Misión 24.- La purga

PoV

Klaus Lannister a través de su secretario Lyonel Marbrand

Descripción del PoV

Hombre de mediana edad, calculador y carismático, mantiene un férreo control del poder a través de su visión de unidad nacional y supremacía tecnológica; su ideología brillante se enfrenta a contradicciones íntimas y a rivalidades militares que amenazan con fracturar el régimen desde dentro.

Tokens

Klaus Lannister a través de su secretario Lyonel Marbrand

Descripción del token

Hombre de mediana edad, calculador y carismático, mantiene un férreo control del poder a través de su visión de unidad nacional y supremacía tecnológica; su ideología brillante se enfrenta a contradicciones íntimas y a rivalidades militares que amenazan con fracturar el régimen desde dentro.
Token mejorado +2 OP

Waldric Reyne, Ministro de Propaganda

Descripción del token

Visionario manipulador que ha elevado el mito del Renacimiento Occidental, alimenta el culto al león dorado con relatos que se confunden con religión civil; su genio depende del poder de Klaus, y si este cae, puede ser devorado por su propia maquinaria propagandística.

Juventudes Lannisterianas

Descripción del token

Organización juvenil fanática y exaltada, cantera ideológica del régimen que desfila bajo estandartes carmesíes y proclamas de pureza nacional; su líder, Lyonel Marbrand , es secretario personal de Klaus e idolatra al Canciller con fervor ciego, siendo testigo y actor de la radicalización de su generación.

Ejércitos

N/A

Objetivo

Conseguir un nuevo token militar especializado para la Marina de Guerra.

Misión

Dado que ya he fracasado en el pasado estoy poniendo toda la carne en asador usando 3 tokens para tener éxito.

Básicamente voy a purgar a los mandos de la Marina de Guerra que critican al Führer, sustituyéndolos por una cadena de mando conformada por jovenes oficiales de las Juventudes Lannisterianas, apoyándome además en un experto en tergiversar la verdad como mi Ministro de Propaganda y Pureza Cultural.

Localización

Occidente

Roleo

Roca Casterly
Dependencias interiores de la Cancillería

El despacho del Cancillerato estaba apenas iluminado por la luz trémula y amarillenta de las lámparas de gas, que extendían sombras ondulantes sobre la mesa de mapas de Poniente. Afuera se oían pasos precipitados, murmullos nerviosos. La atmósfera tenía ese sabor agrio a metal del miedo institucionalizado.

Klaus Lannister estaba inclinado sobre el tablero, los dedos apretados contra la madera. Apenas había dormido. Los informes estaban desperdigados como hojas de otoño: conspiración, insubordinación, críticas veladas al Führer.

La Marina… su Marina… le fallaba.

Entraron Weldric Reyne, Lyonel Marband, y tres jóvenes oficiales de las Juventudes Lannisterianas. Reyne llevaba la carpeta negra.

La carpeta de la vergüenza.

Klaus Lannister no levantó la vista.

—Dígalo —gruñó.

Reyne tragó saliva antes de hablar:

—Mein Kanzler… todos los almirantes de la Sexta y la Octava flota han expresado oposición a la nueva doctrina naval. Abiertamente. Han solicitado una “revisión parlamentaria del poder del Führer”.

Kalus levantó la cabeza muy despacio.

—¿Revisión… parlamentaria?
¿En plena movilización imperial?
¿Cuando el enemigo amenaza en todas las fronteras?

Su voz fue subiendo, tensa, quebrada, venenosa:

—¿Y estos imbéciles pretenden… limitarme?
¿A MÍ?

Los jóvenes oficiales dieron un paso atrás de puro reflejo.

Klaus golpeó la mesa. Un mapa del Tridente se deslizó al suelo.

—¡SON COBARDES!
¡TRAIDORES!
¡NO MERECEN LLEVAR UN UNIFORME DEL LEÓN!
¡NI RESPIRAR EL AIRE DE MI IMPERIO!

Marband abrió la boca para hablar, pero se contuvo a tiempo. Como un pez que busca desesperadamente aire fuera del agua.

El Canciller se levantó de golpe. Caminó unos pasos tambaleante, como si luchara consigo mismo.

Luego su voz explotó, desgarrada:

—¡REYNE!
¡Ponga en marcha la purga AHORA MISMO!
¡QUIERO A TODOS LOS NOMBRES DE ESA LISTA FUERA DE SUS PUESTOS ANTES DEL AMANECER!
¡NINGUNO DE ELLOS VOLVERÁ A PISAR UN PUENTE DE MANDO!
¡NI A VER LA LUZ DEL SOL!

Reyne asintió rígido.

—Las Juventudes Lannisterianas están listas, Mein Kanzler.

Los muchachos dieron un paso al frente, rectos, tensos, fanáticos.

Klaus los observó con una mezcla de orgullo y desesperación.

—Vosotros sois… el nuevo acero del Imperio.
Jóvenes. Puros.
Sin la decadencia del viejo orden.
Vais a mostrar a todo Poniente el poder de la Flota del Ocaso.

Marband quiso decir algo. Klaus lo interrumpió con una mirada asesina.
Respiró hondo. Su voz tembló, casi como un ruego a un dios inexistente:

—Llévese esa ilusión de diálogo a los archivos, Lyonel.
Hoy no se negocia.
Hoy limpiamos la podredumbre.

Silencio.

Se volvió a los jóvenes.

—Id.
Y que tiemble cada cubierta naval del Imperio.
El Führer ha hablado.

Los muchachos saludaron marcialmente y salieron.
Reyne los siguió con la carpeta negra bajo el brazo.

Klaus quedó solo un instante. Se apoyó en la mesa. Respiró como si el mundo le pesara sobre los pulmones.

Luego murmuró:

—Cuando termine este día…
La Marina de Guerra será mía.
Solo mía.

Las órdenes se siguieron al pie de la letra, quizás demasiado, porque la purga fue ejecutada con una eficacia tal que Waldric Reyne tuvo que trabajar como nunca para que todo lo que estuvo pasando durante la remodelación del ejército y después de la misma luciera como un éxito y no como lo que sé.

Consigues el nuevo token pero el token Waldric Reyne, Ministro de Propaganda queda retrasado dos días.