Misión VI: Comunidad Tensa

PoV

Valys Belaerys

Valys será la encargada de obtener toda la información relativa al espionaje y diplomacia en la capital.

Tokens

Embajada de Desembarco

Todos los recursos de la embajada dispuestos al objetivo de la misión.

Estancia de Oponn

Utilizar la red de los mellizos para tener contactos e información deseada.

Objetivo

Reconocer todos aquellos nobles y burgueses en contra y a favor de la nueva CECA en los reinos que la conforman.

Misión

Utilizando todos los recursos de espionaje y diplomacia de Essos en la Capital, saber aquellos que son los más fieles a la CECA y los que tienen más recelos sobre ella. Valys utilizará todo su control en la ciudad, así como la información y recursos que pueda tener de Oponn.

Localización

Desembarco del Rey

Roleo

Desembarco del Rey no dormía aquella noche. Las luces del puerto seguían encendidas, los zepelines diplomáticos flotaban sobre el Aguasnegras como luciérnagas estáticas y el eco de los talleres llegaba amortiguado por el viento. En la torre oriental de la Embajada de los Estados Unidos, Valys Belaerys no miraba el río ni las cúpulas, sino los papeles extendidos ante ella: informes, nombres, cartas cifradas en tinta de bronce y notas llegadas desde Lys por medio de los agentes de Oponn.

Había leído la proclama de la Comunidad Económica del Carbón y del Acero tres veces, y cada vez encontraba en ella algo nuevo. Una alianza por la paz, decían. Una unión para la prosperidad, para que los pueblos dependieran unos de otros en lugar de destruirse. Palabras nobles, sí. Pero la diplomacia —pensó Valys— era el arte de ocultar las intenciones reales bajo la forma de las virtuosas.

Los informes de Oponn descansaban abiertos en su mesa.

Valys dejó la pluma. Se recostó en el sillón y exhaló con lentitud, escuchando el siseo de las válvulas que regulaban el calor de la embajada.- La paz.- Susurró.- Siempre empieza con un cálculo.

Tomó una copa de brandy valyrio y se acercó al ventanal. Desde allí, la ciudad se extendía como una colmena en penumbra. Los andenes de la estación central brillaban con el resplandor de los hornos nocturnos; los convoyes de carbón seguían saliendo hacia el oeste.

Valys sabía que esa alianza podía quebrarse con una sola chispa. El Valle temería por su autonomía. La Corona temía por su supremacía. Los Feudos temían por la importancia de su ciudad. Y los Estados Unidos… los Estados Unidos solo temían el estancamiento.

Se volvió hacia su mesa y escribió, en tinta oscura, un mensaje destinado a Lys:

“Mantengan observación sobre las rutas de carbón hacia el Valle y los envíos de acero hacia los Ríos. Cualquier retraso, cualquier sabotaje, cualquier rumor, deberá conocerse antes de que llegue al Consejo Federal.”

Firmó solo con su inicial: V.
Luego selló el pergamino y lo entregó a Anthen.- Que parta antes del amanecer.

El lyseno asintió, desapareciendo entre las sombras del corredor.
Valys volvió a mirar la ciudad, sintiendo que bajo el vapor y las luces de gas, algo más profundo respiraba: la vieja Poniente de los reyes y los ejércitos, disfrazada ahora de mercado y progreso.- La paz.- Murmuró.- Es solo una forma más lenta de hacer la guerra.

Y con ese pensamiento, volvió a su escritorio, trazando la última línea de su informe para Nueva Valyria:

“La CECA es el inicio de algo mayor. Pero el hierro que une también puede oxidarse. Aconsejo vigilancia.”

Afueras, los trenes seguían rugiendo, llevando carbón y promesas a cada rincón del reino. Valys Belaerys, sin embargo, sabía que el verdadero combustible de aquel nuevo orden no era el acero, sino la desconfianza que mantenía a todos los engranajes en movimiento.

La mayoría de comerciantes y propietarios de las minas ven con buenos ojos la CECA. La principal oposición está en los grupúsculos de izquierdas y partidos políticos cercanos, cuando no directamente, comunistas. Así pues, identificas a tres líderes opuestos a la CECA. Los que la apoyan son muchos más.

Andren Vearr, Secretario General del Partido del Pueblo Obrero de Desembarco

Hijo de un estibador de Marcaderiva y de una maestra de los suburbios del Aguasnegras, Andren Vearr se convirtió en la voz del proletariado urbano de Desembarco del Rey. Orador brillante, acusa a la CECA de “vender la independencia obrera al oro del Valle y a los bancos de los Ríos”. Cree que la paz que promete el tratado no es más que “una pausa armada para preparar una nueva guerra de los ricos contra los pobres”. Vive bajo vigilancia constante de la Guardia Cívica, pero sus mítines clandestinos atraen cada vez más a los trabajadores de las fábricas de Crabb y Sunglass.


Ysmera Templeton, Dirigente del Frente Obrero de las Montañas de la Luna

Antigua minera de las canteras de Piedra de Runas, superviviente de un derrumbe que mató a su familia, Ysmera juró dedicar su vida a destruir el sistema feudal que, según ella, “convierte la miseria en virtud”. Considera que la CECA es un intento de fusionar el poder económico de las clases altas para aplastar la creciente organización de los trabajadores. En sus discursos desde los túneles mineros afirma: “Mientras ellos forjan alianzas de acero, nosotros forjaremos cadenas para arrastrarlos ante el juicio del pueblo.”
El gobierno del Valle la tilda de terrorista; para los obreros de Puerto Gaviota, es una santa roja.

Rufus Meier, Fundador del Partido Independentista de los 100 días

Ingeniero hidráulico de Aguasdulces, Rufus Meier se radicalizó al presenciar cómo los contratos de la Confederación Hidrográfica eran monopolizados por empresas de Occidente. Ve en la CECA una traición del Canciller Vypren y de los Archiduques, un “pacto feudal disfrazado de modernidad”. Denuncia que el tratado perpetuará la dependencia de los obreros de los Ríos hacia los capitales del Valle y los Feudos. Vive oculto en las zonas fabriles de Los Gemelos, donde imprime panfletos que circulan de mano en mano con el lema: “Sin control obrero, el acero no forja libertad, sino cadenas doradas.”

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