seguido los estamentos nobles vigentes. Eso no quiere decir que los Tarly hubieran perdido su poder, al igual que muchos otros aristócratas, supieron hacerse un hueco y adaptarse en el panorama político y social del nuevo régimen republicano. Su voz aflautada y su débil complexión no parecían presagiar que el joven fuera a seleccionar la carrera militar tal y como deseaba su padre, militar de carrera, pero no tuvo que forzar las cosas pues fue el mismo joven el que le solicitó el acceso a la Academia General Militar del Dominio. Allí se graduó sin grandes menciones y eligió como destino las Islas del Verano, en busca de aventura, ya que entonces eran un polvorín.
Allí se ganó sus galones combatiendo. Los nativos decían que había sido tocado por el Dios de la Fortuna, ya que pese a exponerse en primera línea con gran valentía al fuego enemigo nunca fue herido. Es allí, entre la oficialidad donde también forjó su carácter y su ideología conservadora, ante la decepción por la pasividad y falta de mano dura contra los nativos isleños por parte del Gobierno, y es allí donde consiguió ser ascendido a general, un logro impresionante dada su juventud. A nivel nacional, se hizo su gran nombre reprimiendo duramente la gran huelga sindicalista del Lago Rojo.
Es de talante prudente y no se arriesgará salvo que se vea acorralado. Su forma de hacer la guerra es pragmática y metódica, aplicando brillantemente los conceptos de los manuales de guerra más modernos, lo que por lo general le asegura la victoria en caso de que los hombres y los suministros sean iguales o superiores a los del enemigo. Esta prudencia también la aplica en las relaciones políticas, lo que llega a exasperar a muchos, que lo ven como hombre tibio o indeciso, cuando no directamente corto de entendederas. Sin embargo, el Caudillo es un maestro en el uso del tiempo y la demora, y sabe cuando hay que presionar para hacer valer sus postulados. Eso y su conocimiento del panorama político conservador lo hacen un hombre muy indicado para formar una coalición antigubernamental estable.
El Caudillo es un hombre ante todo pragmático y de ideas simples, pero inflexibles, «Un país de propietarios y no de proletarios», «Lo importante es que haya cierta paz y orden», «Lo que hay que hacer es favorecer a las clases medias», etcétera. Tiene la sabiduría de dejar a hombres más aventajados que él desarrollar esas ideas e implementarlas en el plano material. En lo personal, también es un hombre sencillo. Sus inquietudes intelectuales son nulas, le gustan las monterías, las carreras de caballos, el golf del Valle y pasar el tiempo con su mujer y sus dos hijas. Tarly y su familia son ciegamente creyentes en la Fe de los Siete y en sus enseñanzas: no faltan a ningún oficio religioso. Su desconfianza hacia los ateos es palpable y eso ha hecho que muchos le imiten por instinto de supervivencia en su respeto a la religión, aunque no crean en el fondo las palabras de los septones.
Dirige personalmente la operación.
A pesar de lo que digan sus detractores, no se llega a ser el general más joven en activo del Dominio sin tener dotes de mando y organización. Es valiente y muy perseverante, inflexible, de rígidos principios, sabe cómo imponer su opinión ante los demás y sabe como mantenerse en la cima del poder en aguas revueltas. Se considera un instrumento de los Siete al servicio de su patria destinado a restablecer el orden natural de las cosas y el buen gobierno.
General con amplia experiencia, dirige y organiza.
El príncipe Iván Karstark es una leyenda viva para muchos. A su gran magnetismo personal favorecido por su planta marcial se le suman sus grandes dotes para la táctica y la organización, su sensatez, caballerosidad y sentido del deber. Ha aprendido mucho de su amargo exilio y de la derrota que sufrió en el Norte a manos de los boltoncheviques. Está decidido a que no se repita la misma tragedia en su nueva patria.
General con amplia experiencia, dirige y organiza.
