Misión 3: Investigación

PoV

Krevyn Vypren

Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos del Imperio reconvertido a político, jamás hubiera imaginado lo que el futuro le tenía deparado. Fueron miembros del parlamento los que acudieron a la Escuela Imperial de Ingeniería a la búsqueda de un tecnócrata al que pudieran manipular. Un títere que desarrollara las obras públicas del Imperio pero les dejase legislar a su antojo.

Sin embargo, tan pronto tomó posesión de la Alta Cancillería pasó los primeros cien días de su gobierno estudiando la legislación que regía los designios del Tridente. Aquellos que le habían elegido se congraciaban de su decisión… hasta el día que acudió al primer debate parlamentario. Nervioso y conciliador, puso en negro sobre blanco las reformas que necesitaban para poder alejarse de la sombra de la Cancillería Occidental. Y ese mismo día su idealismo murió. Descubrió que hacer girar la rueda en el sentido opuesto sería tan complicado como hacer girar la rueda del molino contra la corriente. Pero también le dijeron que sería imposible desarrollar la Red Imperial de Ferrocarriles y encargar su gestión a la Sociedad Imperial de los Ferrocarriles del Tridente. Y lo consiguió. Como tiempo atrás parecía imposible la gestión unitaria de la cuenca del Tridente hasta que dejó de serlo.

Posibilista, en su cabeza comenzó a forjar un plan con cientos de ramificaciones para llevar al Imperio al Siglo VIII. En los últimos años ha desarrollado una Administración eficiente basada en trámites burocráticos funcionales que muestran los beneficios de la Reforma Federal que el Imperio necesita.

Se reúne en Aguasdulces con los técnicos de la Confederación Hidrográfica del Tridente y del Cuerpo Imperial de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos del Imperio.

Tokens

Cuerpo de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos del Imperio

Profesionales de la ingeniería civil formados en la Escuela Imperial de Ingeniería, esenciales para el desarrollo del Imperio Dual. Han impulsado la prosperidad con el sistema de presas, canales y ferrocarriles de la región. Se adscriben a la Administración, puestos técnicos, o la carrera militar, siendo la profesión que hizo germinar el Imperio.

Los ingenieros valoran las necesidades de complementar las instalaciones de la Escuela Imperial de Ingeniería de Aguasdulces en una Industria tecnológica.

Confederación Hidrográfica del Tridente

Ente de gestión de cuenca que da vida y unidad al Imperio, regulando los ríos (Tridente y Forcas) con embalses para garantizar el riego y la agricultura. Ha promovido la industrialización con la construcción de centrales hidroeléctricas en todo el territorio. Cobra cánones por el uso del agua para mantenimiento de obras y financia gran parte del Tesoro Federal.

La Confederación Hidrográfica del Tridente aportaría sus conocimientos presupuestarios para valorar las necesidades planteadas por los Ingenieros para acometer la inversión necesaria para el acondicionamiento de las instalaciones de la Escuela Imperial de Ingeniería.

Ejércitos

No hay ejércitos implicados.

Objetivo

Valorar las necesidades en cuanto a instalaciones y recursos de una Industria Tecnológica en Aguasdulces.

Misión

Los Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos del Imperio y los Técnicos de la Confederación Hidrográfica del Tridente redactarán un proyecto para construir una Industria Tecnológica en Aguasdulces.

Para ello, aprovecharán las instalaciones de la Escuela Imperial de Ingenieros (recurso narrativo, pero si quieres darme un factor, bienvenido sea).

El objetivo es optimizar la inversión, tanto en tiempo como en recursos, buscando la solución más favorable.

Localización

La misión tiene lugar en Aguasdulces.

Roleo

La Oficina del Alto Canciller Krevyn Vypren era un estudio de planos enrollados y maquinaria de cálculo de precisión. Vypren, más ingeniero que político, se apoyó en su mesa, señalando un punto en el mapa a Agustín de Betancourt.

— La desaparición de Tesla es un revés para los Occidentales, pero para nosotros debe ser una lección. El Imperio no puede depender de un único genio, por brillante que sea — concluyó en voz alta, dando rienda suelta a sus pensamientos. Confiaba en Betancourt. Quizás una de las pocas personas en las que Krevyn Vypren podía hablar sin tapujos. Y al único al que confiaría una labor como aquella — Debemos cultivar ese ingenio en casa —.

Betancourt, con el porte tranquilo propio de quien ha domado ríos y montañas, asintió. — La Escuela Imperial de Ingeniería siempre ha formado al músculo del Imperio, Canciller. Pero nos centramos en el cemento y el acero. Necesitamos la chispa —.

— Exacto — le interrumpió el Alto Canciller —quiero que transformes la Escuela. No sólo debe ser un centro educativo… Necesitamos una industria experimental, un laboratorio de innovación que reemplace la dependencia externa. Debe ser el motor de nuestro Siglo VIII — concluyó, en un proyecto que por primera vez desde su toma de posesión le emocionaba.

Vypren caminó hacia la ventana, dominando la vista de la metrópolis industrial. — Quiero que involucres a la Confederación, que sean partícipes del Proyecto e incluyan sus necesidades. Sólo así conseguiremos que Inmanuel Ewilight colabore con su financiación —.

Tienes éxito: obtiene un +1 en una misión posterior relacionada.

Betancourt observó el cauce del Forca Roja desde el andamio, donde el agua reflejaba los cimientos del futuro. Los Ingenieros Imperiales y los Técnicos del Tridente discutían sobre planos y presupuestos en una sala prestada por la Escuela Imperial de Ingenieros, ahora convertida en centro de cálculo y estrategia. Había que levantar una Industria Tecnológica en Aguasdulces sin agotar ni el oro ni la paciencia del Consejo Dual. Betancourt trazó una línea en el mapa: una represa, talleres sobre pilotes, canales de refrigeración natural. “Eficiencia o nada”, murmuró. Si aquel plan funcionaba, el acero y el agua hablarían el mismo idioma.