Misión 30: Aún más ingeniería de guerra

PoV

Krevyn Vypren

Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos del Imperio reconvertido a político, jamás hubiera imaginado lo que el futuro le tenía deparado. Fueron miembros del parlamento los que acudieron a la Escuela Imperial de Ingeniería a la búsqueda de un tecnócrata al que pudieran manipular. Un títere que desarrollara las obras públicas del Imperio pero les dejase legislar a su antojo.

Sin embargo, tan pronto tomó posesión de la Alta Cancillería pasó los primeros cien días de su gobierno estudiando la legislación que regía los designios del Tridente. Aquellos que le habían elegido se congraciaban de su decisión… hasta el día que acudió al primer debate parlamentario. Nervioso y conciliador, puso en negro sobre blanco las reformas que necesitaban para poder alejarse de la sombra de la Cancillería Occidental. Y ese mismo día su idealismo murió. Descubrió que hacer girar la rueda en el sentido opuesto sería tan complicado como hacer girar la rueda del molino contra la corriente. Pero también le dijeron que sería imposible desarrollar la Red Imperial de Ferrocarriles y encargar su gestión a la Sociedad Imperial de los Ferrocarriles del Tridente. Y lo consiguió. Como tiempo atrás parecía imposible la gestión unitaria de la cuenca del Tridente hasta que dejó de serlo.

Posibilista, en su cabeza comenzó a forjar un plan con cientos de ramificaciones para llevar al Imperio al Siglo VIII. En los últimos años ha desarrollado una Administración eficiente basada en trámites burocráticos funcionales que muestran los beneficios de la Reforma Federal que el Imperio necesita.

En persona

Tokens

Cuerpo de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos del Imperio

Profesionales de la ingeniería civil formados en la Escuela Imperial de Ingeniería, esenciales para el desarrollo del Imperio Dual. Han impulsado la prosperidad con el sistema de presas, canales y ferrocarriles de la región. Se adscriben a la Administración, puestos técnicos, o la carrera militar, siendo la profesión que hizo germinar el Imperio.

Buscan la forma de mejorar la defensa de Aguasdulces mediante la construcción de trincheras más allá de los ríos para ralentizar el posible avance enemigo y que puedan ser pasto de artillería.

Ejércitos

Todo hombre ocioso.

Objetivo

Mejorar la defensa de la entrada al Tridente.

Misión

Agustín de Betancourt define la mejor forma de dificultar el avance occidental y permitir que los masacremos con fuego de artillería.

Localización

Aguasdulces

Roleo

—Agustín, la invasión occidental es nuestro problema más urgente ahora —ordenó Krevyn Vypren por el comunicador seguro—. Vance está inmovilizado en Los Gemelos.

—Canciller, ¿quiere demoler puentes?

—No, no todavía. Necesito que usted y sus ingenieros organicen un infierno táctico entre Colmillo Dorado y Aguasdulces. Creen el máximo de obstáculos. Minas, zanjas antitanque, campos de barro forzados. Obligue a los occidentales a concentrarse en puntos estrechos para que nuestras fuerzas móviles puedan masacrarlos con fuego de artillería. Cada kilómetro debe ser un suplicio. ¡Necesitamos ganar tiempo y causar bajas masivas antes de que vean Aguasdulces!

La medida llega tarde.

Casi 200k de hombres apoyados por artillería, centinelas y caballeros aparece en el horizonte y antes de que puedas tomar medidas, toman posición para asediar la ciudad.

Órdenes de batalla, por favor.

PoV

Krevyn Vypren

Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos del Imperio reconvertido a político, jamás hubiera imaginado lo que el futuro le tenía deparado. Fueron miembros del parlamento los que acudieron a la Escuela Imperial de Ingeniería a la búsqueda de un tecnócrata al que pudieran manipular. Un títere que desarrollara las obras públicas del Imperio pero les dejase legislar a su antojo.