La División Añil es una fuerza de choque de élite compuesta por dornienses y marqueños enrolados cuando las marcas sureñas estaban bajo la autoridad de Altojardín. Están bien equipados y son célebres por su valentía, brutalidad y disciplina ciega. Está capitaneada por el infame aristócrata marqueño Lyonel de la Rontelle, llamado el Barón Loco por su temeridad y excentricidad.
Las tropas de élite nacionales son un valor seguro en cualquier campaña.
No aplica, estamos en batalla.
- División Añil Veterano +3 601 artillerías 23K infanterías 26 centinelas Motorizada (6) Cabra , en Altojardín , grupo negro
- Primer Ejército de Colina Cuerno Veterano +3 3K artillerías 108K infanterías 2 caballeros 48 centinela , en Altojardín , grupo negro
- Segundo Ejército de Colina Cuerno Veterano +1 4K artillerías 26K infanterías , en Altojardin , grupo negro
- Defensores de la Fe Veterano +1 Moral +1 77K infanterías Cofrade , en Altojardín , grupo negro
Composición: artillery: 7150, infantry: 233900, powersuit: 74, mech: 2,
Total:: 94.92 𖦏: 127.75
︎: 324200
: 291176
: Lenta #: 5.8
Lanzar OTRA ofensiva general a lo largo del Frente de Altojardín ahora mismo establecido. Nuestras tropas emergerán del nuevo frente establecido para atacar las trincheras enemigas.
El Estado Mayor Nacional justifica su nueva ofensiva sobre dos puntos:
i) hemos sufrido bajas pero la proporción de las mismas nos es pareja.
ii) no hay que desandar lo andando para acabar logrando el objetivo principal: eliminar la capacidad operativa de este ejército.
Repetimos modus operandi de la ofensiva anterior, pero avanzamos según la imagen. Bajo ningún concepto quiero que estas tropas federales puedan retirarse hacia Antigua, y si lo hacen, que sea una cantidad patética, algo así como 50k. Hay que forzarles a que retrocedan hacia el Este, hacia Vadoceniza y Colina Cuerno. Así además liberamos territorio ocupado.
Los únicos que nos pueden joder este baile son los mil veces malditos marqueños, pero quién no arriesga, no gana, no tenemos otra carta. Si los marqueños les apoyan mucho me temo que me ganarán. Qué le vamos a hacer, bastante hemos hecho llegando hasta aquí.
Estrategia de dificultad normal y vamos a disminuir nuestras bajas.
En el frente de Altojardín.
La batalla había sido resuelta según lo establecido, aunque las bajas habían sido ligeramente superiores a lo estimado. No obstante, debían de seguir atacando y avanzando, el Caudillo tenía la corazonada de que esta batalla iba a ser un punto de inflexión en la contienda y obtener una victoria podía darle la ventaja decisiva que necesitaba para neutralizar al enemigo.
Voy con retraso, sí, mañana se resolverá esto
Das la orden de avanzar y las tropas, cansadas, se lanzan a una nueva ofensiva, pero lo hacen con cansancio y sin motivación. La tierra de nadie se cubre de cadáveres y varias unidades rompen la formación, tienes que tomar medidas drásticas para evitar un desastre total.
Para cuando logras retomar el control de tus tropas te sorprendes de la situación. Los republicanos han abandonado las trincheras desorganizadamente dejando tras de sí suministros y equipo que ayudan a paliar tus propias bajas pero eres incapaz de aprovechar la situación y pronto ves que apenas 20km más atrás las tropas enemigas han vuelto a formar.
Todos tus ejércitos sufren moral -1
la división añil sufre 1 nivel de daño
Daño recibido
Causas unas 70k bajas.
Solo una pregunta. ¿como está la nueva línea de Frente? ¿He conseguido cortarles la retirada a Antigua?
Como aguantan los tíos estos, qué desesperante, macho.
No, os habéis movido marginalmente. Estáis en las mismas que antes pero con otros 100k muertos
Vale, perfecto. Y otra pregunta… ¿si han perdido los suministros, han perdido el gas?
Me da igual poder usarlo o no, es lo de menos, solo quiero saber si no tienen ya esa arma disponible para usarla contra mí.
