PoV
Frieda Lannister-Vikary
Descripción del PoV
Diplomática refinada y maestra del doble lenguaje, negocia alianzas y secretos con una habilidad que mezcla seducción y pragmatismo, manteniendo a Occidente conectado al tablero internacional, aunque su ambición personal puede volverla un riesgo tan grande como un recurso.
Tokens
Frieda Lannister-Vikary
Descripción del token
Diplomática refinada y maestra del doble lenguaje, negocia alianzas y secretos con una habilidad que mezcla seducción y pragmatismo, manteniendo a Occidente conectado al tablero internacional, aunque su ambición personal puede volverla un riesgo tan grande como un recurso.
Ejércitos
N/A
Objetivo
Filtrar comunicaciones cifradas que hagan creer al Alto Mando de Los Ríos que los planes de Occidente son:
- Simular un avance hacia Soto de Piedra para fijar allí sus tropas,
- Usar la 1ª División Motorizada Occidental para avanzar a toda velocidad hacia el Norte,
- Alcanzar la retaguardia de las tropas desplazadas a Los Gemelos, y hundirlas en un fuego cruzado coincidiendo con un ataque simultáneo de los boltoncheviques.
Misión
- Crear comunicaciones cifradas supuestamente robadas a la 1ª División Motorizada: planes de ataque relámpago, señalización para columnas motorizadas y referencias al cruce del Forca.
- Hacerlas llegar por tres canales distintos —todos controlados por Frieda— a agentes “neutrales” en Los Ríos que, al sentirse útiles, las enviarán sin saber que son falsificaciones.
- Provocar debate interno en el Alto Mando de Los Ríos, obligándolos a desplazar más fuerzas hacia el Norte.
- Observar reacciones enemigas mediante la red de informantes real, lista para comprobar si la mentira cumplió su cometido.
Localización
En principio es un misión en remoto, Frieda usará sus contactos para armar la celada sin necesidad de trasladarse al terreno.
Roleo
Frieda Lannister Vikary trabajaba en silencio, rodeada de papeles, claves cifradas y una calma tan fría como metódica. Cada trazo, cada firma militar falsificada, cada referencia operativa había sido elaborada con un rigor casi quirúrgico. Para cualquiera, aquello parecía un cruce de órdenes del Alto Mando Occidental. Para quien conocía a Frieda, era simplemente otra obra maestra de su estilo: elegante, convincente y letal.
Mientras ella tejía la red de engaños, recibió una comunicación de Waldric Reyne, en la que, con su habitual grandilocuencia, le hacía llegar una lista de agentes que consideraba perfectos para la operación. Frieda apenas levantó la vista; sabía que los nombres del Ministro de Propaganda estaban seleccionados por favoritismo, miedo o ambición, nunca por eficacia.
Sus verdaderos agentes —contrabandistas, amantes despechadas, pequeños burgueses resentidos— ya se movían. Eran personas que no sabían que trabajaban para Occidente, y por eso nunca traicionaban a Occidente.
En dos noches, Frieda hizo llegar las falsas comunicaciones a tres intermediarios distintos. Cada uno creyó haber obtenido una pieza crucial mediante su propio ingenio. Cada uno la transmitió con orgullo a contactos del Imperio Dual.
Ahora restaba ver si la trucha mordía el señuelo.