Misión 22.- Afilando El Colmillo

PoV

Klaus Lannister (Lyonel Marbrand)

Descripción del PoV

Hombre de mediana edad, calculador y carismático, mantiene un férreo control del poder a través de su visión de unidad nacional y supremacía tecnológica; su ideología brillante se enfrenta a contradicciones íntimas y a rivalidades militares que amenazan con fracturar el régimen desde dentro.

Tokens

Otto Brax, Mariscal de Occidente

Descripción del token

General veterano y disciplinado, adalid de la guerra preventiva, ha forjado al ejército moderno en torno a la doctrina de eficacia y jerarquía; su rigidez táctica y su rivalidad soterrada con Klaus lo convierten en una espada útil, pero también en una sombra peligrosa.

Ejércitos

  • Fuerza Expedicionaria 5K artillerías 100K infanterías 64 caballeros 1K centinelas Motorizada (19) , en Isla Bella , grupo azul
    Total: :military_medal:: 74.30 𖦏: 74.15 :heart:︎: 508000 :military_helmet:: 137239 :man_running:‍: Normal #: 2.7

Objetivo

Trasladasr las tropas estacionadas en Isla Bella hasta el Colmillo, frente de los Ríos.

Misión

Se usarán los recientemente construídos Kf-51 para desplazar a la 1ª Fuerza Expedicioanria Motorizada de Isla Bella a la costa y de ahí se usará la red ferroviaria de Occidente para llevarlso hasta el Colmillo Dorado.

Recursos: Se usará el petróleo de Isla Bella como recurso para mover a estas tropas de una parte a otra del territorio de Occidente.

Localización

Moviento de la 1ª Fuerza Expedicionaria Motorizada desde Isla Bella al frente de los Ríos, Colmillo Dorado.

Desde Isla Bella hasta Colmillo Dorado
Un ejército de tamaño 1.0 necesita 2 días y medio para ir desde Isla Bella hasta Colmillo Dorado

  • 7 hexágonos de carreteras, a marcha normal, embarcar, en 64 horas
  • Se espera que lleguen el lunes, 17 de noviembre de 2025

Roleo

El amanecer sobre Isla Bella se abría con un rugido metálico.
Motores, correas, engranajes. La bahía entera vibraba bajo el despertar de la 1ª Fuerza Expedicionaria Motorizada: el orgullo del ejército de Occidente, los “Hijos del Trueno”. Tanques con placas bruñidas del color del bronce lannister, motocicletas con banderines carmesí, transportes blindados que llevaban grabadas las runas del León.

El Mariscal Otto Brax, con su abrigo gris de cuello alto y las insignias doradas en los hombros, observaba la línea de embarque desde el muelle principal. El aire olía a sal, humo y aceite, y cada respiración le sabía a impaciencia.

—Basta ya de mar —gruñó, con una sonrisa torcida—. El León no nació para flotar, sino para morder.

A su lado, un oficial de intendencia leía la lista de convoyes: tres divisiones motorizadas, un batallón de zapadores, dos escuadrones mecanizados y la artillería ligera “Furia de Roca Casterly”. Brax apenas escuchaba. Su mente estaba ya en el Forca Verde, en los campos lodosos de los Ríos, donde esperaba dar el golpe que marcaría una era.

Había estudiado los mapas con obsesión: las líneas del enemigo, las aldeas ocupadas, los puentes estratégicos. Todo estaba dispuesto para una Blitzkrieg que dejaría los estandartes occidentales flameando en Aguasdulces antes de que la CECA pudiera reaccionar.

—Los hombres están ansiosos, mi general —informó el capitán Serrett—. Dicen que los motores rugen más fuerte desde que supieron que usted comandará la ofensiva.

Otto soltó una carcajada baja y seca.

—Es el rugido del Oeste, capitán. Que lo oigan en cada ribera de los Ríos.

El ejército se pone en marcha y paso a paso, kilómetro a kilómetro, acortan las distancias desde Isla Bella hasta Colmillo Dorado lugar en el que son recibidos y reubicados.

Los Ríos pronto se sumirían en el rojo.