Por lo demás, que pena no poder perseguirles sin arriesgarme a desbandada general y perder la partida. Ya pondré nuevas misiones este finde.
No tienes ni idea de si siguen teniendo gas o no, en esta batalla lo han usado (malamente) pero lo han usado
«Paso de buey, vista de halcón, diente de lobo y hacerse el bobo. La capacidad intelectual del Caudillo es bastante modesta, pero su habilidad para hacer prevalecer su punto de vista y de mantener cohesionado al Gobierno alrededor de su figura es indudable.»
— Rufus D. Peake, Ministro de Hacienda e Industria del Gobierno Nacional.
Frank Tarly nació como hijo primogénito del que habría sido antiguo señor de Colina Cuerno, de haber seguido los estamentos nobles vigentes. Eso no quiere decir que los Tarly hubieran perdido su poder, al igual que muchos otros aristócratas, supieron hacerse un hueco y adaptarse en el panorama político y social del nuevo régimen republicano. Su voz aflautada y su débil complexión no parecían presagiar que el joven fuera a seleccionar la carrera militar tal y como deseaba su padre, militar de carrera, pero no tuvo que forzar las cosas pues fue el mismo joven el que le solicitó el acceso a la Academia General Militar del Dominio. Allí se graduó sin grandes menciones y eligió como destino las Islas del Verano, en busca de aventura, ya que entonces eran un polvorín.
Allí se ganó sus galones combatiendo. Los nativos decían que había sido tocado por el Dios de la Fortuna, ya que pese a exponerse en primera línea con gran valentía al fuego enemigo nunca fue herido. Es allí, entre la oficialidad donde también forjó su carácter y su ideología conservadora, ante la decepción por la pasividad y falta de mano dura contra los nativos isleños por parte del Gobierno, y es allí donde consiguió ser ascendido a general, un logro impresionante dada su juventud. A nivel nacional, se hizo su gran nombre reprimiendo duramente la gran huelga sindicalista del Lago Rojo.
Es de talante prudente y no se arriesgará salvo que se vea acorralado. Su forma de hacer la guerra es pragmática y metódica, aplicando brillantemente los conceptos de los manuales de guerra más modernos, lo que por lo general le asegura la victoria en caso de que los hombres y los suministros sean iguales o superiores a los del enemigo. Esta prudencia también la aplica en las relaciones políticas, lo que llega a exasperar a muchos, que lo ven como hombre tibio o indeciso, cuando no directamente corto de entendederas. Sin embargo, el Caudillo es un maestro en el uso del tiempo y la demora, y sabe cuando hay que presionar para hacer valer sus postulados. Eso y su conocimiento del panorama político conservador lo hacen un hombre muy indicado para formar una coalición antigubernamental estable.
El Caudillo es un hombre ante todo pragmático y de ideas simples, pero inflexibles, «Un país de propietarios y no de proletarios», «Lo importante es que haya cierta paz y orden», «Lo que hay que hacer es favorecer a las clases medias», etcétera. Tiene la sabiduría de dejar a hombres más aventajados que él desarrollar esas ideas e implementarlas en el plano material. En lo personal, también es un hombre sencillo. Sus inquietudes intelectuales son nulas, le gustan las monterías, las carreras de caballos, el golf del Valle y pasar el tiempo con su mujer y sus dos hijas. Tarly y su familia son ciegamente creyentes en la Fe de los Siete y en sus enseñanzas: no faltan a ningún oficio religioso. Su desconfianza hacia los ateos es palpable y eso ha hecho que muchos le imiten por instinto de supervivencia en su respeto a la religión, aunque no crean en el fondo las palabras de los septones.
Organiza personalmente esto.
A pesar de lo que digan sus detractores, no se llega a ser el general más joven en activo del Dominio sin tener dotes de mando y organización. Es valiente y muy perseverante, inflexible, de rígidos principios, sabe cómo imponer su opinión ante los demás y sabe como mantenerse en la cima del poder en aguas revueltas. Se considera un instrumento de los Siete al servicio de su patria destinado a restablecer el orden natural de las cosas y el buen gobierno.
