Misión 21 - Los recursos del KGB

PoV

Vladimir Illych Bolton


Hombre de 47 años, de rostro pálido y anguloso, barba recortada y ojos grises y penetrantes. Siempre viste con austeridad: uniforme de cuero oscuro y abrigo con cuello de piel. Intelectual, carismático y frío, convencido de la inevitabilidad histórica de la revolución. Tiene una voluntad férrea y una visión implacable del mundo.
Hijo bastardo de la baja nobleza de Fuerte Terror. Fue educado en la Ciudadela donde llegaría a forjar un eslabón de cobre, con sus aportes a la historiografía ponientí, y oro, por sus estudios en la teoría de matrices aplicados en la elaboración de modelos de economía planificada. Dejó Antigua durante sus estudios para la forja del eslabón de Acero. Toda guerra en la historia del continente había tenido un claro damnificado, la clase trabajadora. Él jamás ofrecería sus servicios a las nuevas clases dirigentes, que en los últimos 100 años habían copiado y perfeccionado las técnicas de la antigua aristocracia, haciendo más duras si cabe las condiciones de vida de los desposeídos.

Regresó a casa con 17 años, tras el juicio y ejecución de uno de sus hermanos por conspiración y traición. Aquello marcó su devenir profesional y vital. Durante casi 10 años Volodia, como le llamaban los amigos, se formó y realizó una activa participación sindical. Era un adolescente carismático y autodidacta, no tardó mucho en ser redactor de múltiples periódicos de corte republicano-socialista y colaborador de múltiples universidades e instituciones privadas de carácter ilustrado. En el año 694 fue exiliado a los Campos de Trabajo del Norte, de los que consiguió escapar tres años después. Un pequeño grupo de contrabandistas le condujo de Guardiaoriente del Mar a la ciudad de Braavos, done entró al servicio de un banquero como contable.

En Braavos, Vladimir entró en contacto con una pequeña red de inversores que financiaban partidos y asociaciones socialistas. Esta red le permitirá afincarse durante un tiempo en Lannisport, donde se unió a un grupo que fundó un periódico de tendencia revolucionaria que tuvo un papel vital en la estimulación de protestas que acabaron propiciando las recordadas Protestas de Kayce. Tuvo que huir tras el cese en las publicaciones de su periódico por miedo a las represalias de la Cancillería y desde entonces vivió a caballo entre varias ciudades del Imperio Dual, Occidente y el Reino del Valle Unido.

Volvió al Norte en el año 705, en los turbulentos sucesos que siguieron a la reforma agraria Stark, y su participación en la formación del Partido Boltonchevique resultó determinante para el devenir de la futura revolución. Sus contactos con revolucionarios de todos los reinos vecinos, la capacidad de financiar las milicias obreras con sus contactos en Bravoos y su popular ideario político, resumido en sus famosas Tesis, lo convirtieron en el líder del Consejo del Pueblo, máximo órgano ejecutivo del Partido y de la futura URSN. Hoy, 9 años después de la revolución, tras el ejercicio de un liderazgo activo y audaz, sus continuas victorias y la drástica trasnformación del mundo industrial norteño lo han convertido en un mito casi divino para un gran sector del Norte y una parte del socialismo internacional.

Tokens

Tobho Mollen

Hombre de ascendencia mixta, piel oscura y cabello rizado. Siempre lleva guantes de trabajo y uniforme ferroviario. Pragmático, hábil organizador, leal a la revolución, pero no fanático. Conoce la red ferroviaria norteña como la palma de su mano.

Jefe del Sindicato del Hierro del Norte, fue clave para movilizar a los trabajadores durante la huelga general previa a la revolución. Actualmente dirige el Comité de Transporte y supervisa el control estatal de las vías férreas del Norte. No levanta tantas pasiones como Yara Umber, pero goza de cierta popularidad y del respeto absoluto entre sus iguales.

