PoV
Rey Edric Tormenta
Descripción
Señor de Bastión de Tormentas: De mediana edad, ancho de espaldas, moreno y con espesa barba negra, marcado por antiguas cicatrices de guerra. Nacionalista moderado, autoritario, obsesionado con restaurar el poder tormentí.
Heredó Bastión tras la fragmentación de la región y la pérdida de las Marcas Dornienses. Aunque intenta mantener la unidad del reino, su liderazgo se ve socavado por tensiones internas y por la presencia del militarismo radical. Apoya discretamente el rearme y busca una guerra que devuelva prestigio a la Tormenta.
Comunicación
El Rey ordena a Vardys Dondarrion que contante con los guardabosques y taberneros que habitan en los pasos que tiene bajo su control.
Tokens
Red en Las Marcas
Descripción
Aunque las Marcas Dornienses se declararon independientes, muchos aún juran lealtad al Rey de la Tormenta.
Agentes, contrabandistas, políticos y viejos oficiales se mueven entre sombras, guiados por los contactos del gobernador Vardys Dondarrion.
Códigos ocultos en sermones, túneles olvidados y transmisiones cifradas mantienen viva la esperanza de un regreso tormentí.
Participación
Aunque las células han caído aún hay hombres de la confianza de Vardys Dondarrion que manejan la información de los comerciantes, lugareños y demás personas que pasan por sus negocios y zonas de influencia.
Objetivo
Conseguir información de la posición de los movimientos de los ejércitos de Las Marcas.
Misión
Vardys Dondarrión se pone en contacto con los hombres que aún le guardan confianza, poco a poco va menguando su influencia pero los fieles aún siguen estando a su servicio. La información va llegando por distintos bandos pero lo importante es seguir la pista a un grupo tan enorme de hombres, Vardys no espera que le digan la posición y la composición exacta de cada uno de ellos pero si las zonas por las que se mueven o si se ve alguna proyección de movimiento.
Localización
Las Marcas
Roleo
En la sala del consejo de Bastión de Tormentas, mientras los mapas del Dominio y de Las Marcas cubrían toda la mesa principal, Rey Edric Baratheon permanecía de pie, apoyado sobre los puños, observando las líneas de avance y los informes recientes. Las velas temblaban con la brisa que entraba por las ventanas abiertas, presagio de tormenta.
A su lado esperaba Vardys Dondarrion, envuelto en sombras, con su habitual expresión impenetrable. Había servido como maestro de susurros de la Tormenta durante años, y aunque sus redes en Las Marcas estaban debilitadas, no estaban muertas.
Edric habló sin levantar la vista:
—Vardys… las Marcas han movido fichas demasiado rápido. Si vamos a tomar Vado Ceniza y asegurar la frontera, necesito saber dónde están realmente sus ejércitos. No lo que dicen los periódicos, no lo que proclaman sus discursos. La verdad.
Vardys inclinó ligeramente la cabeza.
—Mis agentes en Las Marcas sufrieron pérdidas… pero algunos siguen operativos. Pocos, silenciosos, bien ocultos.
Edric entonces se giró hacia él y lo miró con seriedad profunda.
—Quiero que los actives a todos. Cada uno. Necesito información sobre sus movimientos, sus reservas, sus posiciones artilleras, y cualquier señal de despliegue hacia el suroeste.
Vardys respiró hondo.
—Mis contactos están en Canto Nocturno, Refugio Negro y algunos pueblos minúsculos. Pero la vigilancia marqueña es férrea… si les hago enviar demasiados informes, se arriesgan.
Edric se acercó un paso.
—No quiero héroes, Vardys. Quiero información. Di a tus agentes que trabajen en la sombra, que usen mensajeros intermedios, códigos viejos… lo que necesiten. Pero consígueme esos datos.