General con experiencia, planifica y dirige.
El príncipe Iván Karstark es una leyenda viva para muchos. A su gran magnetismo personal favorecido por su planta marcial se le suman sus grandes dotes para la táctica y la organización, su sensatez, caballerosidad y sentido del deber. Ha aprendido mucho de su amargo exilio y de la derrota que sufrió en el Norte a manos de los boltoncheviques. Está decidido a que no se repita la misma tragedia en su nueva patria.
General con experiencia, planifica y dirige
La División Añil es una fuerza de choque de élite compuesta por dornienses y marqueños enrolados cuando las marcas sureñas estaban bajo la autoridad de Altojardín. Están bien equipados y son célebres por su valentía, brutalidad y disciplina ciega. Está capitaneada por el infame aristócrata marqueño Lyonel de la Rontelle, llamado el Barón Loco por su temeridad y excentricidad.
Hombres top para aplicar directivas y dejarse ver con su moral más elevada.
No aplica.
- División Añil Veterano +4 Moral –1 515 artillerías 20K infanterías 24 centinelas Motorizada (6) Cabra , en Altojardín , grupo negro
- Primer Ejército de Colina Cuerno Veterano +4 Moral –1 2K artillerías 92K infanterías 1 caballero 40 centinelas , en Altojardín , grupo negro
- Segundo Ejército de Colina Cuerno Veterano +2 Moral –1 3K artillerías 22K infanterías , en Altojardin , grupo negro
- Defensores de la Fe Veterano +2 66K infanterías Cofrade , en Altojardín , grupo negro
Composición: artillery: 6071, infantry: 199790, powersuit: 64, mech: 1,
Total:: 78.82 𖦏: 106.11
︎: 275300
: 248423
: Lenta #: 5.0
Crear una línea fortificada de trincheras en la posición ocupada.
Lo que hemos hecho ya un par de veces. Algo funcional, ni patético ni extraordinario. Explicamos a los hombres que es el último gran esfuerzo, después, habrá permisos y largas jornadas de descanso para reponer material y equipos y recibir refuerzos para preparar la última ofensiva que destruirá al enemigo.
Todo el material que sea de utilidad que le hemos robado al enemigo, lo empleamos.
Frente que hay establecido en la provincia de Altojardín.
Sin duda, el Caudillo podía jactarse de tener a los mejores soldados del mundo. Y sin duda, los segundos mejores soldados del mundo estaban frente a él, lo que hacía aún más meritoria la victoria. A pesar de estar galvanizados por el misticismo fanático del comunismo luchaban con un tesón digno de admiración. ¡Ah, si el resto de potencias pudieran verlo! Temblarían ante el poderío de los ejércitos del Dominio.
Los reportes de sus generales sobre la baja moral y el cansancio de sus tropas le inquietaban, sin embargo. Era necesario tomar un respiro, hacer acopio de material y refuerzos antes de realizar un último ataque. Le daba rabia no poder perseguir a un ejército que se había desbandado y dado a la fuga, pero se consolaba pensando en que el enemigo estaría en una situación aún más adversa.
Mañana te fortificas, en el proceso:
Daño recibido
Causas unas 5k bajas
¿La fortificación se ha resuelto con éxito? Que estaba esperando a postear misión de permisos y pertrechos para recuperar la moral…
Recuerda que estás Fortificado +10
Por otra parte, la vida en la trinchera empieza a pasar factura, faltan suministros de calidad (especialmente tabaco y café) y una epidemia de malaria acaba de estallar.
Sufres las siguientes bajas, entre muertos y desertores:
«Paso de buey, vista de halcón, diente de lobo y hacerse el bobo. La capacidad intelectual del Caudillo es bastante modesta, pero su habilidad para hacer prevalecer su punto de vista y de mantener cohesionado al Gobierno alrededor de su figura es indudable.»
— Rufus D. Peake, Ministro de Hacienda e Industria del Gobierno Nacional.
