PoV
Daenor Targaryen
Ordenes directas del Archidragon.
Tokens
La Casa de las Siete Lamparas
Descripción del token
Objetivo
Conseguir los bombarderos tan reconocidos por todo lo conseguido por Belaerys en Desembarco del Rey.
Misión
Utilizando lo ya sabido (Tenemos mechas que vuelan), junto a todo lo obtenido en su dia por la red de espionaje de Lady Belaerys en Desembarco del Rey, tratarmeos de recrear los bombarderos del Alcalde Sunglass.
Roleo
La*Casa de las Siete Lámparas volvía a respirar, aunque sus muros aún conservaban el eco húmedo del caos reciente. Bajo la superficie reconstruida por ingenieros de los Estados Unidos de Essos, se había abierto un segundo nivel de actividad mucho más silencioso, totalmente apartado de la vista de los peregrinos y de los estudiosos. Allí, entre mosaicos rotos y columnas restauradas, comenzó el verdadero trabajo: la recreación de un arma que jamás debió existir.
Había sido Lady Valys Belaerys quien lo había hecho posible. Los planos —rescatados de Desembarco del Rey gracias a su red de espías, disfrazados de escribas y contadores— habían llegado a la Casa envueltos en una cubierta inocente de documentos teológicos. Sólo quienes sabían qué buscar percibían las líneas ocultas entre las hojas: diagramas de articulación aérea, motores de ignición descendentes, estructuras de alas reforzadas para soportar peso bélico. No eran simples bombarderos… sino el esbozo de mechas aéreos, híbridos entre máquina y símbolo bélico.
En el fondo del santuario reconstruido, donde antes se rendía culto a la Luz Antediluviana, se había habilitado un taller secreto. Sobre una mesa de cuarzo reforzado, un modelo tridimensional comenzaba a tomar forma: una estructura de acero oscuro, alas plegables, motores verticales capaces de elevar la máquina sin necesidad de pista.
—El diseño base es real, no una exageración del pueblo —murmuró el ingeniero shaanita Vhaletos, ajustando un lente de aumento—. Pero incompleto. Le faltan los estabilizadores traseros y el núcleo de energía.
—Eso se resolverá —respondió una voz más suave pero igual de precisa.
—Los planos de Lady Belaerys muestran un motor híbrido —indicó Caloran, extendiendo un dedo sobre la maqueta—. La clave está en la entrada inferior. Si logramos replicarla con materiales de Tyrosh, el prototipo podrá mantenerse en el aire el doble de tiempo.
Los ingenieros intercambiaron miradas. La propuesta era ambiciosa… pero viable.
Sobre el andamio improvisado, un grupo de artesanos de Nueva Valyria manipulaba placas de metal perforado, mientras dos miembros de Tyrosh supervisaban la unión entre las alas y el cuerpo central. Martillos silenciosos, herramientas que no producían chispas, lámparas de aceite purificadas para evitar cualquier rastro de humo: todo se hacía con un cuidado casi ritual.