Misión 25.- Cabeza de playa

PoV

Klaus Lannister (Lyonel Marbrand)

Descripción del PoV

Hombre de mediana edad, calculador y carismático, mantiene un férreo control del poder a través de su visión de unidad nacional y supremacía tecnológica; su ideología brillante se enfrenta a contradicciones íntimas y a rivalidades militares que amenazan con fracturar el régimen desde dentro.

Tokens

Otto Brax, Mariscal de Occidente

Descripción del token

General veterano y disciplinado, adalid de la guerra preventiva, ha forjado al ejército moderno en torno a la doctrina de eficacia y jerarquía; su rigidez táctica y su rivalidad soterrada con Klaus lo convierten en una espada útil, pero también en una sombra peligrosa.

Ejércitos

  • 1 de Regulares del Colmillo Dorado 4K artillerías 190K infanterías 8 caballeros 150 centinelas , en Colmillo Dorado
    Total: :military_medal:: 58.60 𖦏: 72.30 :heart:︎: 276000 :military_helmet:: 222158 :man_running:‍: Lenta #: 4.4

Para mover este ejército se usará una de los suministros trasladados a Colmillo Dorado en la Misión 20.- Dales más gasolina.

Objetivo

Establecer una cabeza de playa en territorio de los Ríos, asegurando los puentes principales del Forca y creando una zona controlada desde la cual la 1.ª Fuerza Expedicionaria Motorizada —los Hijos del Trueno— pueda lanzarse en ataques relámpago hacia el interior del Tridente.

Si no se encuentra resistencia seria, se tomará además Aguasdulces, consolidando un bastión occidental en el corazón del enemigo.

Misión

  • Cruzar la frontera desde Colmillo Dorado y avanzar hacia los primeros pueblos y vías de comunicación controladas por el Imperio Dual. Capturar la línea ferroviaria para facilitar la movilización.
  • Capturar y fortificar los puentes clave del río Forca, asegurando su estructura y despejando las riberas de hostiles o saboteadores.
  • Asegurar un perímetro defensivo con trincheras ligeras, nidos de ametralladoras y centinelas mecánicos.
  • Establecer una zona logística avanzada para recibir a la 1.ª Fuerza Expedicionaria Motorizada “Hijos del Trueno”.
  • Explotar la situación:
  • Si no hay resistencia importante → tomar Aguasdulces inmediatamente.
  • Si hay resistencia → contener, atrincherarse y preparar el terreno para los ataques de los Hijos del Trueno.

Localización

Moviento de lso Regulares de Colmillo Dorado desde Colmillo Dorado a territorio de los Ríos, dirección Aguasdulces, desplegándose por los 4 hexágonos de territorio que marcaré en el mapa y fortificando puentes y rutas de paso del Forca.

Desde Colmillo Dorado hasta Aguasdulces
Un ejército de tamaño 1.0 necesita un día para ir desde Colmillo Dorado hasta Aguasdulces

  • 4 hexágonos de carreteras, a marcha normal en 32 horas
  • Se espera que lleguen el jueves, 20 de noviembre de 2025

Roleo

Roca Casterly
Cuartel General del Estado Mayor de Occidente

El Herr Canciller Klaus Lannister observó el mapa extendido ante él, las dos líneas del Forca trazadas como venas azules que esperaba convertir en arterias de la victoria occidental. Las lámparas de gas proyectaban sombras duras sobre su rostro, tensado pero encendido por esa mezcla tan suya de determinación y ambición.

A su lado, Otto Brax permanecía rígido, las manos cruzadas a la espalda. El mariscal no lo decía en voz alta, pero casi podía sentir su impaciencia, su ansia por demostrar que la guerra relámpago occidental podía también devorar al Tridente.

Klaus golpeó con un dedo el punto donde se alzaban los puentes del Forca.
—Aquí —dijo—. Ésta será la llave. Una vez controlados, los Hijos del Trueno podrán atravesar el Tridente como una tormenta de acero.

Intenté sugerir prudencia; lo hice con cautela, como siempre.
—Mi señor… si el Imperio concentra resistencia en Aguasdulces, podríamos…

Él me interrumpió alzando la mano, sin brusquedad, pero con aquella firmeza que helaba la sangre.

—No habrá resistencia que pueda frenar la voluntad de Occidente. Los Regulares abrirán la senda. Y cuando los Ríos despierten… será demasiado tarde.

Brax esbozó algo parecido a una sonrisa.

—Herr Canciller, mis hombres están listos para cruzar. El Forca será nuestro antes del amanecer.

Klaus asintió lentamente, como quien sella una sentencia escrita mucho antes.

Y mientras dictaba las órdenes finales, entendí que esta operación era la primera piedra del futuro que Klaus Lannister imaginaba: un Occidente que no pedía permiso, que no se disculpaba, que avanzaba.

Un Occidente que reclamaba el Forca.

Las tropas de los Regulares cruzaron la frontera en silencio, apenas rotos por el murmullo metálico de los motores y el crujir de las orugas sobre el suelo helado. Desde Colmillo Dorado, la columna se desplegó en abanico, ocupando los primeros pueblos del Imperio Dual casi sin resistencia. Los habitantes, sorprendidos por la rapidez del avance, solo alcanzaron a encender unas pocas bengalas de aviso que fueron apagadas antes de llegar al cielo.

Los zapadores occidentales aseguraron de inmediato las principales vías de comunicación: una línea ferroviaria secundaria que conectaba con Atranta y varias carreteras menores. En cuestión de horas, Otto Brax recibió la confirmación de que los raíles estaban en manos de Occidente. Pronto, locomotoras blindadas podrían arrastrar suministros y artillería hacia el corazón del Tridente.

El siguiente objetivo era vital: los puentes del Forca. Unidades mecanizadas se desplegaron en pinza, neutralizando a los centinelas imperiales antes de que pudieran destruir la estructura. Ingenieros desmontaron cargas explosivas y despejaron ambas riberas de cualquier intento de sabotaje. Para el mediodía, banderas doradas ondeaban en todos los puentes clave.

En torno a ellos surgieron trincheras ligeras, nidos de ametralladoras y centinelas mecánicos vigilando bajo la nieve. El perímetro defensivo quedó asegurado con precisión quirúrgica.

Finalmente, los convoyes se detuvieron en un valle abierto, donde comenzaron a levantar una zona logística avanzada: depósitos de munición, talleres móviles, hospitales de campaña. Todo quedaba listo para la llegada de la 1.ª Fuerza Expedicionaria Motorizada “Hijos del Trueno”.

Occidente no solo había cruzado el Forca. Lo había reclamado como puerta de entrada a su guerra.