Frank Tarly nació como hijo primogénito del que habría sido antiguo señor de Colina Cuerno, de haber seguido los estamentos nobles vigentes. Eso no quiere decir que los Tarly hubieran perdido su poder, al igual que muchos otros aristócratas, supieron hacerse un hueco y adaptarse en el panorama político y social del nuevo régimen republicano. Su voz aflautada y su débil complexión no parecían presagiar que el joven fuera a seleccionar la carrera militar tal y como deseaba su padre, militar de carrera, pero no tuvo que forzar las cosas pues fue el mismo joven el que le solicitó el acceso a la Academia General Militar del Dominio. Allí se graduó sin grandes menciones y eligió como destino las Islas del Verano, en busca de aventura, ya que entonces eran un polvorín.
Allí se ganó sus galones combatiendo. Los nativos decían que había sido tocado por el Dios de la Fortuna, ya que pese a exponerse en primera línea con gran valentía al fuego enemigo nunca fue herido. Es allí, entre la oficialidad donde también forjó su carácter y su ideología conservadora, ante la decepción por la pasividad y falta de mano dura contra los nativos isleños por parte del Gobierno, y es allí donde consiguió ser ascendido a general, un logro impresionante dada su juventud. A nivel nacional, se hizo su gran nombre reprimiendo duramente la gran huelga sindicalista del Lago Rojo.
Es de talante prudente y no se arriesgará salvo que se vea acorralado. Su forma de hacer la guerra es pragmática y metódica, aplicando brillantemente los conceptos de los manuales de guerra más modernos, lo que por lo general le asegura la victoria en caso de que los hombres y los suministros sean iguales o superiores a los del enemigo. Esta prudencia también la aplica en las relaciones políticas, lo que llega a exasperar a muchos, que lo ven como hombre tibio o indeciso, cuando no directamente corto de entendederas. Sin embargo, el Caudillo es un maestro en el uso del tiempo y la demora, y sabe cuando hay que presionar para hacer valer sus postulados. Eso y su conocimiento del panorama político conservador lo hacen un hombre muy indicado para formar una coalición antigubernamental estable.
El Caudillo es un hombre ante todo pragmático y de ideas simples, pero inflexibles, «Un país de propietarios y no de proletarios», «Lo importante es que haya cierta paz y orden», «Lo que hay que hacer es favorecer a las clases medias», etcétera. Tiene la sabiduría de dejar a hombres más aventajados que él desarrollar esas ideas e implementarlas en el plano material. En lo personal, también es un hombre sencillo. Sus inquietudes intelectuales son nulas, le gustan las monterías, las carreras de caballos, el golf del Valle y pasar el tiempo con su mujer y sus dos hijas. Tarly y su familia son ciegamente creyentes en la Fe de los Siete y en sus enseñanzas: no faltan a ningún oficio religioso. Su desconfianza hacia los ateos es palpable y eso ha hecho que muchos le imiten por instinto de supervivencia en su respeto a la religión, aunque no crean en el fondo las palabras de los septones.
Organiza personalmente esto.
A pesar de lo que digan sus detractores, no se llega a ser el general más joven en activo del Dominio sin tener dotes de mando y organización. Es valiente y muy perseverante, inflexible, de rígidos principios, sabe cómo imponer su opinión ante los demás y sabe como mantenerse en la cima del poder en aguas revueltas. Se considera un instrumento de los Siete al servicio de su patria destinado a restablecer el orden natural de las cosas y el buen gobierno.
Escribe a quién tenga que escribir del Gobierno para conseguir mejores equipos, sean botas, uniformes, lo que sea.
El príncipe Iván Karstark es una leyenda viva para muchos. A su gran magnetismo personal favorecido por su planta marcial se le suman sus grandes dotes para la táctica y la organización, su sensatez, caballerosidad y sentido del deber. Ha aprendido mucho de su amargo exilio y de la derrota que sufrió en el Norte a manos de los boltoncheviques. Está decidido a que no se repita la misma tragedia en su nueva patria.
Reparte suministros y organiza permisos.