Sin embargo, tan pronto tomó posesión de la Alta Cancillería pasó los primeros cien días de su gobierno estudiando la legislación que regía los designios del Tridente. Aquellos que le habían elegido se congraciaban de su decisión… hasta el día que acudió al primer debate parlamentario. Nervioso y conciliador, puso en negro sobre blanco las reformas que necesitaban para poder alejarse de la sombra de la Cancillería Occidental. Y ese mismo día su idealismo murió. Descubrió que hacer girar la rueda en el sentido opuesto sería tan complicado como hacer girar la rueda del molino contra la corriente. Pero también le dijeron que sería imposible desarrollar la Red Imperial de Ferrocarriles y encargar su gestión a la Sociedad Imperial de los Ferrocarriles del Tridente. Y lo consiguió. Como tiempo atrás parecía imposible la gestión unitaria de la cuenca del Tridente hasta que dejó de serlo.

Posibilista, en su cabeza comenzó a forjar un plan con cientos de ramificaciones para llevar al Imperio al Siglo VIII. En los últimos años ha desarrollado una Administración eficiente basada en trámites burocráticos funcionales que muestran los beneficios de la Reforma Federal que el Imperio necesita.

Dirige la defensa y da las órdenes en persona.

Tokens

Cuerpo de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos del Imperio

Profesionales de la ingeniería civil formados en la Escuela Imperial de Ingeniería, esenciales para el desarrollo del Imperio Dual. Han impulsado la prosperidad con el sistema de presas, canales y ferrocarriles de la región. Se adscriben a la Administración, puestos técnicos, o la carrera militar, siendo la profesión que hizo germinar el Imperio.

Los ingenieros se encargan de calcular la posición de las artillerías (física básica, el tiro parabólico) para hacer más daño.

Krevyn Vypren, Alto Canciller del Imperio

Posee el poder ejecutivo en los asuntos federales, con amplias atribuciones reglamentarias delegadas por las Monarquías Bracken y Blackwood. Su poder está limitado por el Parlamento, que controlan las Monarquías Duales y tiene potestad para cesarlo por mayoría cualificada. Ostenta el cargo con influencia, utilizando su capacidad para resolver problemas como motor de la administración.

Se hace cargo de la defensa y analiza la posición del campo de batalla como un problema al que dar solución

Ejércitos

  • Real Guardia de la corona del Cuervo Moral +1 2K artillerías 40K infanterías 16 caballeros 320 centinelas , en Aguasdulces
  • Ejército Bracken Moral +1 6K artillerías 280K infanterías , en Aguasdulces
    Composición: artillery: 8000, infantry: 320000, mech: 16, powersuit: 320,
    Total: :military_medal:: 116.16 𖦏: 146.08 :heart:︎: 496000 :military_helmet:: 384336 :man_running:‍: Lenta #: 7.7

Objetivo

Defender Aguasdulces mostrando que está muy pero que muy defendida.

Misión

Operación “La Trituradora”

El objetivo no es enfrentarlos directamente en campo abierto, sino forzarlos a la guerra de trincheras y guerra de asedio en un terreno que no les es favorable.

Prioridad 1: Destrucción de la Artillería Enemiga. Los 8.000 cañones son nuestro recurso más valioso. Deben dominar el duelo de contrabatería para proteger nuestras trincheras.

SI TODO VA BIEN Y VAMOS A GUERRA DE TRINCHERAS

Línea de Avanzada (Fuerza de Contacto - 40.000 hombres):
Órdenes: Combatir la vanguardia occidental de forma activa para obligarlos a ralentizar su avance y desplegar sus líneas de asedio. Concentrar el fuego en los flancos para empujarlos hacia el centro fortificado.

Línea Principal de Defensa (La Muralla - 150.000 hombres):
Órdenes: Detener el grueso del ejército. Esta línea debe ser densa, con nidos de ametralladoras y puestos de mando subterráneos. Las trincheras deben ser profundas y con túneles de comunicación para resistir el fuego de saturación.