Tradición sindicalista

Bolton, Yara, Mollen, incluso Ilyn y hasta el Maestre Renwyl. Todos los destacados revolucionarios norteños hunden sus raíces en lo más profundo del movimiento sindicalista. Cuando se trata de negociar, gestionar y dirigir a colectivos laborales no hay nadie mejor. Quizá la diplomacia con las clases dirigentes no sean lo suyo, pero militares, mineros, ferroviarios y operarios de las industrias, hasta campesinos de las granjas colectivizadas saben que sus grandes líderes actúan en su beneficio.

Objetivo

Recuperar el token de KGB a base de conseguir un nuevo sistema de comunicación.

Misión

Tra la pérdida de su mejor asesino, el KGB ha quedado tocado y Bolton ordena a Tobho, entre otras cosas, que se ponga al servicio de Illyn Sefín hasta que los refuerzos de los Riachuelos lleguen al frente.

Cuando llegue al norte Tobho proporcionará una lista de los mejores y más leales obreros que ha conocido en los úlitmos meses. Para mejorar la organización se busca matemáticos, ingenieros y otros técnicos que puedan mejorar la infraestructura comunicativa de la organización.

Además, mientras llega a la base militar de Boltongrado, Tobho trabajará para mejorar un sistema de radiotelegrafía codificado más potente y manejable que facilite la comunicación entre agentes, realizará cálculos, dibujará circuitos prototipo y trabajará con un modelo actual, más aparatoso. Su objetivo es el de conseguir un modelo más reducido que puedan llevar agentes en misiones lejos del Norte.

Localización

El viaje es una escusa para utilizar el tiempo para el desarrollo del prototivo que deberá ayudar al KGB, necesitamos el token en la base militar de Boltongrado cuando finalice este objetivo.

Desde Los Gemelos hasta Basemilitar Boltongrado
Un pequeño grupo necesita 2 días y medio para ir desde Los Gemelos hasta Basemilitar Boltongrado

  • 2 hexágonos de carreteras, a marcha normal en 12 horas
  • 15 hexágonos de carreteras, a marcha muy rápida en 45 horas
  • Se espera que lleguen el jueves, 27 de noviembre de 2025

Roleo

El PAT-122 reposaba sobre la mesa, un pequelo mueble del tamaño de un cajón de dormitorio. Con aquel artefacto sería imposible atravesar las tierras de los Ríos y poder mandar asesores técnicos a la comuna de Nuevo Barril. Mollen llevaba días sumergido en su trabajo, convenvido de la necesidad de aquellas mejoras para extender la revolución. La caja de madera mostraba marcas de uso, y del interior llegaba un olor tenue a barniz caliente y a metal. En el panel frontal, las dos ruedas de sintonía ocupaban el centro: al girarlas, producían un leve roce mecánico y movían con precisión la aguja que buscaba la frecuencia correcta.

En el interior, las válvulas emitían un resplandor estable, señal de que el aparato estaba listo. Los auriculares, siempre a mano, aguardaban sobre un paño. La parte de integrar los auriculares no le parecía complicada, un pequeño dispositivo soldado en el interior, separado del operador por una rejilla que dejara pasasr el sonido. Pero, ¿cómo podría empequeñecer la bobína de inducción? Incluso las baterías, podían ser más pequeás si utilizaba una concentración mayor de plomo y depósitos extraibles de ácido.

Aún tenía tiempo y había conseguido centrar su atención en el desarrollo del prototito, encargando a dos de sus subalternos la taread e desarrollar la codificación de la emisión de un código morse encriptado.

La misión tiene éxito. Desarrollas el PAT-122 con el cual esperas obtener ventaja en la guerra.

Perfecto, entonces recupero el token de la KGB a su estado normal.

Realmente el PAT-122 era el radiotelégrafo que era un trasto, digamos que este es el PAT-123, más manejable y para que lo puedan usar los agentes de la KGB para comunicarse a media-larga distancia.