Tarly es un hombre profundamente pío de la Fe de los Siete y siempre ha proclamado su fe en público, gozando así de las simpatías del Septón Supremo y de buena parte del clero. Muchos fieles están asustados por el laicismo gubernamental y por el furioso anticlericalismo de algunos de sus socios, y ven en Tarly a un paladín enviado por Dios en defensa de sus creencias
El Santo Socorro se moviliza, que manden monjas y mujeres capillitas como enfermeras.
No aplica.
- División Añil Veterano +4 Moral –1 515 artillerías 20K infanterías 24 centinelas Motorizada (6) Cabra , en Altojardín , grupo negro
- Primer Ejército de Colina Cuerno Veterano +4 Moral –1 2K artillerías 92K infanterías 1 caballero 40 centinelas , en Altojardín , grupo negro
- Segundo Ejército de Colina Cuerno Veterano +2 Moral –1 3K artillerías 22K infanterías , en Altojardin , grupo negro
- Defensores de la Fe Veterano +2 66K infanterías Cofrade , en Altojardín , grupo negro
Composición: artillery: 6071, infantry: 199790, powersuit: 64, mech: 1,
Total:: 78.82 𖦏: 106.11
︎: 275300
: 248423
: Lenta #: 5.0
Subir la moral y mejorar las condiciones de nuestro ejército antes de lanzar otra ofensiva más.
No tiene mucho misterio. Movemos recursos para mejorar las condiciones de nuestros soldados. Es una «recompensa» por su victorias (no queremos motines) y no podemos arriesgarnos a otro ataque sin poder perseguir y aniquilar al enemigo.
Frente que hay establecido en la provincia de Altojardín.
No, pereza.
Sin más, la moral mejora y los bombardeos siguen:
Daño recibido
Causas unas 20k bajas
En fin, estoy cansado de seguir pegando puñetazos a Dinosaurio Inamovible y que siga ahí aguantando con media cara rota. Así que ofensiva total arriesgando todo, o le reventamos o nos reventamos en el intento. Hay lo que hay.
«Paso de buey, vista de halcón, diente de lobo y hacerse el bobo. La capacidad intelectual del Caudillo es bastante modesta, pero su habilidad para hacer prevalecer su punto de vista y de mantener cohesionado al Gobierno alrededor de su figura es indudable.»
— Rufus D. Peake, Ministro de Hacienda e Industria del Gobierno Nacional.
Frank Tarly nació como hijo primogénito del que habría sido antiguo señor de Colina Cuerno, de haber seguido los estamentos nobles vigentes. Eso no quiere decir que los Tarly hubieran perdido su poder, al igual que muchos otros aristócratas, supieron hacerse un hueco y adaptarse en el panorama político y social del nuevo régimen republicano. Su voz aflautada y su débil complexión no parecían presagiar que el joven fuera a seleccionar la carrera militar tal y como deseaba su padre, militar de carrera, pero no tuvo que forzar las cosas pues fue el mismo joven el que le solicitó el acceso a la Academia General Militar del Dominio. Allí se graduó sin grandes menciones y eligió como destino las Islas del Verano, en busca de aventura, ya que entonces eran un polvorín.
Allí se ganó sus galones combatiendo. Los nativos decían que había sido tocado por el Dios de la Fortuna, ya que pese a exponerse en primera línea con gran valentía al fuego enemigo nunca fue herido. Es allí, entre la oficialidad donde también forjó su carácter y su ideología conservadora, ante la decepción por la pasividad y falta de mano dura contra los nativos isleños por parte del Gobierno, y es allí donde consiguió ser ascendido a general, un logro impresionante dada su juventud. A nivel nacional, se hizo su gran nombre reprimiendo duramente la gran huelga sindicalista del Lago Rojo.