Reserva y Defensa Urbana (Aguasdulces - 130.000 hombres):
Órdenes: Defensa de la ciudad calle por calle.
Los 320 Centinelas se ubican en las torres de Aguasdulces como observadores artilleros y francotiradores.
Los 16 Caballeros (la élite de choque) actúan como reserva móvil de contrataque, listos para sellar cualquier brecha en la Línea Principal.

Como estamos en una fase de tanteo y yo mantengo posición, que mientras el enemigo avanza y cava trincheras la población civil se dedique a hacer un infierno avanzar en la ciudad, formando barricadas según las indicaciones de mis ingenieros.

Localización

Aguasdulces

Roleo

Krevyn Vypren estaba rodeado de planos e ingenieros mientras la urgencia teñía el ambiente de Aguasdulces.

—¡El enemigo ya está en posición! —martilleó el Canciller, golpeando el mapa—. No vamos a improvisar. Necesitamos convertir esta defensa en una carnicería para Occidente.

Agustín de Betancourt señalaba un cuello de botella entre los ríos. —Usaremos la geografía, Canciller. Crearemos una trampa de desgaste, obligándolos a avanzar lentamente.

—Bien. Movilicen los ocho mil cañones. La prioridad es silenciar su artillería y proteger el ferrocarril. Usaremos cada centinela como ojo para el fuego de respuesta. ¡La movilidad blindada occidental debe ahogarse en esta tierra! ¡La supervivencia del Imperio se decide aquí!

La mañana en que Occidente avanzó sobre Aguasdulces, el aire ya olía a hierro molido. No hubo cargas gloriosas ni columnas triunfales: solo un avance prudente, medido, como quería el mariscal Otto Brax. Los Regulares de Colmillo Dorado desplegaron en abanico, buscando el anillo exterior de la ciudad, esperando encontrar nervios, improvisación… un error.

No lo hubo.

Cuando los primeros batallones occidentales cruzaron los campos bajos, la tierra se abrió en fuego. Ocho mil cañones del Imperio Dual despertaron casi al unísono. La Operación “La Trituradora” había comenzado. La contrabatería fue inmediata y devastadora: cada destello occidental era respondido por tres, guiados por centinelas mecánicos encaramados a las torres de Aguasdulces, ojos fríos corrigiendo el tiro con precisión quirúrgica. Las baterías de Occidente empezaron a caer antes de terminar de desplegarse.

La vanguardia occidental chocó con la Línea de Avanzada: cuarenta mil hombres que no retrocedían, que hostigaban los flancos, empujando a los atacantes hacia un centro que no era una brecha, sino una boca. Allí aguardaba la Muralla. Trincheras profundas, túneles vivos, ametralladoras ocultas. El fuego de saturación occidental se estrelló contra tierra endurecida y hormigón enterrado.

Brax ordenó detener el avance y cavar. Ya era tarde.

Cada palada occidental era respondida por un ajuste de tiro. Cada intento de maniobra encontraba barro, fuego cruzado y sabotajes nocturnos. En la ciudad, la población civil convertía calles en laberintos: barricadas móviles, pasos cegados, trampas diseñadas por ingenieros que no dormían. Aguasdulces no esperaba ser tomada; esperaba devorar.

Cuando Occidente intentó forzar un empuje mayor, los mechas de la Real Guardia de la corona del Cuervo surgieron como relámpagos de acero, sellando brechas, aplastando concentraciones, desapareciendo antes de poder ser fijados. No eran muchos pero sí el doble de los mechas clase JAM de Occidente.

Al tercer día, los Regulares estaban exhaustos. Al quinto, desorganizados. Al séptimo, rotos. La retirada fue tan sangrienta como el avance. Donde Occidente había desplegado cerca de doscientas mil tropas, tres de cada cuatro quedaron en el barro del Tridente.

En Aguasdulces, Krevyn Vypren observó los informes con el rostro inmóvil. Diez mil bajas. Un precio asumible.

La ciudad seguía en pie.

Y Occidente había aprendido, demasiado tarde, que no todas las guerras se ganan avanzando.


Causas unas 150000 bajas al ejército enemigo.
Sufres unas 11000 bajas en tus tropas.

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