Bueno, submisión para la rendición (así lo ha ordenado el amo Martullyto), tokens y todo lo mismo que antes, solo te añado el roleo, creo que los objetivos y demás está claro, pero si me haces cubrir la plantilla yo te la cubro.
Habían llamado a los defensores a negociar bajo la paz de los Siete enarbolando la bandera arcoiris y una pequeña delegación con el viejo Lord Lefford al frente cruzó la barbacana que protegía el puente de acceso al Colmillo para encontrarse con los atacantes, encabezados por Lord Vance y Lord Ryman Frey, quién saludó efusivamente a Leo Lefford, ofreciéndole continuar las negociaciones en la tienda de mando.
- Adelante, milord, hemos preparado un pequeño refrigerio, afirmó cortés el eterno heredero de Los Gemelos, por favor, servíos.
Efectivamente una mesa con alimentos simples había sido servida con generosidad por los escuderos que hacían las veces de mayordomos. Lord Leo tragó saliva y negó con la cabeza, si bien él no había llegado a sufrir la carencia de alimentos, la mesa del señor siempre estaba bien servida, sabía que si tocaba alguno solo de aquellos alimentos habría perdido a su guarnición para siempre.
- Nos habéis llamado a parlamentar, replicó intentando parecer calmado , decid vuestros términos.
Lord Ryman se sentó a la mesa, siendo imitado por Lord Vance y el resto de los comandantes de los sitiadores, invitando con un gesto a Lord Lefford que seguía en pie frente a ellos.
- Vuestra hija Leonella os envía saludos, Walder el Negro se había acercado para deslizar aquellas palabras en los oidos de Leo Lefford, que sintió como le flaqueaban las piernas y acabó por tomar asiento.
- Supongo que ya habéis recibido las noticias de Roca Casterly, retomó la conversación Lord Ryman, mientras desgajaba un grasiento muslo de pollo para llevarselo a la boca , por lo visto no han ofrecido demasiada resistencia…
- Lo que tal vez no sabéis es que las tropas de los Rios están volviendo por el paso del Colmillo, señaló hacia un punto indeterminado en el exterior de la tienda, 20.000 hombres que estarán aquí en tres, tal vez cuatro días, más que suficientes para asaltar este castillo y reducirlo a escombros.
- Esto os ofrezco, rendición incondicional ahora y respetaremos todas las vidas, hizo un gesto encogiéndose de hombros, o no podré garantizar vuestra seguridad ni la de vuestra familia.