Es de talante prudente y no se arriesgará salvo que se vea acorralado. Su forma de hacer la guerra es pragmática y metódica, aplicando brillantemente los conceptos de los manuales de guerra más modernos, lo que por lo general le asegura la victoria en caso de que los hombres y los suministros sean iguales o superiores a los del enemigo. Esta prudencia también la aplica en las relaciones políticas, lo que llega a exasperar a muchos, que lo ven como hombre tibio o indeciso, cuando no directamente corto de entendederas. Sin embargo, el Caudillo es un maestro en el uso del tiempo y la demora, y sabe cuando hay que presionar para hacer valer sus postulados. Eso y su conocimiento del panorama político conservador lo hacen un hombre muy indicado para formar una coalición antigubernamental estable.
El Caudillo es un hombre ante todo pragmático y de ideas simples, pero inflexibles, «Un país de propietarios y no de proletarios», «Lo importante es que haya cierta paz y orden», «Lo que hay que hacer es favorecer a las clases medias», etcétera. Tiene la sabiduría de dejar a hombres más aventajados que él desarrollar esas ideas e implementarlas en el plano material. En lo personal, también es un hombre sencillo. Sus inquietudes intelectuales son nulas, le gustan las monterías, las carreras de caballos, el golf del Valle y pasar el tiempo con su mujer y sus dos hijas. Tarly y su familia son ciegamente creyentes en la Fe de los Siete y en sus enseñanzas: no faltan a ningún oficio religioso. Su desconfianza hacia los ateos es palpable y eso ha hecho que muchos le imiten por instinto de supervivencia en su respeto a la religión, aunque no crean en el fondo las palabras de los septones.
Organiza personalmente esto.
A pesar de lo que digan sus detractores, no se llega a ser el general más joven en activo del Dominio sin tener dotes de mando y organización. Es valiente y muy perseverante, inflexible, de rígidos principios, sabe cómo imponer su opinión ante los demás y sabe como mantenerse en la cima del poder en aguas revueltas. Se considera un instrumento de los Siete al servicio de su patria destinado a restablecer el orden natural de las cosas y el buen gobierno.
General con experiencia, planifica y dirige.
El príncipe Iván Karstark es una leyenda viva para muchos. A su gran magnetismo personal favorecido por su planta marcial se le suman sus grandes dotes para la táctica y la organización, su sensatez, caballerosidad y sentido del deber. Ha aprendido mucho de su amargo exilio y de la derrota que sufrió en el Norte a manos de los boltoncheviques. Está decidido a que no se repita la misma tragedia en su nueva patria.
General con experiencia, planifica y dirige.
N/A.
- División Añil Veterano +4 476 artillerías 19K infanterías 22 centinelas Motorizada (6) Cabra , en Altojardín , grupo negro
- Primer Ejército de Colina Cuerno Veterano +4 2K artillerías 85K infanterías 1 caballero 35 centinelas , en Altojardín , grupo negro
- Segundo Ejército de Colina Cuerno Veterano +2 3K artillerías 20K infanterías , en Altojardin , grupo negro
- Defensores de la Fe Veterano +2 Moral +1 60K infanterías Cofrade , en Altojardín , grupo negro
Composición: artillery: 5572, infantry: 184580, powersuit: 57, mech: 1,
Total:: 80.59 𖦏: 108.44
︎: 253700
: 229214
: Lenta #: 4.6
Lanzar OTRA ofensiva general a lo largo del Frente de Altojardín ahora mismo establecido.
Copio y pego de la primera ofensiva que hice.
Realmente la estrategia no da pie a grandes florituras. Es lucha de trincheras. Nos fundimos toda la munición que tengamos a mano en un bombardeo brutal de artillería que se ejecutará antes de dar la orden de que nuestras unidades salgan de las trincheras. Posteriormente, enviaremos por delante a nuestras fuerzas más veteranas y disciplinadas (batallones de choque) junto con todos los caballeros y centinelas al ataque. Estas fuerzas deben cubrir la línea que nos separa de las trincheras en el menor tiempo posible para trabar combate y tratar de romper las líneas o establecer una cabeza de puente con su superior equipo y técnica. Tras ellos, la infantería regular atacará en masa y tratará de arrollar al enemigo como un elefante.
