Misión XIII: Mar de Ocaso, Mar de Fuego

PoV

Daenor Targaryen

Órdenes dispuestas por el Archidragón

Tokens

Puerto Carmesí

Los hombres de la base naval de Myr se dirigirán a Volantis para el ensamblaje de las nuevas unidades.

Objetivo

Creación de nuevas unidades marinas. No sé si puedo dar un número en específico, pero la intención es tener unos 4 acorazados más, unos 20 cruceros y 40 destructores. Además me gustaría tener un aumento de convoyes marítimos.

Misión

Aunar el conocimiento de la base naval de Myr con el astillero de Volantis para hacer crecer la flota. La intención es mejorarla, sin más, tener más barcos (A los que se les debe subir su bono de fuerza por la misión III). Pero además, y basándonos en que todas las rutas de suministros mías son marítimas, quiero que se haga un aumento de convoyes marítimos para que las líneas estén siempre bien abastecidas.

Localización

Volantis

Roleo

El aire de Volantis olía a acero caliente, aceite de máquina y al zumbido constante de los generadores que permanecían ocultos bajo el gran astillero. El Gran Canal del Rhoyne reflejaba el fulgor rojizo de las forjas, mientras los gigantescos esqueletos metálicos de los nuevos buques se elevaban como titanes recién despertando.

A la cabeza del proyecto —jurisdicción directa del Archidragón— se encontraba Aenys Velaryon, señor de la Flota del Dominio en Essos. Su apellido era un viejo eco del mar, pero ahora se transformaba en un sello de modernidad. Donde antaño su Casa gobernó con navíos de madera y velas, ahora sus órdenes daban vida a acorazados de armadura compuesta, cruceros navales y destructores que rugían con motores valyrios.

Volantis había sido elegida por su poder industrial, pero también por su veneración renovada a la sangre del dragón. Las familias de tigre y elefante competían por agradar a la Casa imperial.

En los muelles, cientos de obreros —antiguos remeros de galeras, herreros, esclavos liberados— trabajaban a destajo junto a ingenieros enviados desde Nueva Valyria y Myr. El sonido de martillos sobre placas metálicas se mezclaba con cantos rítmicos de esfuerzo colectivo.

Debes poner los materiales que usas para fabricar barcos, es una misión de reclutamiento pero de navíos, o sea, que no son solo personas, se necesitan materiales.

Por lo demás, consigues construir lo propuesto si bien nada de mejorar los convoyes marítimos - que ni siquiera he entendido bien qué pretendes - ya que cada objetivo es una misión.


Aenys Velaryon recorría los muelles en silencio, observando el avance con el orgullo frío de quien sabe que su obra no pertenece al presente, sino al futuro. Bajo su supervisión, los astilleros de Volantis no descansaban. Día y noche, las grúas elevaban planchas de acero bruñido, los remachadores encendían chispas en el aire y los nuevos cascos se alineaban a lo largo del canal, cada uno más grande y más sofisticado que el anterior.

Los primeros buques —la Furia de Lys, el Heraldo de la Marea y el Sol de Myr— se botaron en apenas tres meses. Cada lanzamiento era una ceremonia: las campanas de la ciudad sonaban, el emblema del dragón tricéfalo ondeaba junto al estandarte de Volantis, y los obreros gritaban juramentos de lealtad al Imperio y al mar.

En las dársenas más apartadas, los ingenieros de Tyrosh experimentaban con motores de combustión mejorada y cañones automáticos de doble retroceso, mientras los almirantes diseñaban maniobras coordinadas entre flota y aviación. Las rutas del Rhoyne se llenaron de convoyes de materiales, combustible y obreros.

El mar se convirtió en una fragua viviente. La flota crecía como un dragón de hierro alimentado por sudor, oro y ambición. Y en las aguas rojas del canal, el reflejo de sus cascos anunciaba un nuevo dominio: el del acero valyrio renacido.