Misión 25: Venganza por partida doble

PoV

Alester Vance

Un veterano de guerra. En otros tiempos su vida sería diferente. Pero los tiempos en los que las espadas bastaban para mantener el poder llegaron a su fin siglos ha. La política y la diplomacia hacen estragos en algo tan sencillo como la cadena de mando de la disciplina castrense. Obligado a participar en un juego que detesta busca lo mejor para el Imperio. Un verdadero patriota que vive en una época para la que no ha nacido.

Serio, de rostro curtido por las cicatrices de cientos de escaramuzas, las inclemencias meteorológicas de decenas de campañas, aceptó el puesto de mando de un ejército desorganizado con el objeto de profesionalizarlo y prepararlo para la situación geopolítica que se avecina. Intenta mantener la cohesión de un ejército dividido entre lealtades nobiliarias, tensiones étnicas y falta de coordinación logística.

Desconfía tanto de los Bracken como de los Blackwood y aboga por la reforma del ejército hacia uno federal, donde la única enseña que importe sea la de la lealtad al Tridente.

Por teléfono

Tokens

Ser Garlan el Verde

De complexión fuerte, rostro curtido, armadura sin adornos y mirada melancólica. Leal, pragmático, cansado del conflicto civil. Veterano de las guerras de unificación tras la caída de los Tyrell, se convirtió en el general en jefe del ejército leal a la república. Ha tenido que combatir tanto a los seguidores de Tarly como a los grupos revolucionarios. Cree en la república, pero considera que su supervivencia dependerá de acuerdos políticos y no solo de la fuerza. Tiene contactos discretos con el Valle y los Ríos.

Incendia los corazones de sus compatriotas en la búsqueda de la venganza.

Unidad Militar Operativa

Unidad de élite del ejército imperial compuesta por tropas regulares provenientes del resto de ejércitos que de forma voluntaria se unen al ejército regular del Alto Mariscal del Imperio. Se trata de un ejército pequeño de movilización rápida y compuesto por las tres ramas de los ejércitos principales que trabajan de forma coordinada para dar una respuesta inmediata a las amenazas externas al Imperio en el tiempo en que los distintos ejércitos se articulan o se asume el Mando Único por parte de la Mariscalía Imperial.

Marq Piper prepara la marcha hacia el oeste. Es el encargado de pasar revista al resto de tropas del Dominio y debe encargarse de que estos recuperen la moral y el ansia de venganza.

Ejércitos

  • Veteranos de Altojardín Veterano +2 Moral –2 2K artillerías 78K infanterías 0 caballeros 0 centinelas , en Atranta
    Composición: artillery: 1955, infantry: 77786, mech: 0, powersuit: 0,
    Total: :military_medal:: 22.43 𖦏: 29.95 :heart:︎: 97336 :military_helmet:: 93426 :man_running:‍: Lenta #: 1.9

Objetivo

Subirle la moral ya que nos preparamos para la guerra.

Misión

Consideramos que nuestros amigos del Dominio lo que más desean es la venganza contra Occidente. Ese momento ha llegado.

Con soflamas por parte de Garlan y los oficiales de la UMO nos preparamos para partir. Que empaquen su equipaje y recuperen el ánimo. Han tenido tiempo para descansar, pero este ya ha acabado. Igual que los occidentales llevaron la metralla a sus familias, nosotros nos cobraremos el justo pago.

Localización

Seguimos en Atranta.

Roleo

— Ser Garlan, soy Vance. Tenemos noticias. Sus enemigos de Occidente son ahora nuestros enemigos; acaban de cruzar la frontera por Colmillo Dorado, sin resistencia. El Tridente está bajo ataque, y sus hombres han esperado este momento. Prepárese. Alístelos para marchar de inmediato. Ha llegado la hora de que usted y su ejército cobren su venganza, apoyados por nuestras fuerzas imperiales. Esté listo para partir lo antes posible.

—Afirmativo, Mariscal —respondió Garlan mientras una sonrisa cansada pero profunda se dibujó en su labios.

Garlan colgó el transmisor y permaneció unos segundos en silencio, dejando que la noticia se asentara como un peso antiguo sobre sus hombros… y como un fuego nuevo en el pecho. Luego salió de la tienda de mando. Afuera, sus hombres —miles de almas endurecidas por la furia— levantaron la mirada al verlo avanzar por el campamento.

Se subió a una carreta volcada para ganar altura.

—¡Hijos del Dominio! —rugió, y el murmullo se apagó al instante—. ¡Occidente ha cruzado otra frontera! ¡Han entrado como ladrones por Colmillo Dorado, creyendo que podían caminar sobre los campos de la libertad sin pagar el precio!

Hubo gruñidos, chasquidos de dientes, puños cerrados.

—Nos quitaron campos, hogares, hermanos… ¡y ahora piensan que pueden hacerlo de nuevo sin castigo! —Garlan alzó la espada, oxidada por el viaje, pero firme—. ¡El Imperio del Tridente marcha con nosotros! ¡Somos legión, y somos justicia!

Los veteranos, harapientos y curtidos, se incorporaron como si hubieran rejuvenecido veinte años.

—¡Occidente cree que somos fantasmas! —bramó—. ¡Pues les demostraremos que los fantasmas también pueden matar!

Un rugido arrancó del campamento. Viejo, feroz, renacido.


La moral ha subido.