Lo fundamental es cubrir la distancia que nos separar en el menor tiempo posible para evitar los efectos perniciosos de los ataques con gas. Asumimos que tendremos grandes pérdidas pero es una carta que solo puede jugar una vez. Una vez que lleguemos a las trincheras, los aplastaremos por tener mejores mandos, equipo y veteranía; y es donde tenemos que hacerle sangrar para compensar las bajas…
Estrategia de dificultad normal y vamos a DUPLICAR DAÑO.
Notas del autor: estimamos 60-70k bajas nuestras frente a 120-140k suyas. Eso nos dejará a nosotros con 150-160k restantes y a ellos con unos 40-60k. Si no se desbandan tras esto yo ya me desmayo.
Frente que hay establecido en la provincia de Altojardín.
No quedaba más remedio más que lanzar otra ofensiva. La derrota del rey Tormenta tampoco había sorprendido en exceso al Caudillo, muchos miembros del Estado Mayor se sorprendieron de su entereza al recibir la noticia. No debéis sorprenderos, señores míos -sentenció-. Nuestro ejército es el mejor del mundo, y tras nosotros, van nuestros viejos hermanos rojos corroídos por la locura. Podréis comprobarlo de nuevo dentro de unos días. Un ejército de otra nación habría cedido ya.
Los tormenteños habían cumplido su misión, lo sustancial eran que fijase esa molesta fuerza enemiga encabezada por el general Garlan para que no pudiera operar con libertad. Los marqueños no parecían que se fueran a mover del premio que habían agarrado. Si esperaba más, corría el riesgo de que el enemigo recibiera refuerzos y se siguiera reforzando. Era o todo o nada. Por ahora, Dios solo había concedido victorias al ejército nacional encabezado por el Caudillo. ¿Por qué iba ser diferente ahora?
El avance es metódico, metro a metro, hombre a hombre. Cuando la victoria llega no lo hace de forma inesperada, sino por la acumulación de haber ganado pequeños encuentros.
Unos 20k soldados republicanos quedan embolsados y son capturados, un par de docenas de mechas habrían sido capturados, pero son saboteados por sus pilotos antes de caer bajo tus garras.
El resto de las fuerzas republicanas huye hacia el sur, por la vía férrea y sabes que algo menos de 100k hombres han tomado posiciones alrededor del pueblo.
Te hubiera encantado acabar con ellos, pero tus propias tropas están cansadas y han sufrido mucho desde el inicio de la guerra. Pero está claro que están en muy mal estado.
Daño recibido
Causas unas 120k bajas.
Cierro aquí.
PD: La he liado y te he puesto daño extra, lo arreglaré cuando pueda, que voy a tardar un rato. No te fíes de tus tropas en el gestor de ejercitos.
Sin problemas, no corre prisa.
Nosotros nos retiramos a la primera línea de fronteras que establecimos, el Cinturón de Hierro original de Altojardín. Deseo estar lo suficientemente lejos de ellos como para no estar a tiro de bombardeos y escaramuzas y poder realizar diversas operaciones con calma y seguridad. Dudo mucho que nos sigan.
Es evidente que nos tenemos que reorganizar, darnos un descansillo y esperar a reunir las nuevas levas. Estamos forzando la máquina.
He arreglado las bajas, no son idénticas, pero son equivalentes, los ejercitos quedan tal que así:
- División Añil Veterano +4 350 artillerías 14K infanterías 12 centinela Motorizada (6) Cabra , en Altojardín , grupo negro
- Primer Ejército de Colina Cuerno Veterano +4 2K artillerías 65K infanterías 1 caballero 20 centinelas , en Altojardín , grupo negro
- Segundo Ejército de Colina Cuerno Veterano +2 2K artillerías 16K infanterías , en Altojardin , grupo negro
- Defensores de la Fe Veterano +2 Moral +1 46K infanterías Cofrade , en Altojardín , grupo negro
Composición: artillery: 4218, infantry: 140320, powersuit: 32, mech: 1,
Total:: 60.94 𖦏: 82.15
︎: 190900
: 174097
: Lenta #: 3.5
Recuerdame que no la vuelva a liar!!!